Cuatro murciélagos con rabia y una alerta en la comunidad
En los últimos diez días se detectaron casos en diversos puntos de la ciudad, que incluyen zonas donde hay establecimientos educativos. Bromatología dispuso acciones preventivas y pidieron que los lleven a analizar. Especialistas recomiendan no fumigar y destacan la importancia que tiene los animales sanos para el equilibrio biológico.
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Ya son cuatro los casos confirmados de murciélagos rabiosos que detectó la Dirección de Bromatología en los últimos diez días, por lo que se dispusieron acciones especiales en las zonas de influencia donde fueron hallados.
El primero de los casos fue en una vivienda de Rivadavia al 1000, donde el dueño de casa encontró el animalito en el taparrollos de la persiana y lo remitió para su análisis.
El gobierno demoró varios días en informarle a la comunidad que estaba confirmado que tenía rabia, tras lo que dispuso un cronograma de vacunación de mascotas, a cargo de la “Oficina Animal”.
Entre lunes y martes la Dirección de Bromatología que conduce Saverio Gutiérrez detectó tres nuevos casos y pidió a los vecinos que si encuentran murciélagos en sus viviendas se pongan en contacto con el área, que pasará a buscarlos y los remitirá al Departamento de Zoonosis Urbana del Ministerio de Salud provincial para su análisis.
Dónde estaban los rabiosos
Al de Rivadavia al 1000 se sumaron murciélagos con rabia confirmados en Salta al 1000, es decir a una cuadra del detectado la semana pasada; otro en Hipólito Yrigoyen también al 1000; y un cuarto en la zona de Fray Cayetano Rodríguez y Los Andes.
El último fue en un establecimiento educativo, el jardín N°903 Rafael Obligado, donde hubo al menos cinco chicos que tuvieron contacto con el murciélago rabioso, por lo que fueron vacunados preventivamente el martes por la mañana, a pesar de que no presentaron síntomas relacionados con la enfermedad.
“La gente tomó conciencia y los murciélagos no pasan inadvertidos. Hay que sensibilizar para que traigan los murciélagos a analizar porque hay presencia alta”, señaló Saverio Gutiérrez a La Opinión.
No hay que matarlos
La presencia de murciélagos es un fenómeno que ocurre en la ciudad, en el campo, en todo el país, en todo el mundo con excepción de las regiones polares.
El único mamífero volador tiene mala prensa e incluso hay muchos mitos en torno a él, lo que provoca que la gente les tema, generalmente por desconocimiento.
Sin embargo, los especialistas aseguran que cumplen una función absolutamente necesaria en los ecosistemas que habitan. “Son indispensables para el equilibrio biológico, tanto en el campo como en las ciudades”, sostienen desde el Programa de Conservación de Murciélagos en Argentina (PCMA), una fundación que intervino la semana pasada en un colegio de Cordoba que suspendió las clases por la aparición de este tipo de animales.
En muchas escuelas locales, la aparición de murciélagos es habitual. Las que tienen cursada vespertina lo saben mejor que nadie (si los ven de día o si se chocan objetos es porque están enfermos). El planteo que hacen los especialistas –cuyas voces tuvieron una multiplicación mundial muy importante en 2011, declarado “año de los murciélagos” por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente– es, en principio, que no hay que fumigar los lugares donde aparecen.
“Las especies insectívoras llegan a comer entre 300 y 400 insectos por noche, cada individuo; y ello tiene un efecto controlador de plagas importantísimo”, explicaron desde PCMA al diario cordobés La Voz, la semana pasada.
Los “cola de ratón” son los que más se ven. Se llaman así porque su cola sobresale de la membrana que los envuelve, no miden más de nueve centímetros, se alimentan de insectos y no son agresivos.
