Coronavirus: Las dificultades de tener 121 muestras pendientes
El retraso en la remisión de resultados del Instituto Maiztegui de Pergamino preocupa a las autoridades sanitarias locales que no pueden planificar acciones y deben asistir a todos los casos sospechosos con el mismo protocolo que a los contagiados. Incluso, en el Hospital hay pacientes aislados que desde hace varios días aguardan su estudio. Con los 16 test que la Secretaría de Salud envió el miércoles y restando los trece que recibió, son más de 120 los sampedrinos que aguardan confinados saber si se infectaron o no.
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Los números no son meras estadísticas sino que, analizados finamente, construyen un panorama de una situación como la puede ser la sanitaria por la pandemia de coronavirus que afecta a San Pedro y el resto del país. En la región, el partido es el más perjudicado y las cifras lo avalan: 283 casos positivos de los cuales 80 están activos, 191 se recuperaron y doce fallecieron. Pero la situación se complejiza por las 121 muestras pendientes, es decir, personas que son sospechosas de haberse contagiado y esperan su resultado.
Además de las ocho decenas de infectados confirmados al 12 de agosto, la preocupación principal en la Secretaría de Salud son los 121 estudios que están a la espera porque el Instituto Maiztegui no está funcionando con normalidad (tiene profesionales de la salud aislados) y, como recibe test de toda Región Sanitaria IV, no da abasto a procesarlos.
En ese marco, en la última semana el gobierno local envió hisopados casi todos los días (en total desde fines de marzo hizo 985) y recibió a cuentagotas, situación por la que actualmente aguarda una gran cantidad y les genera un dolor de cabeza por varias cuestiones. En primer lugar, esos 121 sampedrinos tienen que permanecer aislados y recibir una asistencia similar a la de un caso confirmado. Incluso, a aquellos que su muestra da positivo, se debe rastrear y hacer un seguimiento aún más cercano a sus contactos estrechos varios días después de lo previsto.
Hay casos sospechosos que requirieron internación y están aislados en los consultorios amarillos del Hospital. Mientras no se tengan sus análisis, tendrán que seguir en esa condición a sabiendas de que los recursos no abundan ni las camas de internación tampoco. Con test negativo, no es que esos pacientes recibirán el alta médica sino que pueden ser trasladados a otras zonas del nosocomio y liberar espacio en el área afectada a la emergencia sanitaria.
El atraso del Maiztegui también mantiene en vilo a las propias personas hisopadas y sus familias. Existen casos de sampedrinos que hace casi una semana están a la espera de su análisis y transcurren los días de confinamiento sin saber si se contagiaron o no. A ese ritmo, algunos van a ser confirmados como positivos luego de recibir el alta por criterio epidemiológico.
Por último, el no saber si 121 personas tienen coronavirus le impide a la Secretaría de Salud planificar operativos y trabajar sobre los focos de casos positivos. A eso se le suma que hasta la próxima semana el jefe del área, Guillermo Sancho, seguirá aislado por haberse contagiado y la suma de situaciones no deseadas generan un panorama complicado al que se llegó por un conjunto de causas y del que, todavía, no se ve la luz al final del túnel.
