El día que Abel Pintos tocó en la Fiesta de Durazno de Castro, antes de saltar a la fama internacional
Fue en 2003 y tenía apenas 19 años. Su hermano Ariel y su mamá lo acompañaron ese día. El mal tiempo obligó a armar el escenario dentro del Club Agricultores. Fue el más aplaudido de la noche, en una Fiesta del Durazno marcada por la falta de producción. Importantes temporales de granizo habían dañado los campos esa temporada.
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En 2003, Gobernador Castro fue castigada por una seguidilla de temporales de granizo que afectaron la producción insignia de la localidad. Aunque no había mucho para celebrar, los vecinos se resistieron a abandonar la tradición y la décimo segunda Fiesta del Durazno cerró con la presentación del hoy famosísimo Abel Pintos.
Aunque todavía no había firmado el contrato discográfico que lo catapultaría a la fama internacional, Abel Pintos ya era una estrella y la presunción de que sería el más aplaudido de la noche se cumplió. La entrada para verlo costó 3 pesos.
El clima esa noche no acompañó. La fiesta que habitualmente se hacía al aire libre se trasladó al predio techado del Club Agricultores. Y aunque la respuesta del público no fue masiva, en una edición más modesta pero no menos emocionante hubo baile popular hasta las 7 de la mañana.
Con 19 años, acompañado de guitarra y batería, Abel Pintos cerró la noche. Antes habían pasado por el escenario otros artistas: la escuela de Danza Payadora Ayrala, Los Herederos, Sentires, Los Mensajeros del Litoral, y el conjunto cómico Dúo Deno.
Sin dudas, aquel joven cuya carrera musical explotaría un año después fue la estrella de una fiesta que animó a los habitantes de una comunidad golpeada. Subió al escenario cerca de las 3 de la mañana, fue recibido con una ovación, y deleitó a los presentes con un extenso repertorio que incluyó temas de su disco Cosas del corazón.
Lo acompañaron su hermano Ariel en guitarra, y ambos permanecieron bajo la atenta mirada de su madre, que según ellos mismos admitieron “pone los límites porque todavía somos chicos”. Luego, hubo una larga cola para conseguir un autógrafo.
En esa edición, un jurado integrado por Ignacio Armendáriz, Cristina Foglia, Graciela Engles y Liliana Adrover determinó que Carla Vitale, representante de La Segunda Seguros, fuera la Reina del Durazno. Yanil Álvarez la siguió como primera princesa y Lucía David como segunda princesa.

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