El affair Galatti destapó la interna en el Gobierno municipal
La confirmación del Secretario de Desarrollo Humano Dalmi Butti sobre el pedido de renuncia a la Directora del Hospital produjo un importante cimbronazo en el Municipio. La odontóloga no hizo efectiva su dimisión, aseguró que Guacone la apoyaba pero el intendente no habló. Qué sabe Marina Galatti para poner condiciones a la decisión.
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La tapa de La Opinión de la semana pasada que confirmaba a través del Secretario de Desarrollo Humano Dalmi Butti que el Ejecutivo municipal había pedido la renuncia a la Directora del Hospital Marina Galatti en una reunión de la que también participaron el Subsecretario de Salud Julio Caraballo y el Secretario de Gobierno Norberto Atrip desató conflictos internos dentro del gobierno.
En efecto, la decisión confirmada por Butti no cayó bien en un sector aliado al intendente que no ocupa cargos en el Ejecutivo pero que tiene importante peso en las decisiones políticas, especialmente en medio de la campaña electoral.
El miércoles, con la tinta fresca de este semanario, el gabinete tuvo una reunión de la que Butti no participó porque había viajado a Mar del Plata para sumarse a la delegación sampedrina que participaba de los Juegos Buenos Aires 2011.
En esa reunión, Guacone recibió las protestas del sector que apoya a Galatti y algunos calificaron como “presiones” lo que sucedió allí. Ese miércoles la Directora del Hospital tenía que presentar la renuncia pero no lo hizo.
“Hay quienes se enojan porque creen que son parte de la toma de decisiones”, dijo en estricto off the record uno de los que se sienta en la “mesa chica” del Intendente y opinó que “durante la reunión en la que pidieron la renuncia había que ir con el texto para que lo firme ahí nomás, pero hay mucha inexperiencia”.
Lo cierto es que sostienen que la decisión está tomada pero que la Directora estaría pidiendo un régimen de 48 horas como empleada municipal en el Hospital y que la mantengan a cargo de la coordinación odontológica en los centros de salud. Incluso ya nombran a un reconocido profesional de la ciudad que se haría cargo de la Dirección si Guacone gana las elecciones y cuya esposa forma parte del plantel municipal.
A su regreso de Mar del Plata, Butti dijo a La Opinión que la información que tenía la semana pasada era la que expresó a este semanario y que se iba a reunir con Guacone para ponerse al tanto de lo que sucedió mientras no estuvo respecto del tema.
Un apoyo que no llegó
El jueves Marina Galatti emitió un comunicado desde su casilla de mail personal y con membrete del Hospital en el que contradijo la información vertida por su superior Dalmi Butti: “Me encuentro en mis funciones. No he renunciado” y señalaba que estaba en “estado de shock” por la noticia.
Sin embargo, no descartó la posibilidad de su alejamiento y apuntó a Julio Caraballo: “Mis diferencias con el Subsecretario de Salud son públicas e irremediables”, aseguró.
En el texto involucró a Guacone a su favor: “El Sr. Intendente Municipal me manifestó su apoyo, diciéndome que en el día de hoy (por el jueves) haría una declaración para aclarar la situación”. Sin embargo, el Jefe Comunal no emitió palabra alguna sobre el tema.
“Mi gestión al frente de la Dirección del Hospital Subzonal San Pedro, fue transparente, tal vez con errores, pero no existió ningún tipo de irregularidad, y la documentación existente puede corroborar lo que afirmo”, señaló respecto a los motivos que habrían precipitado una decisión que sacudió la calma de un gobierno que aspira a continuar al frente del Municipio tras las elecciones del 23 de octubre.
Sin embargo, diversas fuentes dieron cuenta de lo publicado por La Opinión, e incluso sostuvieron que tanto Caraballo como Guacone están al tanto, ya que se los habían informado desde el propio Hospital.
Para Galatti hubo una “maniobra” detrás de la que “existen impulsores con fines no confesados”. Lo cierto es que ella envió un comunicado pero nunca atendió a este semanario cuando intentó consultarla antes y después de la publicación.
“Con el tiempo se demostrará quien es quien, y tal vez se devele la trama oculta, que demuestre el verdadero estado de las cosas”, sostuvo en su texto.
La “trama oculta” de la que habla Galatti es un misterio, porque las sospechas sobre irregularidades en su gestión se materializaron en información vertida a Caraballo y Guacone, amen de que ellos hayan decidido no agitar las aguas al respecto. Parte de esa trama son las consideraciones por las que el Ejecutivo dejó en stand by lo decidido por Butti, Caraballo y Atrip. Es decir, aquello que Galatti habría utilizado como herramientas para aferrarse al cargo. Guacone debe dar expliaciones sobre otro caso.
