Desalojan terreno comprado por Facebook por una pareja que asegura haber sido estafada
La edición impresa de La Opinión relata este miércoles la historia de una pareja que pagó con dinero en efectivo y dos motos un terreno ubicado en Máximo Millán al 2100, a quienes les llegó una orden de desalojo. El reconocido religioso Alejandro León aseguró ser el dueño de la propiedad y que falsificaron la firma de su padre en un boleto de compraventa, con el que revendieron el predio a la pareja. La policía y el Juzgado de Paz llegaron para hacer efectivo el desalojo.
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La tapa de La Opinión de este miércoles presenta la historia de una pareja que compró un terreno que ofrecían por Facebook y por el que pagó alrededor de 80 mil pesos y dos motos, y que esta mañana afrontaban la ejecución judicial de una orden de desalojo.
La pareja le compró el terreno a familiares de José Antonio Pereyra y recibió a cambio un boleto de compra venta en el que figura ese nombre como comprador y Diego López como vendedor. La denuncia por usurpación la hizo otro Diego López, hijo del que aparece en el documento, conocido por su actividad religiosa como Alejandro León.
En diálogo con La Opinión y Apa, esta mañana León contó que el terreno era de su padre y que él escrituró la propiedad a su nombre, al tiempo que acusó a Pereyra de haber "falsificado" la firma de su progenitor en el boleto de compra venta que le dieron luego a la joven pareja.
Tambén dijo que "ese boleto es obsoleto" y que se lo "robaron" cuando delincuentes irrumpieron en su casa. De la misma manera, acusó a Pereyra y su familia de haberlo "amenazado" al punto de que, aseguró, esa situación lo llevó a irse de la ciudad.
En el terreno, además de la pareja, hay otro hombre, identificado como Ceferino Carnero, que asegura haber comprado la mitad del terreno a familiares de Pereyra. Es que el predio mide 22 metros de frente por 33 de fondo, y fue dividido en dos para venderlo por quienes ahora son acusados de haber usurpado el lugar y haber estafado a los compradores.
Esta mañana, el Juzgado y la policía llegaron al domicilio para hacer efectiva la orden de desalojo que pesa sobre cualquier ocupante de ese terreno, con el fin de restituirlo a Alejandro León, cuyo verdadero nombre es Diego López, quien acreditó ser propietario ante la Justicia.
En dialogo con La Opinión, su abogado Walter Carballo explicó: "Vine en diciembre a hacer una constatación, el terreno estaba destinado a la venta, estaba el señor Pereyra, le pedimos que se llevara todo. El desalojo iba a hacerse en marzo, pero hubo demoras".
"Cuando vine a hacer la última constatación estaba esta chica. Nosotros no sabíamos que habían pagado", señaló y aseguró que dialogó con la Secretaría de Desarrollo Humano, ya que la joven pareja tiene hijos y no tienen donde ir tras el desalojo. "La UCEFF intervino porque había menores y dijeron que tenían lugar para la madre y el niño", señaló.
Todos, ahora, acusan a José Antonio Pereyra. "Este señor o alguien de su familia les vendió la posesión de esta propiedad, pero la escritura está a nombre del señor Diego López, que tiene el mismo nombre que su padre, que falleció. Eso generó quizás la confusión de José Pereyra", dijo Carballo.
