El albañil baleado el 1 de mayo fue internado otra vez y está “en riesgo”
Mario López, quie recibió un balazo en el pecho por parte de familiares de un adolescente a quien vecinos señalaron como el que robó en su casa ese día, fue internado este jueves y permanece en grave estado. Los médicos le dijeron a la familia que su vida corre riesgo y que es inminente su derivación a un centro de mayor complejidad. Había sido dado de alta hace 15 días, aún con la bala en su cuerpo.
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Este jueves fue nuevamente internado el albañil Mario López, aquel que el 1 de mayo fue atacado a balazos en la puerta de su casa por el hermano de un adolescente al que los vecinos habían identificado como quien ingresó a la vivienda para desvalijarla.
López, de 34 años, recibió ese día un disparo de arma de fuego en el pecho. El 10 de mayo pasado fue dado de alta, con la bala alojada en su cuerpo, ya que era riesgoso para su salud intentar extraerla. Este jueves de descompensó y volvieron a internarlo.
"Lo entubaron porque no podía respirar. Está en sala común, pero lo iban a pasar a Terapia intensiva. Lo vio el cirujano y dijo que es inminente su derivación", contaron sus familiares a La Opinión este viernes al mediodía, cuando esperaban el traslado a un centro de mayor complejidad.
"Empeoró y está grave", informaron desde el entorno familiar de Mario López. El que le disparó nunca fue detenido, a pesar de que estaba identificado. La Justicia ordenó un allanamiento en su casa, dos días después, sin resultados.
El 1 de mayo Mario López había ido a pescar con su familia. Al mediodía fue a almorzar a la casa de su suegra, donde pasó el feriado. Al regresar a su vivienda, ubicada en Mateo Sbert al 2200, se encontró con que le habían forzado una ventana y le robaron diversos elementos.
Los vecinos le dijeron quién había sido: apuntaban a un conocido adolescente de 14 años que vive en la zona. Con sus familiares, López encontró al chico en la calle y le pidió "que aparezcan las cosas". Más tarde, el menor, su hermano y otro hombre se presentaron en la casa del albañil.
Allí, el hermano mayor del adolescente, conocido por su trayectoria delictiva, descerrajó disparos al piso y al aire, mientras alrededor jugaban chicos del barrio y la familia López estaba en la vereda. Luego levantó el arma y apuntó al albañil, que recibió un balazo calibre 22 en el pecho, cuyo proyectil quedó alojado a un centímetro de su corazón.
