Cuarta víctima del río en lo que va del verano
Un turista oriundo del partido de La Matanza cayó el sábado a las aguas del río Arrecifes en la zona de Río Tala. Fue hallado al día siguiente, sin vida. Tenía 33 años.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/13286991261998988002.jpg)
El río cobró una nueva víctima durante este fin de semana. Esta vez fue el Arrecifes, y como en las tres anteriores en lo que va del verano, el hecho se registró en un lugar donde está prohibido bañarse.
Edgardo Pena de 33 años, oriundo de la localidad de González Catán, partido de La Matanza, se encontraba pescando en una zona de difícil acceso, a pocos kilómetros del cruce entre las vías del ferrocarril y la ex ruta 9.
Allí había llegado junto a su familia para pasar unos días de pesca y descanso, cuando en la tarde del sábado una maniobra imprevista hizo que cayera al agua, sin saber nadar.
Su cuerpo sin vida fue hallado el domingo a las 7.40 de la mañana, en inmediaciones de la base del puente del ferrocarril, zona donde desde el día anterior lo habían buscado los bomberos.
Rodolfo Astorga, de la Brigada de Buceo, señaló que este fue el primer operativo realizado por el equipo perteneciente al cuerpo de Bomberos Voluntarios, conformado recientemente. Como se dijo, en lo que va del verano esta es la cuarta víctima que fallece ahogada en las aguas del partido de San Pedro. El primero fue un vecino de la ciudad identificado como Salvador Condolucci, quien se ahogó en la zona de Cantando en el Río, cuando quiso cruzar a nado hacia la otra orilla, en un lugar donde está prohibido bañarse.
El segundo caso del año ocurrió el lunes 2 de enero, cuando la pequeña Juliana Báez, de dos años, jugaba junto a hermanitos y una prima en la orilla del riacho Baradero, a la altura del barrio La Tosquera, antes de llegar a Papel Prensa. Fue hallada al otro día, tras una intensa búsqueda.
El terceo fue el del turista Daniel Villegas, de 23 años, oriundo de Moreno, quien se arrojó al río también a la altura de Cantando en el Río y perdió la vida.
Todos los casos se produjeron en zonas prohibidas para el bañista y cuya profundidad es mayor a pocos metros de la orilla, producto de las bajantes registradas en los cauces de agua.
