El adiós a Manchone, la requisitoria a Restelli y la falta de ideas
El Concejo Deliberante convocó a Restelli para hablar sobre el tránsito y la nocturnidad. El Secretario de Gobierno fue con el recientemente renunciado funcionario. Respondieron las preguntas en una tensa reunión en la que el fracaso y la resignación fueron constantes. Desde el área que ahora conduce Mario Aguilera aseguraron que no hay dinero para implementar el centro de monitoreo de las cámaras de seguridad. La población deberá seguir soportando que “punteros” o “acomodados” manejen la agenda con el sustento de los gremios.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/1335355470680837421.jpg)
Para el Secretario de Gobierno Pedro Restelli, la reunión del jueves, convocada por el presidente del Concejo Deliberante a instancias de la edil Noemí Bordoy, “fue una interpelación”, ya que el tenor de la charla fue duro. “Yo lo viví así”, dijo el funcionario, que estuvo –junto al exsubsecretario de Protección Ciudadana Raúl Manchone y el Director de Asesoría Letrada José Macchia– contra las cuerdas ante la oposición.
La invitación era para dialogar sobre tránsito y nocturnidad, luego del accidente entre dos motos, una de las cuales era perseguida por una patrulla preventiva municipal. Por eso estaba el renunciado Manchone.
Con advertencias de interpelación de verdad –el concejal Secchi repitió varias veces la frase “si quiere lo discutimos en el recinto”– Restelli tuvo que explicar fundamentalmente por qué no se tomaron acciones preventivas urgentes tras el accidente para evitar un enojo mayor por parte de la población del que ya tiene respecto al área de inspección.
Manchone volvió a explicar por qué renunció y habló de razones “económicas, políticas y gremiales”. Las primeras, la falta de recursos; las segundas, la falta de respuestas a sus múltiples pedidos (ver aparte); las terceras, las que quedaron en evidencia al otro día de asumido Aguilera, que tuvo que dar marcha atrás con la decisión del Ejecutivo de mudar de escenario a los agentes municipales más cuestionados, porque los gremios le reclamaron en las puertas de la Subsecretaría.
Por las dudas,
a la defensiva
Los tres “interpelados” tomaron, de alguna manera, partido por los inspectores Rodolfo “Chacha” Romero y Diego Belesi, ocupantes de la camioneta que persiguió a los jóvenes que impactaron contra la moto de Maximiliano Espíndola.
“Pueden haber intervenido indirectamente o no, pero lo tiene que dirimir la Justicia”, dijo Manchone. “Si hubo algún exceso por parte del personal de inspección, se determinarán las responsabilidades, pero no se puede prejuzgar como si fueran los culpables de lo ocurrido”, señaló Restelli. Por su parte Macchia, abogado al fin, sostuvo el principio de inocencia.
De cualquier manera, el Director de Asesoría Letrada firmó el dictamen para suspender preventivamente por 60 días a los dos investigados por el sumario interno, mientras dure esa instancia administrativa y avance la causa judicial. Eso significa que Belesi y Romero no asistirán a trabajar, aunque cobrarán el sueldo básico mientras dure el proceso.
Un personal
“poco calificado”
Manchone reclamó en diversas oportunidades para que haya un recambio del personal con que contaba para salir a la calle; personal que, por otra parte, ingresó a la planta municipal a fuerza de piquete durante la gestión Barbieri. El exfuncionario, aunque políticamente correcto durante la reunión, hizo saber su descontento al respecto.
“Convengamos que es una herencia que recibí y en dos años no pude modificar ni la cantidad ni la calidad; hay gente que no está capacitada para estar en esta área”, disparó y obligó a Restelli a reconocerlo: “Es personal que tenemos hace bastante tiempo y que no está calificado para determinadas funciones”.
Las quejas de los vecinos sobre el maltrato de los agentes, la falta de respeto e incluso casos de pedidos de coima que investiga la Justicia son recurrentes. El Subsecretario de Recursos Humanos Daniel Porta reconoció que en algunos casos “no poseen la capacidad necesaria” y que no saben ni labrar un acta.
Todas explicaciones que parecen más que precarias hacia la ciudadanía, que es la que sostiene los sueldos de los cuestionados agentes. En todos los casos se toma por lógico y consuetudinario soportar el empleo de personas cuyo único mérito es o pudo ser cumplir funciones de punteros políticos o simplemente esgrimir políticas “de apriete” para ingresar al Estado municipal.
Los cuestionados y que tendrían un futuro en otra área (nunca se habla de despidos con causa) son al menos cinco personas que se suman a los dos suspendidos. En la Subsecretaría, en total a la salida de Manchone había 31 personas. Quince inspectores para la calle, dos para comercio, y trece agentes administrativos.
El traslado hacia otra área estaba en dudas, luego de la intervención de los gremios y la presión sobre Aguilera, que cedió a los reclamos para que permanezcan al menos un mes y “a prueba”. La concejal Sandra Mari propuso convocar a los sindicatos para que haya un acuerdo al respecto y evitar futuras protestas.
Sin plata y sin gente
para las cámaras
El municipio afronta un déficit reconocido de unos siete millones de pesos, a los que deben sumarse los diez millones que no van a llegar este año por la modificación de los coeficientes de coparticipación. Ello dificulta sobremanera cualquier propuesta de reestructuración del área que Manchone le dejó a Aguilera, especialmente en el tema más álgido, que es el personal.
Sin fondos no habrá cambios y con los gremios pudiendo torcer el brazo de las decisiones que impliquen cambios de labor para sus afiliados, mucho no se podrá hacer. “Cambio de personal es evidente que no vamos a poder hacer, incorporar nuevo personal tampoco, podremos reestructurar el área”, reconoció Restelli resignado a una situación intolerable.
Ello afectará además el sistema de cámaras de seguridad, cuya instalación comenzó hace siete meses, luego de la licitación pública. La empresa colocó las cámaras a pesar de que el dinero iba a ser depositado después. De paso, es importante señalar que el Gobierno provincial aún no cumplió el compromiso de abonar el 50 por ciento del monto.
Manchone insistió con que para el centro de monitoreo de las cámaras hacen falta nueve personas. Dos por cada uno de los cuatro turnos de ocho horas más un coordinador. Informó que el municipio realizó un concurso interno en el que se presentaron sólo dos empleados, que de todas maneras pertenecían a sectores donde eran necesarios, por lo que era imposible su traslado.
El concejal Secchi preguntó si iba a haber nuevo concurso y Restelli fue terminante: “Vamos a tratar de utilizar el mismo personal que tenemos en el área, tenemos una restricción presupuestaria, no tenemos los medios para incorporar nuevo personal, así que difícil que se vuelva a concursar”. Una respuesta poco alentadora para una necesidad imperiosa.
