De ilicitudes…
SOR MARIA LUDOVICA fue la monja que luchó incansablemente para llevar adelante y hacer realidad la realización de lo que es hoy el HOSPITAL DE NIÑOS de LA PLATA, allá en el Parque Saavedra de esa ciudad. Cuentan los que la conocieron, que recibió ayuda de las más variadas especies, incluso gente de la “colectividad” (judíos), que tiene una importante cantidad de paisanos en la ciudad. Uno de los que más la ayudó fue quién tenía una especie (en realidad no especie), sino un kiosco que le aportaba mucho dinero para comprar una camita, frazadas, sábanas, etc. Era increíble como este señor ayudaba a la religiosa, lo que no se sabía que en realidad el kiosco era una especie de “fachada” para ejercitar su verdadero negocio: levantar quiniela clandestina. Casi toda la barriada acudía a su negocio a ejercitar sus pálpitos, sus sueños, su azar sabiendo que, en el fondo, también ayudaban a Sor María LUDOVICA a concretar el sueño del hospital para los niños... En base a una ilicitud se avanzaba en la obra que el pueblo platense soñaba desde hacía mucho tiempo. Nadie aclaró si la monja estaba impuesta de ese accionar, pero si lo estaba... YA ESTA !!! la obra se terminó. Otras ilicitudes crean una serie de problemas e inquietudes de otra índole y que afectan al ser humano. La reciente muerte de SEIS (6) personas en un taller clandestino de costura explotado por gente de la “colectividad”, demuestra hasta qué punto Buenos Aires es pasible no de uno sino de varios CROMAÑON. Todo el mundo sabe de la existencia de esos talleres, llama la atención que Enrique RODRIGUEZ una suerte de Ministro de la Producción del gobierno de TELERMAN anuncia ese acontecimiento de intervenir la sección inspección del área laboral como si fuera una novedad. RODRIGUEZ es un antiguo laboralista y ex-funcionario del Ministerio de Trabajo nacional, por ende no podía –ni debía- ignorar esta situación de esclavitud a la que se somete a la gente –generalmente bolivianos- en los talleres de costuras en la zona de Once, Caballito, etc. El trabajo esclavo, el trabajo de los niños y adolescentes, la explotación de mujeres en cuanto a salarios menores por igual tarea, son formas negativas de relaciones laborales prohibidas por la ley que se violentan permanentemente, y las autoridades de Buenos Aires no se han dado nunca por enterados (!!!!) Lo mismo sucede con la venta ilegal de repuestos de audios y venta de joyas, relojes, etc. en la calle Libertad de la Capital. A escasos metros del Palacio de Tribunales se maneja un negocio explotado también por gente de la “colectividad” (judíos) de proporciones gigantescas y todo el mundo sabe (hasta el más distraído), que allí hay cosas robadas o de procedencia ilegal. ¿Quién ha corregido algo en Buenos Aires? Nadie. La Capital es la máxima cloaca nacional y Don Telerman, con sus gestos delicados y teatrales, hombre también de la “colectividad”, deberá extremar su accionar en forma positiva para superar ese estado de cosas... Ilicitud por ilicitud nos quedamos con aquel kiosquero que destinaba el dinero del juego clandestino para hacer el bien, otros es para hacer el mal !!! [i]por el Dr. Elvio Macchia[/i]

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