San Pedro, 2 de Abril de 2009.
Sr. Gobernador:
Acá estamos hoy, transitando un día de duelo y reflexión.
Ha muerto un hombre que significó esperanzas para mucha gente no sólo en Argentina, también para Sudamérica.
Recordar su gestión va inexorablemente unido a utopías, más allá del color político partidario, como generación esperanzada asumimos por aquellos años el desafío de sostener la lucha sin claudicar por los derechos durante tanto tiempo violados.
Acá estamos hoy. Trabajando. Contándoles a los pibes quien era ese hombre que nos devolvió algo de dignidad. Como fue su mandato Presidencial, contándoles sobre el Juicio a las Juntas. Enumerando también los logros que aún nos debemos y nos deben.
Acá estamos, en una institución que aloja a pibes y pibas de la provincia que tiene el deber de gobernar, la de Buenos Aires.
Que los recibe después del desamparo, de la exclusión social que los dejó a merced del analfabetismo y la prostitución infantil y los puso en manos del paco y de otras tantas drogas y riesgos de muerte.
Sabrá Sr. Gobernador, incluir, recuperar, habilitar, curar, hacerle frente al paco no es tarea sencilla. No se hace sólo con buena voluntad. No alcanza con explicaciones abstractas y retóricas sobre que eso que a ellos les falta o le quitaron lo tiene el “gran bonete”.
Se hace en una tarea diaria de recuperación de la humanidad primero, de la dignidad como sujeto después y construyendo hebra por hebra el lazo social que nunca debieron haber perdido.
Acá estamos trabajando, maestros, técnicos, médicos, psicólogos, trabajadores sociales, voluntarios y un numeroso grupo de chicos y chicas, con los que intentamos construir y sostener que la democracia es el modelo privilegiado para la búsqueda de la igualdad de oportunidades por lo menos.
Pero hoy también estamos tratando a través de gestiones de buena voluntad de que no nos corten la luz, de que el supermercado no nos deje sin alimentos y que el teléfono siga funcionando para que los padres de los chicos se puedan comunicar y que el gas les permita baños con agua caliente.
Hoy, esta institución que ha sostenido “contra viento y marea” durante años una ética, que entiende la práctica que lleva adelante como la devolución de derechos negados y conculcados a tantos chicos y chicas, le reclama, con urgencia que no nos deje caer.
Esta institución que hace años trabaja en la Provincia y que recibe a los pibes a través de un convenio asistencial con el Ministerio de Desarrollo Social, está en riesgo de colapsar y está en sus manos -suponemos- que ello no suceda.
Si esto sucediera, estos chicos, anónimos sin duda, portadores de esperanza, pero que son mirados como portadores de riesgo, quedarán en la calle. Quedarán nuevamente a merced del flagelo del paco y “del que mata tiene que morir”. Quedarán solos y habremos perdido una batalla más. Nosotros y Usted.
Por eso me animo a escribirle Sr. Gobernador, y el hecho de que sea hoy no es una ingenuidad. El flagelo de las drogas necesita de opositores tenaces y activistas de la vida, que con acciones concretas garanticen que no se perpetúe el genocidio.
Acá estamos hoy defendiendo las utopías. Los pibes creen en eso.
Lic. Gabriela Leder Kremer, Directora del Programa Asistencial de La Comunidad Terapéutica Los Naranjos.
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