Demasiado hermetismo y dudas en un caso de abuso
Ni la Justicia, ni la policía, han brindado mayores detalles sobre un caso de abuso denunciado la semana pasada. La víctima habría efectuado dos relatos diferentes.
Hace una semana fue denunciado un nuevo caso de abuso sexual que se había registrado en la vía pública. El hecho tuvo ciertas particularidades que hasta el momento no han hecho más que generar varias versiones y diversas conjeturas.
Dos días después del episodio, la Justicia y la policía pudieron establecer con mayor certeza qué fue lo que ocurrió ya que la víctima habría brindado dos relatos totalmente diferentes en cada dependencia.
En primer momento se informó que la mujer había sido interceptada en inmediaciones de la Escuela Nº 6 y allí se produjo el aberrante hecho. Esa primera versión despertó más dudas que certezas, pero al ahondar en la cuestión se logró establecer que por cuestiones poco claras la mujer había efectuado un relato falso.
Después sí se conoció un testimonio mucho más real y que dejó en claro cuáles fueron los motivos que llevaron a los protagonistas a torcer la versión original.
En realidad se trató de un nuevo caso de inseguridad que involucró a una mujer de 19 años y su pareja de la misma edad, con quien supuestamente se hallaban en una zona alejada del radio urbano de la ciudad. Cerca de las 20:30 horas fueron sorprendidos por dos personas armadas y con guantes en sus manos, una encapuchada con un pasamontañas y la otra con un buzo polar que le tapaba la cara. Al parecer los sujetos redujeron a la pareja y bajo amenazas sometieron a la mujer.
Una vez consumado el hecho las víctimas fueron liberadas y dieron a conocer lo que les había ocurrido. Se le dio conocimiento a la policía local y se efectuaron las actuaciones médicas correspondientes en donde se confirmó el grave episodio que le tocó vivir a la pareja. Para la justicia, esas 48 horas de dudas con respecto al relato de lo que había acontecido, fueron determinantes para demorar la investigación, ya que de haberse actuado de inmediato, quizás, los resultados hubiesen sido otros.
El propio fiscal Marcelo Manso se encargó de despejar las versiones que se fueron generando con el paso de las horas y giraban en torno a los supuestos abusadores, señalando a personas conocidas y que cumplirían un rol importante ante la sociedad. “Las mismas versiones que hay en la calle llegaron a mis oídos pero no sé de donde salieron, nadie vino a denunciar nada. Son solo trascendidos que desde esta fiscalía no manejamos dentro de la investigación”, expresó el fiscal Manso. Para la investigación existen algunas puntas como para dar con los autores del hecho aunque hasta el momento no se han producido mayores novedades.
El caso en sí tiene algunas semejanzas con otro acontecido meses atrás en inmediaciones del Obrador de la Coopser, de todos modos no existen demasiadas certezas como para relacionarlo.
Mayores pistas
Sobre las últimas horas se pudieron conocer detalles mucho más puntuales de lo ocurrido el martes pasado. Al parecer la pareja se hallaba arriba de un vehículo, propiedad del joven que sería oriundo de la localidad de San Antonio de Areco, en inmediaciones del Vía Crucis. Allí fueron sorprendidos por las dos personas con sus rostros cubiertos. Los sujetos se subieron al auto y taparon los rostros de sus víctimas mientras comenzaron a transitar con rumbo desconocido. Minutos después detuvieron su marcha en un descampado y mientras uno de los sujetos mantenía privado de su libertad al joven, el otro delincuente sometía a la mujer a unos metros de donde habían estacionado.
Una vez perpetrado el aberrante acto ascendieron al rodado y a los pocos minutos descendieron del mismo solamente los sujetos quienes emprendieron la huida en medio de la oscuridad y con rumbo desconocido. La pareja se recompuso como pudo y habría advertido que se encontraba en inmediaciones del obrador de la Coopser. Allí regresaron a la ciudad y relataron lo acontecido.

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