Controversias en medio de un caso de abuso
Mientras la Justicia investiga un caso de abuso sexual contra una menor de 12 años, la involucrada intentó desligar al acusado y culpar al denunciante. Las pericias determinaron que el hecho ocurrió.
Semanas atrás un vecino del paraje La Buena Moza denunció ante la Justicia haber sido testigo de un aberrante caso de abuso sexual agravado por el vínculo del que fuera víctima una menor de edad, vecina suya. El Poder Judicial, que en este caso actuó con suma rapidez, fue avanzando en la investigación, sumando datos y detalles tan comprometedores como confusos para con los involucrados.
Como se supo en su momento, un vecino dijo haber visto una moto abandonada en inmediaciones de un monte y que cuando se acercó constató cómo una persona conocida suya estaba manteniendo relaciones sexuales con una niña.
El denunciante aseguró conocer a los protagonistas y que se trataba de un hombre y la hijastra de éste, una joven menor de edad, hija de la actual pareja del abusador.
De inmediato el Fiscal Hernán Granda ordenó la aprehensión del denunciado y el mismo día el Juzgado de Garantías la otorgó. Fue así como una comisión policial se dirigió a una vivienda de la Ruta 9 y allí logró dar con esta persona de 44 años, acusada de haber abusado con acceso carnal de la menor de 12.
Este caso fue derivando en ciertas particularidades inesperadas pero a la vez comunes en el marco de una problemática cada vez más común en nuestro país.
La madre de la menor, lejos de verse afectada por la circunstancia, efectuó una denuncia contra el acusador asegurando que era él quien había abusado de su hija. Para el Fiscal Hernán Granda esa fue una maniobra para entorpecer la investigación y evitar que su actual pareja sea imputada.
Más confusión
Se aguardaba que la presentación de la menor ante los profesionales que entienden en esta clase de temas aclarara algo en esta situación y que los caminos comiencen a allanarse, pero no fue así.
Utilizando el sistema de Cámara Gesell para interrogar como era debido a la víctima, se conocieron detalles inesperados para la causa pero para nada sorprendentes si se tiene en cuenta lo sostenido por la progenitora.
La menor aseguró que no fue abusada por el imputado y que sí lo había hecho el vecino que denunció el caso. Se pudo saber que la chica se contradijo en varias ocasiones, principalmente cuando se refirió al denunciante.
Para inculparlo brindó un montón de datos, todos imprecisos. Evidentemente la niña se mantuvo en la misma línea de la madre. Dijo que quien estaba acusado de abusar de ella es una excelente persona y que nunca la había violado. Que al denunciante lo conoce porque era conocido de la familia y que hasta había mantenido relaciones amorosas con un familiar suyo.
Para los profesionales que la asistieron durante la exposición la víctima no dijo la verdad, dudó y se contradijo, lo que manifiesta una influencia notoria por parte de su madre.
La niña permanece en resguardo del Servicio Local de la Niñez y se encuentra alojada en un hogar de menores. Mientras tanto, su padrastro permanece detenido acusado de haber abusado sexualmente de la menor y para el Fiscal el informe de las psicólogas es determinante.
Como se recuerda, las pericias efectuadas fueron contundentes y el médico de policía estableció que la menor había mantenido relaciones sexuales debido a que los componentes detectados así lo establecieron; es más: se sospecha que la relación viene de larga data.

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