Disparos en la escuela de Río Tala
Los tiros se escucharon afuera del establecimiento luego de que un alumno tuviera un altercado con otras personas a través de la reja. Lo habían amenazado con que lo esperarían a la salida. En la comunidad educativa preocupa la situación de violencia generalizada.
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Durante la jornada de clases del martes de la semana pasada, en el recreo de las 20.30, un joven alumno de la escuela secundaria Nº 9 de Río Tala (que funciona en el edificio de la primaria N° 12) se asomó por el tapial que divide la institución de la vía pública y tuvo un altercado con otra persona que estaba del lado de afuera por problemas que ya venían acarreando anteriormente.
En el entredicho el alumno recibió la amenaza de que sería “agarrado en la salida de la escuela” por lo que acudió a las autoridades escolares responsables en ese momento –una preceptora, porque tanto la Directora como el Vicedirector ya habían cumplido las horas que les competen–, quienes decidieron solicitar que algún familiar del joven lo fuese a buscar.
Al estar la madre imposibilitada de acudir, ya que estaba de viaje, uno de los profesores que había terminado sus horas ofreció llevarlo a su casa para resguardar la seguridad del alumno y mantener la calma dentro de la institución.
Llegada la hora de salida, el menor acudió nuevamente a la institución, esta vez en compañía de la madre, para recuperar la moto que había dejado horas antes y mientras su tutora dialogaba con el personal a cargo, se escucharon tres disparos de armas de fuego.
Lo extraño de la situación fue que nadie pudo ver nada, por lo que no hubo testigos. La policía del destacamento de Río Tala fue puesta en aviso y se acercó al lugar, pero en el rastrillaje que hizo en inmediaciones de la escuela no encontraron rastros de impactos de bala ni el arma.
El grupo de chicos que se encontraba afuera de la escuela responsabilizaron al menor implicado de efectuar los disparos y éste, a su vez, a ellos. Otra de las versiones habla de una moto que pasó por el lugar e hizo contra explosión.
Un dato extraño es que no hay denuncia efectuada e incluso la madre del adolescente intentó plasmarla en el destacamento pero al haber recriminaciones de ambas partes, decidió deponer su actitud asegurando que hablaría con su hijo para saber cómo fueron las cosas.
Desde la Escuela, la directora Olga Oilher aseguró que sancionarán “a todo alumno responsable de un acto vandálico, de ser comprobado”. Además, dijo que estos “son hechos que por ahí se originan fuera de la escuela y los chicos lo trasladan al establecimiento”.
Agregó que “desde la segunda semana del comienzo de clases han tenido hechos de violencia” y señaló que “ya está generalizada”. Una de las problemáticas para el control de que ningún alumno ingrese a la institución con armas es la imposibilidad de revisar las pertenencias de los alumnos, ya que sólo podrían obligarlos a mostrar los útiles escolares.
De cualquier manera, en el turno noche acuden 103 alumnos y sería imposible hacer una exhaustiva revisación a todos. Aun así, se comprometieron a convocar una reunión de padres para transmitirles esta preocupación.
