El desafío de inscribir chicos en la primaria
Como sucede cada fin de año, la desesperación de los padres crece por el miedo a quedarse sin un lugar para que sus hijos comiencen primer grado. Las escuelas más pretendidas son las ubicadas en el radio céntrico de la ciudad. Las autoridades confirmaron que en todas hay lugares para los egresados del jardín en condiciones de comenzar la escuela primaria.
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“Vacantes hay”, fue la frase más utilizada por la Jefa Distrital Belén Yunes cuando La Opinión la consultó acerca de como serán las inscripciones de primer grado para el próximo año, y explicó que los padres son los que muchas veces no se conforman con mandar a los niños a las escuelas que tengan más cerca de sus domicilios.
“Este año egresaron 752 alumnos de los jardines”, informó Yunes, y agregó que en las escuelas “hay lugar para 1346”, demostrando que sobran casi 600 vacantes, que pueden albergar a los menores que egresan de los jardines privados.
Las inscripciones comenzaron el pasado 16 de diciembre y para esa fecha varias instituciones ya habían colmado la capacidad sólo con hermanos, hijos de personal docente, hijos de personal no docente y niños que viven dentro del radio de los establecimientos. Tal es el caso de la escuela Normal que completó, las vacantes con hermanos y debió incluir a dos niños que viven frente a la institución.
Respecto a la primera inscripción que se realiza, la Jefa Distrital detalló que “ya se inscribieron 808 hermanos” y quedaron cerca de 540 vacantes en las escuelas de la zona urbana, que podrán ser completadas con el resto de los niños en edad de escolaridad.
Mañana, cuando finalicen las inscripciones, comenzará el trabajo más difícil para la Jefatura Distrital, donde inspectoras y directivos deberán realizar un trabajo de depuración. “Muchos padres inscriben a sus hijos en más de una escuela”, indicó Yunes y dijo que por esos casos “se realiza un entrecruzamiento” de listados para distribuir los alumnos.
“Vamos viendo cómo podemos ir resolviendo el tema”, explicó y agregó “debemos explicarles a los padres que esos establecimientos les corresponden por el radio en donde viven”.
“En los jardines también hay lugares”, aseguró Yunes y explicó que en la que más vacantes hay es en las salas de 4 años, tanto en esas como en las de 5 años son en las que “más prioridades se establecieron”, ya que se trata de las obligatorias para todos los niños. De todas maneras la Jefa Distrital comunicó que las vacantes disponibles las estableció cada Jardín, dependiendo del lugar físico con el que cuentan en cada institución.
La exigencia
es de los padres
Quienes eligen siempre a qué escuela irán los menores son los padres, quienes optan por los establecimientos céntricos por considerarlos de “un nivel educativo más alto a los ubicados en los distintos barrios de la ciudad”, una leyenda que les cuesta deconstruir a las autoridades.
La Opinión realizó consultas en varios establecimientos previo al inicio de la inscripción y comprobó que la diferencia entre las instituciones son notorias al punto de que en escuelas como la Nº 6 y la Nº 1 sólo quedaban pocas vacantes en los días previos al comienzo de la inscripción.
En establecimientos como la Nº 11 se mostraron sumamente conformes por la manera en la que creció la comunidad educativa en los últimos años y confirmaron que aún hay lugares, por lo que pretenden que los padres sigan eligiendo su escuela para confiarles la educación de sus hijos.
Desesperación, también
Son tantas las ganas que los adultos tienen de que sus hijos concurran a las escuelas que ellos consideran “mejores”, que suelen llegar a realizar actos que no están dentro de las normas establecidas, tales como adquirir un lugar por ser conocido o amigo de alguna autoridad educativa, tener un familiar que viva cerca de una escuela en particular o hasta fingir una mudanza, cambiar el domicilio y lograr que el niño esté dentro del radio pretendido para ingresar a la escuela con la que tanto soñaron.
