Doce apóstoles premiados tras la campaña
El Ejecutivo todavía no respondió el pedido de informes sobre presunto nuevo personal de planta permanente que denunció el concejal Sánchez Negrete. La Opinión tuvo acceso a un listado de nombres que serían los “premiados” por el Gobierno en el marco de las elecciones. A muchos de ellos se los vio en las últimas semanas en el Hospital. Habrían ido por los exámenes preocupacionales.
El Concejo Deliberante aguarda la respuesta del Ejecutivo municipal al pedido de informes que elevó en la última sesión el edil Mario Sánchez Negrete, quien pidió detalle de “los agentes municipales mensualizados, jornalizados, temporarios y designados por decreto al 15 de agosto del corriente año y las recategorizaciones efectuadas”.
Ello le valió la crítica del propio Intendente Guacone, quien lo mandó a “caminar las calles” y le dijo que “debería trabajar un poquito más por los 13 mil pesos que se lleva al bolsillo”. El concejal del Frente de Todos prefirió no responder y sólo dijo a La Opinión que espera la respuesta al proyecto aprobado por el HCD. Tampoco ha indagado con la misma profundidad el caso de la administración de la caja chica de la Presidencia del Concejo a cargo de Daniel Monfasani pese a la denuncia pública por el uso irregular de facturas de un monotributista.
Este semanario tuvo acceso a diversas fuentes que dan cuenta de movimientos de personal que abonan la hipótesis del pase a planta permanente de agentes que estaban contratados y que han sido muy cercanos a los funcionarios del gobierno del grupo de “Las Divinas”, quienes ganaron en la interna contra “Las Populares” y quedaron en el gabinete.
Doce coincidencias
Son al menos doce. Cada uno con sus particularidades. Muchos coinciden en su cercanía con hombres como Silva, Butti o Bianchi; en haber sido contratados como profesionales en épocas de Barbieri; algunos hasta habrían cobrado dos facturaciones por tareas que cumplían en el mismo horario.
Otra de las coincidencias es que estuvieron sin cobrar un tiempo, porque en Contaduría detectaron una irregularidad, que los obligó a dejar de pagarles, ya que los contratos no habían pasado por el Concejo Deliberante, como era habitual.
Ello significa que debe haber decretos. Primero con sus contrataciones. Ahora, debería haber con sus pases a planta permanente. Lamentablemente, todo esto está en el terreno de las conjeturas, porque el Gobierno de Pablo Guacone no publica los decretos, tal como ordena una ley provincial, algo por lo que fue intimado y sigue sin cumplir.
Si el Gobierno hace lo que dicta la ley, la publicación de los decretos será lo que confirme o descarte estas sospechas. Esos documentos tienen que estar. No hay forma de hacer nombramientos, contratos de locación de servicios o inclusión de bonificaciones en salarios sin que haya decretos.
En el Ejecutivo, por lo pronto, la estrategia es negar. “No nos consta”, dijeron los funcionarios que la semana pasada mantuvieron una reunión con los presidentes de bloque en el Concejo Deliberante cuando les preguntaron sobre los nombramientos.
“Hay que ver la cantidad de empleados entre comillas que trabajan para la Municipalidad por medio de contratos, de decretos que no se están publicando a pesar de lo que dice la ley, que no sabemos cuáles son, cuánto cobran, qué tareas realizan. Hay unos 150 que trabajan por medio de planes y decretos”, se quejó Sánchez Negrete.
Pasillos que hablan
En el Hospital los vieron. Empleados de carrera que alguna vez sufrieron persecución, o que fueron condenados al ostracismo –como Lorena Elgoyhen, quien por denunciar una moto en la combi de traslados fue reubicada en el Archivo– no ocultaron su enojo.
Varios de ellos coincidieron ante La Opinión en nombres que estuvieron en las últimas semanas por el nosocomio. Habrían llegado allí para tramitar el examen preocupacional necesario para su designación en la planta permanente de empleados.
Los nombres coinciden. Mucho. No sólo entre los empleados del Hospital indignados. También entre exmiembros del Ejecutivo. Entre concejales que sospechan. Entre empleados del Palacio Municipal que incluso apoyan esta gestión pero a los que ciertas “injusticias” no les caen para nada bien.
Hay de todo. Esposos de empleadas municipales; hijos de antiguos funcionarios que siguieron brindando sus servicios al Estado local; profesoras de educación física que se transformaron en secretarias; nutricionistas que sobran; parejas de médicos con cargo; parejas de denunciados que ahora gozan de estima; parientes varios distribuidos en diversas dependencias…

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