Se aprobó el balance 2019 de la Liga Sampedrina: Una caja “chica” con superávit pero sin margen para lujos
El último ejercicio de la entidad presidido por Hugo Cejas que tiene de tesorero a Carlos Jaime, entre el 1 de enero y 31 de diciembre del año pasado, arrojó un saldo de $51.058 lo que evidencia que no cuenta en su poder con un caudal de dinero exorbitante para progresar aunque tampoco generó recursos extraordinarios para alimentarse. En total, percibió $1.986.341 y gastó $1.935.282. En 2018 el superávit fue de $70.769.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/dsc_0033_9.jpg)
El viernes por la noche en la Asamblea General Ordinaria de la Liga Deportiva Sampedrina (LDS) los doce clubes presentes de los quince afiliados escucharon atentamente la explicación de la contadora Lorena Jaime, hija del tesorero, Carlos, y aprobaron sin miramientos el balance del ejercicio 2019 que abarcó entre el 1 de enero y 31 de diciembre de ese año y resultó con un superávit de $51.058, un poco menos que en 2018 cuando el monto a favor fue de $70.769.
El calendario pasado la institución que tiene su sede en Bartolomé Mitre y Fray Cayetano Rodríguez comenzó con $45.914,46 en su caja. En números fríos, ingresaron $1.986.341. De ellos, $1.122.006 fueron por recursos ordinarios (cuotas mensuales de las entidades que pertenecen -$607.426-, árbitros -$109.205-, seguro de los clubes -$218.615- y pases de jugadores -$186.760-) y $864.335 extraordinarios (alquiler de un edificio -$99.450-, carnets -$85.960-, eventos de atletismo y pesca -$166.035-, entradas a los partidos -$37.330-, subsidios -$249.200-, venta de pelotas -$164.830- y multas -$61.530-).
En total, la entidad que seguirá presidiendo Hugo Cejas al menos dos años gastó $1.935.282. Lo más "caro" fue, lógicamente, la participación de la Selección U15 en el Nacional de Ligas porque avanzó a la Etapa Final y viajó a competir a Santiago del Estero. En total, sólo en los chicos, incluido el combinado U13 que se presentó en la fase Regional, se invirtieron $473.740,27. Más atrás aparecen pagos por sueldos y cargas sociales ($345.545.84); cenas y agasajos ($37.460); amortizaciones ($11.302), correo y comisiones ($18.967); instructores de árbitros ($158.500), Federación Norte ($43.630), mantenimiento de edificio ($155.486), seguros ($181.293), carnets ($46.549), premios ($86.905), pelotas ($188.100) y otros ($173.466)
Siempre según indica el balance 2019, a la LDS le deben $46.479, todo por deudas de clubes. El que más está atrasado en el pago de la cuota mensual es San Roque Fútbol Club ($23.441), que a fines de 2019 fue desafiliado por ese motivo y, tras la creación del Club Social y Deportivo San Roque San Pedro Asociación Civil por parte de los mismos referentes que lo condujeron, no regresará. Además, también figuran con restos La Roca ($3.134) Portela ($5.682), Central Córdoba ($6.822), Pescadores ($2.250) y Los Andes ($5.150) que solicitó días atrás su salida porque no continuará participando de los certámenes femeninos. En todos los casos, si pagaron después del 1 de enero no quedó registrado en ese detalle.
La lectura entre líneas del balance evidencia que la LDS tiene una caja "chica", con poco caudal de dinero teniendo en cuenta que cada balance son doce meses. Además, en algunos rubros como la adquisición de pelotas para "venderlas" a los clubes no obtiene ganancias sino que funciona como nexo entre la fábrica y las entidades deportivas.
Si bien la mayoría son ingresos y gastos fijos, el principal lunar es que no generó, al menos en 2019, más recursos extraordinarios, como el Triatlón Ciudad de San Pedro que le dio buenos dividendos, para engrosar su billetera y tener margen para proyectar ideas sin depender de subsidios municipales, provinciales o nacionales. Una asociación más adinerada podría ayudar a sus clubes a, por ejemplo, subsidiar el pago de árbitros y seguridad, y, también, evitar tener que lidiar con el poder de turno para conseguir beneficios económicos.
Los poco más de 50 mil pesos de superávit que quedaron según el balance (en un año son $4.254,8 por mes) manifiestan que, a pesar de lo que balbucean muchos clubes e hinchas en las canchas, la LDS no tiene margen para darse lujos y es, en muchas acciones, una mera intermediaria de sus instituciones afiliadas.
