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lunes, junio 21, 2021
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Coronavirus: seis meses de aislamiento social preventivo y obligatorio

Las medidas restrictivas impuestas por los gobiernos nacional, provincial y municipal para contener la propagación del virus cumplen medio año de vigencia. En este tiempo, San Pedro superó los 700 contagios y tuvo 28 muertos con COVID confirmado por análisis de laboratorio. La ciudad sigue en Fase 4, con la mayoría de las actividades autorizadas pero con diversas que todavía esperan la posibilidad de reactivar.

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Este domingo se cumplen seis meses de vigencia del aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional para contener la propagación del coronavirus COVID-19, una medida que en principio era por 15 días y que se fue prorrogando conforme la enfermedad se esparcía por el territorio nacional.

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En cada jurisdicción provincial la situación era particular, por lo que cada gobierno dispuso modalidades de aplicación de la denominada "cuarentena", que superó los 180 días. En provincia de Buenos Aires, de la misma manera, las municipalidades siguieron los lineamientos del gobernador Axel Kicillof.

"En marzo teníamos que contener la llegada del virus y cubrir las necesidades de insumos. Ahí tomamos las medidas más duras y, con las distintas prórrogas, fuimos ralentizando la velocidad de contagio", dijo el jefe de Gabinete nacional, Santiago Cafiero, respecto del recorrido del aislamiento.

Desde el 20 de marzo, las etapas de aislamiento se fueron renovando cada 14 días, aproximadamente. La más reciente comienza el lunes y se extenderá hasta el domingo 11 de octubre, según los últimos anuncios presidenciales.

En San Pedro, los primeros días fueron de gran acatamiento. Pero a medida que pasaban las etapas, comenzaban las flexibilizaciones par autorizar actividades y el tiempo pasaba sin que aparezca un horizonte de retorno a la normalidad previa, la población también fue "autoflexibilizando" su conducta.

Desde que el 13 de mayo, casi dos meses después del comienzo de la cuarentena, apareció el primer caso de coronavirus COVID-19 registrado en el distrito, el del doctor Gustavo Marín, el distrito sumó 716 contagios y 28 personas fallecidas con la enfermedad confirmada por análisis de laboratorio.

Las actividades cotidianas fueron rehabilitándose conforme avanzaban las etapas en Nación y Provincia. En la actualidad, y todo indica que desde este lunes será igual, San Pedro está en la denominada Fase 4, según la nomenclatura decretada por el Gobierno bonaerense.

Las autorizaciones vigente en el distrito incluyen, entre las más relevantes, la actividad comercial con atención al público, la apertura de bares y restaurantes, los deportes al aire libre, las salidas de esparcimiento sin actividad recreativa. Aunque en Fase 4 está permitida la apertura de templos religiosos para el acceso a orar, en la ciudad no se solicitó la autorización.

Aunque puede verse a diario que el movimiento de San Pedro es prácticamente el habitual a los días previos del aislamiento, hay muchas actividades que todavía no están permitidas. La que más se nota es la educativa: con las escuelas y jardines cerrados, la calle no es la misma de siempre, sobre todo en los horarios de entrada y salida de los establecimientos educativos.

El turismo no está permitido todavía ni lo estará en Fase 5, por lo que esa actividad, que es una de las que mayores ingresos provee a la ciudad en términos económico, sigue resentida y con ella una gran cantidad de emprendimientos cuyos titulares y trabajadores dependen de la reactivación para la subsistencia.

Los gimnasios tampoco están autorizados a trabajar y sus referentes han hecho oír su reclamo más de una vez, porque en muchos casos habían logrado equilibrar su economía y que ese trabajo se convirtiera en su principal fuente de ingresos, hoy reducida a las posibilidades que brindan las tecnologías, aunque las clases remotas no reportan lo mismo que las presenciales.

Otros que todavía no tienen actividad autorizada son los emprendimientos y trabajadores relacionados con el arte y la cultura. Las salas de teatro independiente –Cuarta Pared es un caso paradigmático– permanecen cerradas desde hace seis meses y ni siquiera están permitidas, hasta la fase 5, las transmisiones remotas y grabaciones de shows para emitir vía streaming.

"Centros comerciales, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, musesos, clubes y cualquier espacio público o privado que implique la concurrencia de personas" ni siquiera están incluidas en la tabla de fases en la númeo 5, que es la más flexible en territorio boanerense.

Aunque las reuniones privadas en espacios cerrados y en espacios públicos no están permitidas ocurren desde hace tiempo y en muchos casos fueron fuentes de contagio. Aunque hay controles, no logran desarticular todos los eventos que tienen lugar. Las campañas de concientización tampoco calaron hondo al respecto.

Mientras los médicos piden a la población que no se relajen, que no flexibilicen las medidas de seguridad, higiene y distanciamiento, los contagios crecen y la preocupación que la Provincia tiene respecto de lo que ocurre en el interior incluye, por supuesto, a San Pedro.

Aunque el nivel de ocupación de camas es alto, la preocupación mayor entre las autoridades sanitarias no es el espacio para atender pacientes sino el recurso humano, que es escaso y está diezmado por el propio virus, que ya cuenta entre el personal médico y no médico abocado a la pandemia con una gran cantidad de contagios, lo que implica semanas de aislamiento.

El secretario de Salud, Guillermo Sancho, estimó que con más de 700 casos positivos confirmados por análisis de laborataorio, el contagio en San Pedro debe rondar las 7 mil personas en el distrito. El lunes comienza una nueva etapa del aislamiento, que se extenderá al menos hasta el 11 de octubre. "Hay que aprender a convivir con el virus", recomendó el intendente Cecilio Salazar.

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