Corblock, una empresa cordobesa que eligió San Pedro
El Ingeniero Claudio Defagot, Gerente General de la empresa, dialogó con La Opinión Semanario sobre los orígenes de la empresa, la elección de San Pedro para la instalación de una nueva planta, los planes y proyectos para el futuro y la participación de Corblock en la construcción del Monumento en la Vuelta de Obligado.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/1301436774182017993.jpg)
Cuarenta años respaldan a una empresa cordobesa que a lo largo de su historia fue también acomodándose a los vaivenes de la economía argentina. Así lo relató Claudio Defagot, socio y Gerente General de Corblock, desde el stand que la empresa dispuso en Expoagro.
“La empresa está en el mercado desde 1971, producto del emprendimiento de unos visionarios ya que en la Argentina no existía el bloque de hormigón. Con el tiempo la empresa de un grupo de amigos se fue transformando en una empresa controlada por una empresa cementera de Córdoba de capitales nacionales, Minetti, que pasó luego a manos de capitales extranjeros. Ese grupo tomó la decisión que no le interesaba más esa unidad de negocio en el año 2000 y decide la venta”.
Fue entonces cuando un grupo de empresarios cordobeses, entre los que se encuentra Defagot, apostó a la compra de una empresa con una importante desinversión tecnológica. Con esfuerzo, trabajo e inversión, lograron sacar el negocio adelante. De un turno con 12 personas, pasaron a 4 turnos, durante los 7 días de la semana y las 24 horas, hasta alcanzar 150 empleados de planta.
La elección de San Pedro
El crecimiento fue tan bueno que llegó el momento de pensar en la expansión en otros territorios. La empresa decide el plan de expansión a nivel nacional en búsqueda de otros centros de atracción en el uso del producto. Se elige Buenos Aires y apareció esta planta en San Pedro que estaba cerrada desde hace 10 años y ponerla en valor fue un sacrificio muy grande que decidimos asumir”.
La planta a la que hace referencia Defagot no es otra que Alubry S.A., que cerró sus puertas como consecuencia de la crisis de 2001. Al respecto, el Gerente indicó que a pesar de estar cerrada desde hace 10 años “tecnológicamente sigue sosteniendo su vigencia. Es una máquina de una calidad muy buena, la misma marca de equipamiento que tenemos en Córdoba”.
Actualmente en la planta sampedrina, trabajan unas 30 personas en forma directa, entre personal de planta, despacho, producción y administración. Sin embargo, según Defagot, “en forma indirecta se duplica o triplica la cantidad de gente que recibe beneficios de una industria en funcionamiento”. Es que según la palabra del gerente, “todas las materias primas y los recursos humanos son de la zona”.
La relación
con el Municipio
“Desde el primer momento cuando nos relacionamos con el Municipio tuvimos una receptividad muy buena y apoyo muy grande para generarnos contactos con empresas que hicieran arreglos eléctricos, mecánicos, etcétera. Nos abrieron las puertas de par en par”, sostiene Defagot.
Los primeros contactos se hicieron entre fines de 2009 y principios de 2010, y el propio Defagot confiesa que la intención era poner la planta en funcionamiento mucho más rápido, algo que no se pudo. “Fue un año muy duro el 2010. Nuestras expectativas estaban puestas en que mucho antes íbamos a poner en funcionamiento la unidad de negocio pero salimos a mercado hacia fines de año”.
A pesar del poco tiempo de instalado en nuestra ciudad, Corblock ya forma parte de la historia sampedrina. Es que la empresa cordobesa formó parte importante en la construcción del Monumento en la Vuelta de Obligado, inaugurado el pasado 20 de noviembre con la presencia de la Presidenta Cristina Fernández.
“Fue un planteo ante la necesidad de la Intendencia, que nos explicó que tenían que hacer las obras, de suma importancia para todos los argentinos. Le aportamos los productos y un poco del “know how” de la aplicación, del uso, con una charla, una capacitación para conocer el uso. Quedamos en la historia sampedrina y nos hubiera gustado hacer más pero hubo limitaciones económicas y de tiempo porque es una obra que se hizo muy sobre el pucho”, cuenta Defagot.
Planes a futuro
2011 es un año electoral, de definiciones políticas que inevitablemente inciden en el plano económico. Corblock no es ajena a la incertidumbre que se genera en estos casos por lo que este será más bien un año de consolidación.
“Indudablemente para el empresario, y en especial el industrial, los años electorales son de terrible incertidumbre. Las inversiones industriales se hacen hoy pensando en 24 meses y los compromisos que se toman a 5 años. La toma de decisiones en años electorales son muy difíciles”, manifestó Defagot.
Por ello, “este año es el de la consolidación, como planta fabril, unidad de negocio, situación comercial. En Córdoba el producto se conoce mucho, es habitual su uso, pero en Buenos Aires nos enfrentamos a un mercado con precios y que no es permeable al uso porque tiene práctica de uso del producto sustituto”. Y Defagot detalla los objetivos: “Ir generando nuevos productos, ofrecer mejores servicios, incorporando innovaciones, poder agrandar la unidad de negocio con la producción de nuevos productos”. No suena a poco.
Sin embargo, Degafot cierra la nota con optimismo: El país nos está acompañando, venimos de una década que ha sido muy positiva en la construcción y en la economía en general. Cuando las cosas a nivel económico funcionan bien, el crecimiento es una consecuencia”.
