El arribo de un nuevo jefe reveló las carencias de la Patrulla Rural
El oficial principal Daniel Corsa se reunió con vecinos de la zona rural para presentarse, tras su asunción en reemplazo del desplazado Lacomette. El diagnóstico es desalentador, ya que la fuerza tiene capacidad reducida para la intervención en todo el territorio. Vecinos solidarios compraron reflectores para los patrulleros.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/e94d8d35-5af1-4773-8314-7bddb0f67607.jpg)
El viernes, el oficial principal Daniel Corsa, nuevo titular del Comando de Prevención Rural, mantuvo su primera reunión formal con vecinos del campo en el establecimiento Las Amalias, punto de encuentro de quienes conforman en San Pedro el grupo “Para que no te pase”.
Habitantes del ámbito rural, sobre todo de la zona de Ruta 1001 hacia Río Tala, pero también de Ruta 191 y de campo adentro, estuvieron en el lugar para escuchar a Corsa, quien llegó en reemplazo del deslucido Roberto Lacomette, finalmente desplazado luego de una serie de violentos asaltos que colmó la paciencia que alguna vez le tuvieron a su baja performance como comisario.
Un encuentro “positivo”
Con el Jefe Distrital Fabián Gallo y el titular de la Comisaría, Juan Catalano, presentes en la misma mesa, Corsa dio señales de buena relación con la policía de seguridad urbana, cuya tarea de colaboración es fundamental para la de la Patrulla Rural.
Sobre todo si se tiene en cuenta que las capacidades operativas del Comando que tiene asiento en proximidades de la estación de rebaje de Ruta 191 son reducidas en materia de móviles, personal y recursos.
La reunión sirvió para que el nuevo jefe de la Patrulla Rural conociera a los vecinos, escuchara sus preocupaciones y se hiciera de un mapa en el que figuran los caminos rurales con sus respectivos nombres, los establecimientos con su identificación y los apellidos de quienes habitan cada región, para facilitar la intervención ante una emergencia.
Corsa calificó de “positivo” el encuentro y aseguró que es su intención tener contacto fluido con los vecinos, al punto de que puso a disposición su celular para que lo llamen ante cualquier situación, aunque recomendó que la comunicación se haga directo con el Destacamento.
Falencias enumeradas
Que destacamentos policiales y comisarías carecen de móviles, recursos, elementos y efectivos para el cumplimiento de una tarea preventiva que es cada vez mayor y más compleja ya no es novedad. El reclamo en ese sentido es sostenido desde hace mucho tiempo. Pero cuando se enumeran una tras otra las deficiencias, sorprende.
Daniel Corsa conoce el campo. Oriundo de Guerrico, un pequeño pueblo rural de Pergamino, conoce la vida de territorios donde los vecinos son pocos y están a grandes distancias unos de otros. Además, tuvo a su cargo un destacamento rural durante siete años, por lo que su experiencia le permite conocer las necesidades y los recurrentes reclamos.
En el Comando de Prevención Rural local hay 29 efectivos registrados, incluido el jefe. Muchos son administrativos. Otros tantos están de licencia. De los que quedan operativos, algunos deben cumplir con capacitaciones obligatorias por lo que esos días no están en su puesto de trabajo.
Si todo funcionara de manera normal, esos 29 efectivos se distribuirían por tercios, es decir que habría alrededor de 10 por turno. Pero nunca es así. No es extraño ver pasar patrulleros del Comando de Prevención Rural con un efectivo a bordo, sólo uno.
A ello hay que sumar que los móviles, que ahora son cinco, no siempre están en las mejores condiciones. Algunos tienen 250 mil y hasta 450 mil kilómetros. Es que la jurisdicción a cargo implica más de 1.400 mil kilómetros de caminos rurales, alrededor de 130 mil hectáreas de campo.
Nunca hay más de cuatro choferes disponibles, lo que implica que siempre queda un móvil sin rodar. A ello debe sumarse que no todos los efectivos tienen el carnet habilitante para conducir patrulleros ni la capacitación para hacerlo en vehículos 4×4 que pueden atravesar barro, caminos deteriorados y hasta cruzar a campo traviesa ante una emergencia.
“Esta dependencia tiene personal de pocos años de antigüedad y que no son de acá”, reconoció Corsa. Ello implica una dificultad que provocó un encendido reclamo de los vecinos de la zona rural, porque los policías se pierden en el campo, no conocen los establecimientos ni los caminos, mucho menos las denominaciones que la tradición oral ha impuesto por sobre la toponimia oficial.
En el Comando de Prevención Rural local hay 29 efectivos registrados, incluido el jefe. Muchos son administrativos. Otros tantos están de licencia. De los que quedan operativos, algunos deben cumplir con capacitaciones obligatorias por lo que esos días no están en su puesto de trabajo.
Una reunión politizada
“Política hacemos todos al caminar”, dice una ya famosa chacarera. Como la inseguridad es un problema político cuyas soluciones son igualmente políticas, los vecinos de la zona rural han procurado siempre elevar sus reclamos a las autoridades pertinentes, más allá de la mera cuestión operativa que recae en la policía.
Por ello, y ante la proximidad de las elecciones legislativas, decidieron invitar, además de a las autoridades gubernamentales locales, a candidatos de las listas que compiten por las bancas que se renovarán en el Concejo Deliberante en diciembre.
Estuvieron presentes el actual concejal y aspirante a renovar Ariel Ramanzini, referente de 1País, y los candidatos de Unidad Ciudadana Soledad Llul y Juan Cruz González, segunda y tercero, respectivamente, de la lista que encabeza Martín Baraybar por el kirchnerismo.
El Gobierno local decidió no estar presente. El concejal Iván Paz dijo que no habían sido invitados formalmente, que el secretario de Seguridad Eduardo Roleri había sido informado por los vecinos de la reunión, pero que fue decisión del gabinete no concurrir.
En el Palacio Municipal consideraron que el tenor de la reunión implicaría reclamos y que la participación de candidatos de la oposición politizaría el debate.
Algo así sucedió, de hecho: el concejal Ramanzini no dejó de repetir su posición respecto de que el Fondo de Seguridad no se usa sólo para eso, ya que considera que la grúa para tránsito o los semáforos no deberían haber sido adquiridos con ese dinero.
A los vecinos no les cayó bien que el Gobierno no enviara representantes y así se lo hicieron saber al intendente a través de una nota que fue ingresada ayer por Mesa de Entrada de la Municipalidad.
“Nos dirigimos a usted lamentando tener que enviar esta misiva, mostrando nuestra disconformidad ante la ausencia de autoridades en la reunión realizada el viernes 8 del corriente mes, con motivo del arribo del nuevo jefe de la Policía Rural”, dice el texto.
Allí hacen referencia a las declaraciones de Iván Paz respecto de la falta de “invitación formal” al encuentro. “Aclaramos que en las reuniones anteriores en las que participaron no necesitaron ninguna formalidad”, señalaron.
“Esperamos no tengan recelo por la difusión que tuvo su ausencia, fue llamativa”, indicaron los vecinos.
Al final de la nota, lamentaron que la comunidad haya tenido que colaborar para la compra de elementos para la Patrulla Rural y pidieron “que los fondos de seguridad sean utilizados para lo que son enviados: seguridad”.
Casi un millón para la Patrulla Rural
El secretario de Gobierno Silvio Corti informó a La Opinión que, desde el 1 de enero hasta la fecha, el Estado local hizo aportes para el Comando de Prevención Rural por un total de “905.086 pesos sólo en los cinco móviles”. Explicó que el dinero fue invertido en “combustible, repuestos y mano de obra de distintas reparaciones”.
