Despiden a Lucas Carrazán, el empleado acusado del robo de carne para milanesas en el Hospital
Empleado de planta temporaria, a la que accedió tras comenzar a trabajar con un decreto de ayuda social, el joven será despedido, puesto que no goza de estabilidad laboral. En el Hospital consideran comprobado que los 40 cortes de milanesas que se pidieron a nombre del nosocomio hace dos semanas fueron a parar a su casa. Además, ya sospechaban de otras adquisiciones que había hecho como trabajador del área de Compras que nunca llegaron a destino, aunque se facturaron.
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A la revelación que hizo La Opinión sobre el caso de las enfermeras Romina Gómez y Carina Puig, filmadas por las cámaras de seguridad cuando robaban comida de un depósito de la cocina, se sumó esta semana la publicación, en exclusiva, del caso del empleado del área de Compras del Hospital que adquiría elementos, pasaba las facturas pero se llevaba las cosas a su casa, entre ellas 40 cortes para milanesa.
El empleado acusado, identificado en el expediente administrativo municipal como Lucas Carrazán, había ingresado a trabajar al Estado local a través de un decreto de ayuda social con contraprestación de tareas. En agosto de 2016 fue pasado a planta temporaria, como administrativo en el área de facturación, con el legajo número 1643.
Desde el gobierno confirmaron a La Opinión que como "el agente municipal Lucas Carrazán no goza de estabilidad laboral" será despedido automáticamente, sin sumario previo, puesto que consideran comprobado el hecho por el que el área de Legales del Hospital labró las actuaciones correspondientes para dar cuentas del caso.
En la Secretaría de Legal y Técnica que conduce Ramón Salazar, y de la que depende la Dirección de Asesoría Letrada, a cargo de José Ignacio Macchia, ya recibieron el expediente y avanzan en la conformación del decreto para la decisión que se tomó ante el tema: despedir a Lucas Carrazán.
Hace dos semanas, cuando investigaban el caso de las enfermeras, un llamado telefónico de una carnicería cosultó sobre una factura por 40 cortes de milanesas que un delivery había retirado. En el Hospital no sabían nada de esa compra.
Luego confirmaron que la carne había ido a parar a un domicilio particular. En la mensajería con la que habitualmente trabajan les informaron que esa mañana le habían encomendado esa tarea a uno de sus empleados. El domicilio era el de Lucas Carrazán.
En el Hospital ya tenían sospechas sobre ese empleado del área de facturación. En otra ocasión, consultaron a una ferretería acerca de facturas que daban cuentas de elementos comprados en ese negocio. El ferretero señaló al empleado y dijo que le había dejado los elementos en el Hospital, donde nunca aparecieron.
Lucas Carrazán ingresó como decreto y rápidamente fue beneficiado con el pase a planta temporaria, en agosto de 2016. En marzo de 2017 fue beneficiado con un incremento de la carga horaria. Pasó de 30 a 48 horas, lo que implicó un aumento en sus haberes.
