Corridas no, compras sí
La crisis financiera afecta a todo el mundo y San Pedro es parte de él. La Opinión Semanario habló con las sucursales bancarias para saber cómo se movieron los ahorristas locales. La compra de dólares ha sido la transacción más realizada.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225824816577.jpg)
Desde hace unas semanas el tema de la crisis financiera es el que gana la tapa de todos los diarios, las páginas de Internet y horas de análisis de grandes economistas que dicen que el mundo está al borde del colapso económico por culpa del gran país del norte, Estados Unidos. Sin embargo, desde el Gobierno Nacional aseguran que está gran crisis que tiene loco al mundo no nos va a perjudicar, sino que lejos de ello nos va a beneficiar. “La Argentina está en un momento histórico que debe aprovechar” aseguran, aunque sin embargo, la gran mayoría de los ciudadanos que no saben que significan palabras o acciones tales como: recesión, commodities, nacionalización de los bancos, burbuja financiera, reserva federal, bonos, etc. escucha la palabra “crisis financiera global” y comienza a pensar en los pocos (o no tantos) ahorros que puede tener en un banco de la ciudad. Es esto, el temor de la gente el que puede colaborar casi sin querer a destruir la banca, según comentan los economistas, pero quédese tranquilo, por lo menos en San Pedro, hay caminatas ligeras, pero no corridas.
Perfil de un ahorrista sampedrino
Partamos de la base de que la mayoría de las personas que guardan su capital monetario en nuestra ciudad son trabajadores. Si bien, el grueso del dinero es de “grandes ahorristas”, la cantidad mayor de personas físicas es de “pequeños ahorristas”. Este último grupo está integrado principalmente por trabajadores que cobran sus sueldos a través del banco, personas que quieren mantener su modesto dinero seguro fuera de sus colchones y en cajas de ahorro o bien los que necesitan del banco a través de plazos fijos o créditos hipotecarios.
El grande es el que ya sabe de que viene, el que al menos tiene un apoyo externo para el manejo de sus bienes (como un contador), que lo va guiando ante la situaciones que convulsionan al mundo, ejemplo: compra la casa, no vendas el departamento!, etc.
Podríamos marcar a un tercer grupo que es el que peor la está pasando, los que operan en la bolsa. En este caso no podríamos asegurar que haya una cantidad considerable de sampedrinos que trabajen con el Merval.
Muchas dudas, pocas corridas
Se denomina corridas bancarias, cuando se crea un ambiente de incertidumbre, las cuales, pueden hacer que los clientes de un banco “x” quieran retirar masivamente sus fondos de la entidad. De acuerdo a este modelo, el riesgo de que los depositantes retiren los fondos, es el origen del pánico, sin importar la posición financiera de la institución, o sea que ante esta situación hasta los bancos firmes pueden correr riesgos.
Sin embargo, en la mayoría de los bancos consultados de nuestra ciudad se realizaron varias consultas en las últimas semanas, pero ante las explicaciones de los agentes financieros hubo calma y por ende, no se produjeron retiro de fondos. “No existió la corrida, hay consultas pero es un poco adivinar, preguntar” dijo el Gerente Zitta del Banco Nación.
Dólares: la gran demanda
La inestabilidad se ha notado en la ciudad principalmente en la gran compra de la moneda estadounidense. “El que apuesta al dólar pierde” dijo el ex Ministro de Economía Lorenzo Sigaut en 1981. Aparentemente ahora es al revés, ya que como la divisa sube, se pueden ganar algunos centavos por unidad. En este aspecto, el sampedrino está muy demandante.
“La gente está a la expectativa” aseguró el Gerente del Banco Francés, Diego Barboza. “Se incrementó la compra de dólares, pero no como en la época de la crisis del campo o en otras oportunidades”, explicó. Sin embargo, en este aspecto el banco Nación tiene un poco más de demanda, “se compran y venden dólares un poco más”. Zitta explicó que la compra-venta es en función de la operatoria; o sea que se puede ofrecer lo que hay, lo que los ahorristas venden, que en la actualidad no es mucho. El caso más importante se da en la sucursal local del Banco Provincia. Allí, la compra de dólares se ha incrementado notablemente, “ha crecido la venta pero no hay, es sólo para la gente que tiene reservas ya hechas” explicaron. El problema es que la operatoria habitual es poca, por lo que no se tiene gran cantidad de caudal, ya que los fondos en gran escala se consiguen con reservas de 4 o 5 días de anticipación. “Los pedidos son en gran cantidad, el que viene quiere comprar entre 50.000 y 70.000 dólares, montos que no manejamos” dijeron. “Es plata que sacan de abajo del colchón, la gente no retira para comprar, porque aparecen incluso personas que no son clientes”.
