Conmoción nacional por la muerte de Luis María Rodríguez, el funcionario que se quitó la vida tras ser denunciado por abuso en redes sociales
El director de Deportes y reconocido bailarín de folklore fue hallado muerto en su casa de Villa Igoillo el sábado a la medianoche, luego de que una mujer publicara un video en Facebook en el que aseguraba haber sido abusada por él cuando tenía 13 años. El Fiscal Manso la citó para que declare. La familia Rodríguez rechazó la acusación y sostuvo que el funcionario sufría de depresión. Hay conjeturas sobre la situación entre la mujer que también acusó a su hermano de ultrajarla cuando tenía 5 años porque su madre no las negó y alertó sobre lo que Marianela Sánchez relataba como un asedio constante de su ex profesor.
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Desde el domingo, la ciudad y el país están conmocionados por la decisión del director de Deportes del gobierno municipal y reconocido bailarín de folklore Luis María Rodríguez, de 45 años, de quitarse la vida luego de que una mujer lo acusara en redes sociales de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía 13 años y era su alumna de danzas.
El cuerpo del funcionario fue hallado en su casa del barrio Villa Igoillo. Estaba en la fiesta de egresados de la escuela Normal, en el predio del club Mitre, cuando alguien le pasó el video. Se retiró y, momentos después, lo encontraron sin vida en la vivienda.
Dos horas antes del hallazgo, pasadas las 22.00, una mujer que se identificó como Marianela Sánchez había publicado en su muro de Facebook un video en el que, entre lágrimas, aseguraba haber sido abusada sexualmente por él hace 20 años atrás.
“Hay toda una movida que se está dando, gracias a dios, de decir basta, de denunciar casos de abuso y de violación, y entiendo a las minas que he escuchado y que veo que se están animando a hablar, porque es muy difícil”, dijo en el video.
“En mi caso tengo dos personas para denunciar: una es mi hermano, Gustavo Javier Sánchez”, señaló y agregó: “El otro es quien fue mi profesor de danzas, Luis María Rodríguez”.
“Siento impotencia y mucha bronca, y siento que es una oportunidad para denunciar públicamente, porque se tiene que saber. Sé que abro una puerta donde por ahí voy a tener que enfrentar un montón de situaciones que no quiero, pero se tiene que saber”, prosiguió.
“Luis María Rodríguez es una persona muy conocida en San Pedro y estoy segura que, como yo, debe haber otras víctimas. Yo tenía 13 años cuando me violó. Agradezco que las mujeres tomemos coraje y denunciemos a los hijos de puta que nos cagaron la vida”, agrega y cierra con “el hashtag es #MiráCómoNosPonemos, y si: mirá cómo nos ponemos”.
La investigación penal
El fiscal Marcelo Manso tiene a su cargo la instrucción de la causa y trabaja para confirmar el móvil de la decisión del funcionario de quitarse la vida el sábado a la medianoche, luego de que se difundiera en redes sociales ese video.
Por declaraciones de familiares, Manso indicó que Rodríguez “ya venía con una patología de base. Una depresión lo llevó en estos últimos años a manifestar que ya no quería vivir más. La publicación del video actuó como una excusa para concretar esas insinuaciones”.
El titular de la UFI 5 citó a la mujer que difundió el video, con el objetivo de tomarle declaración testimonial en el marco de la causa y a los efectos de la hipótesis que señala que la decisión estuvo relacionada con esa difusión de sus acuaciones.
“La situación procesal de mi causa es la de un suicidio y la voy a citar al solo efecto de determinar el móvil”, señaló y agregó: “Si en el marco de esa declaración, ella insta la acción penal por abuso sexual, iniciaremos la investigación. Si ella no insta la acción penal, no podemos proceder porque la ley no lo permite, porque se trata de un delito de instancia privada”, explicó el fiscal.
Aunque el Código Penal establece que la acción penal se extingue ante la muerte del imputado, en el caso en que la mujer que acusó a Rodríguez decidiera instar una investigación por los abusos que denuncia en el video, debe tenerse en cuenta que allí ella nombra, además del funcionario fallecido, a su propio hermano.
La mujer se excusó el martes “por una indisposición personal”, informaron desde Fiscalía. Quienes están cerca de ella aseguran que se presentará, convencida de haber aportado los datos necesarios para que la condena social repercuta y de que el hecho de que su presunto victimario se haya quitado la vida no debe funcionar como acción ejemplificadora o silenciadora para víctimas que ya cargan con el peso de sus historias y a las que se las suele manejar con la culpa.
“El suicidio es el mensaje que usa el violador para escarmentar por última vez a su ultrajada”, dijo el domingo una especialista que asesoró también a una de las víctimas de Juan Darthes cuando fue consultada sobre la posibilidad de que el actor sea inducido a terminar con su vida.
Manso fijará una nueva fecha para escuchar a la mujer, que por lo que se sabe ya cuenta con asesoramiento y contención para afrontar el proceso que le espera.
Dos versiones encontradas
Los medios nacionales se hicieron eco de inmediato de la noticia. Diarios, canales de televisión, radios y portales web enviaron cronistas a la ciudad o consultaron a los protagonistas por la vía telefónica.
Por parte del gobierno de Cecilio Salazar, Silvio Corti fue el encargado de hacer declaraciones públicas. “Nos estamos manejando con mucha prudencia”, dijo y agregó: “Esto sigue en la Justicia, que nos parece que es donde corresponde”.
Corti advirtió que en casos como este, “rápidamente se toma partido por creencias y eso es peligroso”, y consideró: “Todos opinan sin tener mucha idea de lo ocurrido, y lamentablemente nadie lo tiene, más que la chica, que esperamos que se presente a declarar, y Luis María, que lamentablemente ya no está”.
En declaraciones a medios nacionales –no accedieron a hacerlo en el ámbito local– los hermanos del funcionario fallecido, la reconocida periodista Betty Rodríguez, y el también reconocido operador de radio Rafael Rodríguez, rechazaron las acusaciones.
Betty contó a Clarín que la mujer que publicó el video “conocía toda la familia y, hasta lo que yo sabía, tenía buena relación con Luis. De hecho, habían bailado juntos folklore y tango en varias presentaciones”.
En diálogo con Infobae, consideró: “Si la violó, si mi hermano era un abusador, que se investigue y se sepa y tenga la condena social que se merece, no me voy a oponer a eso, pero creo que la forma no era por la red social, la denuncia era en la comisaría. Lo que pasa que me parece que acá hay un despecho”.
Al respecto, agregó: “Para mí fue un despecho, esta chica era su alumna desde los 8 años, después se fue a Buenos Aires, tomó clases con él, bailaron y salieron cuando él se separa de su mujer. No prosperó la relación, nunca fue algo formal. Él no estaba bien para empezar una relación”.
La madre de la mujer que difundió el video brindó también a ese medio nacional una versión opuesta, llamativamente similar, pero contraria. Dijo que la chica empezó a bailar a los 8 años con Rodríguez como profesor y que se hicieron muy amigos. Cuando ella tenía 14 y él 26, relató, ella no quiso ser su novia.
“Ella me decía que Rodríguez la perseguía, que era una basura y que la tenía cansada acosándola”, contó en esa nota Graciela Corvalán. También dijo que un día Luis María le pidió el teléfono de su hija y ella se lo contó. “A mí que me deje de joder”, dice que fue su respuesta. “Ella me dice que es una basura. ‘Me tiene cansada acosándome. Llamalo y echalo a la puta que lo parió’. Como que la cargoseaba, pero se ve que no se animó a contarme”, agregó.
Los riesgos de las denuncias de abuso fuera del ámbito de la Justicia
El domingo, a minutos de conocidas las noticias y los detalles que conmocionaron a la opinión pública, La Opinión publicó esta nota que llevaba y lleva como propósito aclarar la política ética y editorial de este medio. Ser periodistas en una ciudad pequeña nos suele poner durísimas pruebas y elecciones en momentos delicados en los que nuestros seres queridos puedan quedar afectados.
La modalidad que se ha tomado para denunciar casos de abuso, violación o violencia de género trasciende a los medios, los periodistas y la Justicia. Con el dolor de las familias afectadas a flor de piel y el derecho de las víctimas a expresarse, es difícil transitar el delgado límite que le cabe a la prensa a la hora de evaluar las consecuencias de una publicación.
El caso con el que se desencadenó la decisión de un funcionario público de quitarse la vida es sólo un eslabón en la cadena que se desató por todas las vías disponibles y sin que medien denuncias e investigaciones, que en muchos casos son tortuosas en un sistema judicial que no ha podido aún poner en marcha mecanismos rápidos y eficaces para decidir sobre casos como el acontecido en San Pedro.
La conducta de los periodistas de La Opinión ha sido también puesta en dudas por los lazos que unen a los integrantes de esta redacción con los hermanos del director fallecido, cuando tal vez la intención ha sido llamar a la reflexión sobre mecanismos adecuados para la radicación de denuncias en los lugares y con los medios que corresponden sin revictimizar a mujeres que puedan haber sufrido delitos de índole sexual.
En San Pedro, la Comisaría de la Mujer tiene su sede en Oliveira Cézar 220 y su número telefónico es el 422000. Además, existe la línea 144, donde personal especializado brinda información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia de todo el país, los 365 días del año, las 24 horas, de manera gratuita.
La redacción de La Opinión advierte a sus lectores que en los códigos de ética periodística a los que adscribe no se publican noticias de suicidios salvo en el caso de que se trate de personas con exposición pública.
Del mismo modo procede respecto a las normas del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) que se transcriben:
38. No deben publicarse los nombres de víctimas de delitos sexuales, a menos que se cuente con su consentimiento explícito.
40. Debe evitarse la publicación de suicidios, a menos que se trate de casos de ostensible valor informativo.
