Declaran las hermanas de la víctima de los docentes abusadores
Las niñas más pequeñas, de 9 y 12 años, prestarán declaración a través del sistema de cámara Gesell. Su testimonio será fundamental para la situación del tercer imputado en la causa, acusado de encubrimiento agravado. Ramos tiene pocos días para solicitar la prisión preventiva del matrimonio detenido. Aguardan fecha para que declare la hija mayor, quien también podría haber sido víctima de su padre.
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La Justicia avanza en el caso de la adolescente de 14 años que denunció ser víctima de abuso sexual por parte de su padre y con complicidad de su madre. Este viernes, en San Nicolás, prestarán declaración sus hermanas más pequeñas.
Se trata de las menores de las cuatro hijas del matrimonio. Tienen 9 y 12 años, y declararán bajo el sistema de cámara Gesell. Como sucedió hace dos semanas, cuando declaró la víctima, se espera que en el cuarto separado desde donde puede asistirse a la declaración estén ambos docentes, que permanecen detenidos él en la Unidad Penal Nª 3 y ella en una comisaría de la ciudad cabecera del Departamento judicial.
El testimonio de las hermanitas más pequeñas, que permanecen alojadas en una institución religiosa bajo el monitoreo del Servicio Local de promoción y protección de los derechos del niño, será fundamental para establecer diversas cuestiones que obran en el expediente que tramita la Fiscala Viviana Ramos, titular de la UFI 11.
En principio, porque quizás puedan dar cuentas de cosas que se vivían dentro del hogar familiar que pueden oficiar como elementos para avanzar en la conformación de la prueba necesaria para que los acusados terminen en un juicio oral por abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores, tal la carátula de la causa.
La situación de Prieto
El testimonio de las chiquitas será importante además para que la Justicia pueda establecer las responsabilidades del tercer imputado en el caso, el docente, directivo y dirigente gremial César Prieto, quien está acusado de encubrimiento agravado y ocultamiento de menores.
Las niñas habrían dicho en su testimonio preliminar que sus dos hermanas mayores, la víctima de 15 años recién cumplidos y la otra de 16, fueron sacadas de la casa familiar por Prieto cuando sus padres fueron detenidos, al otro día de la denuncia de la tía de las niñas, y que la salida de la vivienda habría sido con la cabeza tapada.
En su declaración de hace dos semanas, la víctima no dio cuentas de ello. Sólo habría dicho que se puso una capucha de la ropa que llevaba ese día pero que no habría sido obligada a ello.
Prieto sostuvo que no estaba al tanto de la denuncia por abuso sexual y que se llevó las chicas para la casa de su madre a pedido de su amigo, ya que entendía que lo que sucedía estaba relacionado con la situación de violencia de género a la que era sometida la esposa del docente que se desempeñaba en un cargo jerárquico.
Para determinar si la coartada de Prieto es válida, además de las declaraciones de las dos chiquitas habrá que esperar la de la hermana mayor, aunque la Justicia tiene un elemento que compromete lo que dijo el único detenido y luego liberado en el caso, y es que habría llamado a una abogada ese día, antes de llevarse las nenas, para hacerle una consulta al respecto.
Prisión preventiva
La Fiscala Viviana Ramos tiene hasta el 30 de noviembre para solicitar la prisión preventiva contra los acusados, de manera tal que continúen detenidos mientras se sustancia la instrucción de la causa para su posterior elevación a debate en juicio oral y público.
De cualquier manera, la titular de la UFI 11 puede pedir otros 15 días de prórroga para definir el pedido, que debe fundamentar con elementos probatorios que den cuenta de que los acusados podrían fugarse o entorpecer la investigación, únicos elementos que el Juez de Garantías debe tomar en cuenta para definir si acepta la solicitud de que esperen la hora del Tribunal tras las rejas.
Ramos ya solicitó además que se fije la fecha para que la mayor de las hermanas declare en cámara Gesell. Se trata, de las cuatro, la que más apegada estaba a los padres. Tanto que desde el día de las detenciones comenzó a hostigar a la que se animó a denunciar, con altibajos en la relación entre ambas.
Entre los investigadores, por un lado, y los profesionales que asisten a las cuatro chicas, por otro, crece la sospecha de que la mayor también podría haber sido sometida a algún tipo de vejaciones, lo que procurarán establecer a partir del análisis de su declaración.
