Después de Semana Santa, Bomberos abandonará el Balneario
Finalizado el contrato que la Asociación firmó con el municipio, los bomberos decidieron no continuar con la concesión del predio ya que aún no recibieron ninguna propuesta concreta por parte del municipio. El Ejecutivo planea un “espacio costero de acceso libre”.
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La decisión está firme: “Si no proponen nada, nos vamos”, dijo con voz resignada Walter Keudell presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios hasta ayer porque al cierre de esta edición se reunían para designar a las nuevas autoridades del cuerpo. Lo cierto es que el Ejecutivo nunca citó a los responsables de llevar la administración adelante por lo que Bomberos Voluntarios abandonarán el Balneario Municipal el 20 de abril, después de Semana Santa tal como dice el contrato labrado con el municipio.
Las autoridades de la entidad informaron que, hasta el momento, no tuvieron contactos oficiales con las autoridades municipales. Sin embargo, adelantaron que, de producirse en los próximos días, tendrían que cambiar mucho las condiciones para que decidan seguir adelante.
“Habrá que estudiarlo muy bien, porque en febrero tuvimos pérdidas, mal” explicó una alta fuente de la asociación. Como ocurrió con todos los prestadores turísticos, el excámping de ACTUR sufrió las consecuencias de los temporales y su consecuente mala publicidad para la llegada de los habituales visitantes, que eligieron otros destinos.
Ese fue el golpe definitivo para una experiencia que no fue todo lo auspiciosa que se pensó en el primer momento. Si bien la intención inicial de la asociación que era llevar adelante un proyecto a 30 años (ver aparte) lo cierto es que las condiciones cambiaron con el paso de los meses.
Además, las autoridades municipales vinculadas al tema tomaron la determinación de concretar, en la medida en que la economía comunal lo permita, la tantas veces anunciada apertura del lugar como espacio público de libre acceso.
Con los planos aún sobre la mesa del arquitecto Adolfo Benincasa, hoy a cargo de la Secretaría de Obras Públicas, la premisa es levantar todos los alambrados que delimitan el predio con la avenida costanera y el paseo público. Con el vaciamiento del “piletón” como uno de los principales cambios, allí montarán un solárium con duchas para refrescar a los sampedrinos y turistas que pasen por el lugar. La peligrosidad del acceso al río, uno de los principales inconvenientes a la hora de planificar sobre el terreno, es una de las cuestiones en las que se trabaja en estos momentos.
Además de la Secretaría de Obras Públicas, la Secretaría de Desarrollo Económico que conduce Pablo Ojea, la Dirección de Turismo y el Departamento de Bromatología trabajan en distintos aspectos del proyecto. La intención de las áreas que conducen Ojea y Gutiérrez es delimitar en breve las zonas que estarán destinadas a puestos de venta de productos regionales, para reubicar allí a los vendedores que actualmente se instalan en proximidades del Paseo Público, aunque con una regulación estricta y bajo controles sanitarios e impositivos.
Parte de estos proyectos pasarían por el Concejo Deliberante, antes de su puesta en marcha definitiva.
Cómo era el proyecto de Bomberos
Según lo pensado por las autoridades de la Asociación durante los primeros meses iban a reparar parrillas, piletas y el alambrado perimetral que hoy está roto por la caída de un árbol tras el temporal. Para el segundo año planeaban la renovación completa de las instalaciones eléctricas y la construcción de un nuevo cuerpo de sanitarios. Las ideas más ambiciosas comenzaban en el tercer año donde planeaban construir una bajada de lanchas y la posibilidad de colocar bicicletas acuáticas en el piletón. Para el cuarto año habían anunciado los primeros bungalows y para el quinto la pileta de natación que iba a ser cubierta en invierno. Hasta allí lo anunciado para las primeras temporadas, un plan ambicioso y difícil de llevar adelante teniendo en cuenta que las recaudaciones dependen de la concurrencia de los turistas que esta temporada no acompañaron.
Al cierre de esta edición los bomberos tenían la esperanza de que algún funcionario “levante un teléfono” para hablar al respecto aunque de todos modos la posibilidad de continuar en el predio es casi imposible.
