Desborde y caos
El viernes pasado, y por la llegada de más de 2000 camiones, se congestionó completamente la playa de Terminal Puerto, San Pedro generando caos en el tránsito en todos los accesos a la ciudad
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Se preveía que con el levantamiento del paro rural para la comercialización de granos, se alteraría el normal ingreso de camiones al puerto local. Lo que nunca se esperaba, era un descontrol semejante. En sólo una semana llegaron miles de camiones a la ciudad, la mayoría en una tarde.
Todos, con el único fin de depositar el cereal que durante el último tiempo no tuvo circulación y cuyo destino era la exportación. Parece increíble que en los tiempos en que se viven haya que soportar situaciones similares a la de años pasados. Pues otra vez la playa de camiones de Terminal Puerto San Pedro quedó chica, rebalsada, produciendo un grave desborde de vehículos sobre los caminos de acceso a la ciudad y poniendo en riesgo la vida de los choferes y la de los demás conductores.
La neblina que permaneció sobre la región durante los últimos días, también fue determinante para que el tránsito sea menos fluído aún.
Pues los cortes de ruta hicieron que la llegada de los vehículos sea más abundante en menor tiempo y ocasione un verdadero caos.
El viernes, en dos horas, toda la extensión de la Ruta 1001, desde el Club La Esperanza hasta Río Tala se vio congestionada por camiones que iban y venían, más los que aguardaban su turno estacionados sobre la banquina. Igual situación se vivió sobre Crucero Gral. Belgrano, pues allí se ubicaron los rodados que estaban pronto a ingresar a la playa de estacionamiento, que por esas horas permaneció abarrotada de camiones.
Los ánimos comenzaron a caldearse, se escucharon voces furiosas por el trato recibido por parte de la empresa Terminal y hasta “amagaron” con cortar la ruta.
Finalmente, llegado el mediodía del sábado, apareció una opción por demás de acertada que fue la de ocupar el predio que posee el Automóvil Club sobre el camino a La Balsa. Allí se ubicaron los camiones que aguardaban desde varios días. De esa manera comenzó a descongestionarse la zona y se descomprimió una situación que podría haberse agravado de no mediar una solución. Afortunadamente, las consecuencias, no llegaron a mayores
