Consideran difícil evitar la venta de comida “casera”
Llegando más rápido por los medios de prensa que por los circuitos administrativos habituales, la queja de los comerciantes que se reunieron para reclamar un mayor control en la venta de comidas elaboradas en negocios no habilitados o no encuadrados en el rubro, es analizada por los funcionarios que anticipan dificultades para impedirla.
“Es una de las caras de la crisis laboral y contra esto no hay mucho por hacer”, respondió un funcionario de segunda línea en la Municipalidad, ante la consulta sobre el modo en el que se contestará a los comerciantes que se unieron para pedir una regulación más estrecha de la actividad.
La nota conocida a través de La Opinión la semana pasada y que había sido presentada en mesa de entradas de la Municipalidad, un par de días antes, refiere a la proliferación de comercios que venden comidas elaboradas, sin estar habilitados para tal fin. La preocupación no es sólo por aquellas familias que hogareñamente tratan de ganarse unos pesos elaborando pizzas, tortas, tartas o empanadas. Hay una queja puntual por el impacto que provocan en el rubro maxikioscos, rotiserías y hasta peloteros que han incluido el servicio de comidas.
La Municipalidad no cuenta con una estructura de inspección que logre abarcar las responsabilidades básicas y por lo tanto no podrá salir a hacer cumplir con énfasis este pedido aunque, los comerciantes que presentaron su protesta, advirtieron sobre la posibilidad de tener que despedir personal por sus escasos márgenes de ganancia.
Durante los días transcurridos desde que se hizo pública esta solicitud se sumaron a la iniciativa otros comercios del ramo y también se comenzó a gestar un grupo de los “apuntados” para defenderse.
En este sector se planteó como una cuestión a resolver, el avance de los puestos callejeros de panchos que según fuentes municipales han sido inspeccionados y habilitados en su totalidad, llegando algunos a inscribirse directamente como “comercios” aunque no tengan local propio. “Tienen paradas que no pueden modificar, deben estar siempre en las esquinas para las cuáles se les han extendido los permisos”, dijeron, en respuesta a otro frente de quejas que en cualquier momento puede dar lugar a mayores planteos.
Controles higiénicos
Con algunas infracciones que han sido elevadas al Juzgado de Faltas e intimaciones que darán lugar a próximas revisiones, el área de Bromatología de la Municipalidad también fue apuntada por los comerciantes.
Ellos plantean que a diferencia de lo que sucedió con la Triquinosis, la responsabilidad para controlar cocinas de las que salen pedidos de comida es mayor. Hay operativos periódicos y se pone énfasis en los comercios que tiene local a la calle, pero salvo una denuncia concreta, es delicado ingresar a un domicilio desde el cual se estén enviando pedidos recibidos telefónicamente.

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