Decibelímetros para locales nocturnos
Decenas de denuncias debieron realizar los vecinos de los locales de esparcimiento nocturno para que el pasado 27 de octubre los concejales aprueben una Ordenanza que establece la implementación de medidores de decibeles en cada uno de los comercios. Un sampedrino ya creó varios equipos que no superan los 1.100 pesos. En tanto, el Subsecretario de Control y Defensa Civil Raúl Manchone se mostró a favor y prepara un proyecto para concretar un “complejo de diversión nocturna” en otra zona.
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“La necesidad de adecuar los controles sobre los locales donde se desarrollan actividades de esparcimiento y diversión en horarios nocturnos, como así también los espectáculos que se realizan en los mismos en el ámbito del Partido de San Pedro”, llevaron a los concejales a aprobar la Ordenanza Nº 5972 que establece la implementación de “limitadores de sonidos”, que permitirán a los vecinos de la zona céntrica descansar, así como también evita perjudicar a otros emprendimientos comerciales ubicados en el mismo radio y que por los ruidos perjudican su economía.
Personal del área que maneja Raúl Manchone ya ha realizado distintos operativos para controlar el volumen que manejan los locales de diversión nocturna, así como también los establecimientos donde se desarrollan fiestas privadas. Allí “se detectaron excesos en el volumen, lo que ha llevado a infraccionar a los locales que transgredieron la Ordenanza vigente”, cita lo aprobado por el HCD.
Respecto al tema Manchone confirmó que están “trabajando en un proyecto de ordenanza integral para regular nivel de ruido en espacios cerrados y abiertos” y aseguró que su propuesta incluye “no habilitar más boliches desde el 30 de noviembre” de este año hasta tanto se busque otra zona como en la ciudad de Santa Fe.
Pese a los llamados de atención realizados por el municipio y las sanciones que recibieron últimamente cada uno de los emprendimientos, en su mayoría manejados por jóvenes recién salidos de la adolescencia, “los controles no están generando ninguna modificación en la conducta de los propietarios quienes reinciden constantemente y hacen caso omiso a las normas vigentes” según indica la ordenanza aprobada el pasado 27 de octubre.
El modelo local
El sampedrino Eduardo Zunino, técnico electrónico, ya realizó varios prototipos de los medidores de decibeles que según establece la Ordenanza deberán estar en funcionamiento en todos los comercios como máximo 60 días después de aprobada.
Hasta el momento instaló dos artefactos en la ciudad y explicó que se trata de un detector de sonidos que se compra y al que él le realiza todo el sistema eléctrico que “cuando llega la señal a cierto nivel corta la alimentación de unos toma corriente que alimenta las consolas”, y la música se corta por 45 segundos. Zunino detalló que el artefacto debe estar conectado a las consolas y no a la parte de potencia de amplificadores porque de esta manera se romperían.
Tal como lo establece la ordenanza, el limitador de sonido creado por Zunino realiza un corte que “está temporizado en 45 segundos y si el ruido desaparece se resetea y vuelve a alimentarse otra vez” para continuar con el nivel de sonido permitido.
Actualmente los aparatos, que tienen un valor que no supera los 1.100 pesos, están instalados en el Centro de Comercio e Industria y en Complejo Quillash, aunque Zunino aseguró no saber si en ambos lugares los están utilizando. Por las últimas quejas recibidas en el HCD y realizadas por los vecinos del boliche ubicado en Balcarce al 200, queda claro que pese a tenerlo no le estarían dando el uso adecuado.
La Opinión pudo observar el ubicado en el Centro de Comercio. Tiene un micrófono y dos luces, una amarilla que titila cuando está cerca del límite y una roja que se enciende cuando el sonido en el lugar superó los 85 decibeles permitidos.
En cuanto a los resultados, Zunino explicó que son realmente “muy buenos” y que justamente es ese el problema, porque “se llega muy fácil” al tope que establece la Ordenanza Nº 4555/91 fijado en 85 decibeles.
Según detalla la norma, el dispositivo tendrá un gabinete cerrado donde quedarán registradas la cantidad de veces que se superó el límite permitido. El sonido se tomará a partir de cinco micrófonos estratégicamente ubicados dentro y fuera del local, captando directamente la emisión del audio provocada por los equipos.
De la misma manera que el municipio exigirá la implementación de dicho artefacto, el Ejecutivo comprará uno para utilizar en los eventos organizados por el Estado local que, además, será facilitado a todas las entidades que realicen un espectáculo que cuente con utilización de equipos de sonido.
Importantes operativos de control de la Provincia
Desde la sanción de las leyes de nocturnidad, establecido el 20 de noviembre de 2009 y que regula los horarios de entrada y cierre de los boliches así como también la venta de bebidas alcohólicas que sólo está permitida hasta una hora antes del cierre de los locales, el Ministerio de Desarrollo Social del Gobierno de Daniel Scioli inspeccionó 5.327 comercios de los cuales 1.406 fueron clausurados y se secuestraron más de 90.200 botellas de bebidas alcohólicas.
Los trabajos de inspección están a cargo de representantes del Ministerio de Baldomero Álvarez de Olivera, acompañados por personal de la Jefatura de Gabinete y los Ministerios de Trabajo, Producción, Seguridad y Justicia.
La preocupación
y los proyectos
de Manchone
El Subsecretario de Control y Defensa Civil Raúl Manchone estableció un proyecto para crear “un complejo de diversión nocturna fuera del radio céntrico”, que sería en el terreno lindero a la cancha de Defensores Unidos frente a la Terminal Puerto San Pedro ya que, según explicó Manchone, “gran parte es de la municipalidad”.
La idea es crear algo similar a lo que ya existe en muchas ciudades de la costa o en varias localidades vecinas, donde los boliches están ubicados en los ingresos a los municipios, lejos de las zonas densamente pobladas. “Estamos tomando como ejemplo la ordenanza que se sancionó en San Nicolás en 2009”, señaló el funcionario a La Opinión y explicó que se trata de una idea que tendrá un plazo de tres años para establecerse en el lugar, con el tiempo justo para que los locales ya habilitados puedan realizar un traslado obligatorio pero no compulsivo.
“Con pautas claras”, dijo y recordó: “Hay que empezar a cortar el tema de la música en los locales que están habilitados como bares, porque con esa figura sólo pueden tener música de fondo y no se puede bailar, por ejemplo”.
Manchone explicó que, de concretarse este proyecto, buscarán implementar un sistema de colectivos nocturnos que facilite la llegada a los jóvenes que no cuentan con un vehículo propio.
“Necesitamos esta herramienta –la ordenanza– para solucionar estas cuestiones del ruido en pleno centro”, sostuvo el responsable del área de Control y agregó que también está evaluando la “zonificación de lugares sensibles al ruido que se hizo en Capital Federal” y ejemplifico: “La zona del Hospital debe ser de silencio”, de ésta manera quedarían prohibidos los espectáculos y recitales en el Estadio Municipal.
