Detienen obra en construcción en el Barrio La Cruz
Un grupo de vecinos reclamó por la aprobación en el Concejo Deliberante de la escrituración de un terreno en el que viven. Se trata de una manzana en el nuevo boulevard a pagar en 37 años, donde comenzó la construcción de un gigante de hormigón que Obras Públicas obligó a paralizar. Entre los que reclaman está Carlos Zuriani, imputado por la demolición de una vivienda de la zona en la que vivía una anciana y su nieto. Aunque tanto él como su esposa, titular de derechos posesorios en el lugar, no firmaron el petitorio.
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En una ciudad donde se debate la usurpación masiva de terrenos en barrios periféricos, una denuncia de vecinos ante el Concejo Deliberante vuelve a poner en el ojo de la tormenta las apropiaciones de espacios que se han transformado en una mina de oro inmobiliario.
Veintisiete habitantes de una manzana ubicada en la privilegiada zona del nuevo boulevard, patrocinados por el abogado José Benito Aldazabal, hicieron una presentación en el cuerpo deliberativo local para solicitar la derogación o modificación de la Ordenanza 5.810 mediante la que el Municipio autorizó a Graciela Beatriz Abaca a escriturar y transferir a su nombre un terreno cuyos datos catastrales son Circunscripción I, Sección D, Manzana 247, Parcela 1-a.
Los vecinos señalan que en esa norma aprobada el 24 de abril de 2009 “se menciona incorrectamente una superficie de 656 m2” pero que en realidad la nomenclatura catastral descripta “corresponde a una superficie mucho mayor” que “abarca toda la manzana”, en la que habitan los firmantes de la presentación.
La compra del terreno
La ordenanza en cuestión, enviada por el Ejecutivo y aprobada en el Concejo, autoriza la venta del terreno ubicado en Boulevard Paraná, Aníbal de Antón y Litoral a Abaca por $ 134.571,84 a pagar en 448 cuotas de 300 pesos, es decir financiado a 37 años. En el terreno que la familia Abaca reclama desde hace décadas y donde aseguran que habitan “desde 1905”, viven tres familias: la de la titular del beneficio y su esposo, Miguel “Mendocino” García; la madre de Abaca; y su hermano, cada uno con un trozo de terreno con su correspondiente vivienda.
El precio fue dispuesto por la Cámara de Martilleros local, a precio fiscal, ya que como son terrenos de esa condición “no pueden ser tasados a valor de mercado”, según explicó en su oportunidad la Concejal y martillera Noemí Bordoy, ex Presidenta de la Cámara.
Inversión inmobiliaria
A lado de la vivienda de Abaca y García, una casa de dos pisos pintada de lila, comenzó la construcción de un edificio, cuya obra fue paralizada por la Municipalidad porque no cumplía con los requisitos necesarios.
Miguel García dijo a La Opinión: “No es un edificio de departamentos, como dijeron, es mi casa. Tiene la cochera, una planta baja, el primer piso y a lo sumo una terraza” y agregó: “Quieren saber de dónde saqué la plata: Recibí tres herencias y vendí una casa que tenía en Oliveira Cézar, frente al Bataraz”.
Respecto a la paralización de las obras, manifestó: “Me falta un trámite legal, había que retocar unas cosas. Tengo que completar ciertos requisitos y sigo. Obras Públicas exige una serie de cosas y me falta una”.
El Director de Asesoría Letrada Daniel Porta confirmó que la obra sigue parada porque “la titular del terreno lindero, con el que tiene un aparente conflicto, inició un expediente planteando la construcción irregular”.
La “titular del terreno” es Marcela Baradino, esposa de Carlos Zuriani, dueño del tomógrafo del Hospital, vinculado como instigador en una causa federal que investiga la privación ilegítima de la libertad contra una anciana y su nieto, quienes una noche recibieron una “extraña visita” que los cargaron en un auto, los llevaron “a dar un paseo” hasta la zona de la Ruta 9 y cuando la devolvieron le habían derrumbado su precaria vivienda.
Baradino no es en realidad “titular del terreno” sino que posee “derechos posesorios” que compró a una señora que es hermana de la suegra de García. Para la posesión, tiene un plano que le hizo un agrimensor en el que un sector se superpone con el de García y Abaca, que fue hecho por el mismo profesional.
Sobre la obra, Porta explicó: “Hay una visación del plano que autorizamos, porque se necesita un plano de subdivisión, pero la obra sigue paralizada”.
Nada claro
La Ordenanza tiene algunos puntos oscuros y el Concejo Deliberante solicitó al Ejecutivo el expediente con el que se tramitó el pedido para la escrituración, “para ver los argumentos con los que se hizo esa ordenanza”, dijo el Concejal Pando, Vicepresidente de la Comisión de Peticiones, donde fue girado el expediente en la última sesión.
“La ordenanza no estaría del todo clara”, dijo Porta y agregó: “Cuando llegó el momento de escriturar, resultó que era toda la manzana. Ahora el expediente madre deberá volver al Concejo, porque la Escribana dice que no puede escriturar hasta que no se solucione eso, porque la ordenanza dice 656 mts2”.
Por su parte, los vecinos que iniciaron el reclamo y firmaron el expediente que ingresó al Concejo reclaman igualdad de condiciones en el acceso a la escritura. Si bien en la manzana están Zuriani y su esposa, ninguno de los dos nombres aparece en el texto elevado al HCD, sí aparecen algunos nombres cuyos números de documento dan cuenta de que se trata de personas de entre 18 y 30 años. Una cuestión bastante común en los últimos tiempos para la calificada “Capital Nacional del Negocio Inmobiliario”, según denominó el polémico Raúl Castells a la ciudad de San Pedro.
Consultado al respecto, Zuriani dijo a La Opinión: “Yo no estoy muy al tanto, se han movido los vecinos. Me han invitado un par de veces a las reuniones, a algunas he podido ir, sé que hay un problemita con los vecinos porque la ordenanza le adjudican toda la manzana, pero no sé mucho más, voy a ponerme bien al tanto”.
Unos “usurpadores”, otros “inversores”
Los que tomaron masivamente terrenos en barrios periféricos son calificados sin más como “usurpadores”, es decir “delincuentes” que cometieron el delito de ocupar la propiedad privada de otro.
En la costa sampedrina y especialmente en la zona del Nuevo Boulevard, muchos “compraron derechos posesorios” de dudoso origen para quedarse con privilegiados terrenos con vista al río y que valen una verdadera fortuna en el mercado inmobiliario.
Unos fueron denunciados en la Justicia. Aunque tanto el Fiscal Manso como los funcionarios del gabinete municipal sostienen que esperan la decisión de la Jueza de Garantías respecto al desalojo, al menos tres fuentes judiciales con acceso a los expedientes revelaron a La Opinión que las órdenes están para al menos dos de los terrenos privados que fueron tomados.
Aseguran además que Manso estaría esperando que el Ejecutivo dé cuentas sobre qué va a hacer con la problemática de las familias que allí habitan para librar las actuaciones.
Los otros, los “intrusos bien” no son denunciados por nadie ni señalados. Turbios negocios inmobiliarios se han tejido durante los últimos años en la ciudad y el nuevo Boulevard es una zona “privilegiada” para las avivadas de unos pocos.
Fabián Melgar lo gritó cuando utilizó la Banca Abierta en el Concejo Deliberante: “De acá adentro salen pilones de terrenos y hectáreas que quedan en manos de testaferros”. Nadie se hizo eco aún y los problemas siguen, tal vez porque el día en que el ventilador se prenda pueden aparecer nombres y apellidos que lleven la condena social a los “usurpadores” que calzan buenos mocasines.
