Condenan en San Nicolás a pirata del asfalto que robó en San Pedro
Se trata de un hombre oriundo de General Rodríguez a quien atraparon en Santa Fe con un camión que había sustraído en una estación de servicio de Río Tala. El juicio abreviado fue por esa y otra causa de similares características. Le dieron seis años y ocho meses de prisión efectiva.
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de San Nicolás condenó a Aníbal Alejandro Oto, oriundo de General Rodríguez, en el marco de dos hechos por piratería del asfalto, uno de los cuales tuvo lugar en la estación de servicio Shell de Río Tala, el 11 de diciembre de 2009. El otro hecho sucedió unos meses antes, en agosto, en Ituzaingó, conurbano bonaerense.
La condena fue de seis años y ocho meses de prisión efectiva, acordada mediante juicio abreviado por la Fiscal Gabriela Ates y el Defensor Oficial Hernán Orsi. El delito fue tipificado como “Robo calificado y privación ilegal de la libertad en concurso real y encubrimiento”.
Aníbal Alejandro Oto tiene 42 años; de profesión chofer, su domicilio estaba fijado en General Rodríguez. Tenía una condena firme desde 2005 por hechos similares y en el marco de los episodios por los que fue condenado había sido detenido dos veces conduciendo los camiones robados: el 6 de agosto de 2011 por el robo en Ituzaingó, bajo la carátula “encubrimiento”; y el 11 de diciembre en Santa Fe.
El hecho sampedrino
El 11 de diciembre de 2009, el chofer Jorge Rafael Figueredo conducía un Scania 114G propiedad de la empresa El Alemán, de San Nicolás, cargado con 26.922 kilos de barras de construcción de la empresa Acindar.
Eran las tres de la tarde cuando descansaba en la estación de servicio Shell ubicada sobre la Ruta 9, a la altura de Río Tala. Allí fue interceptado por un hombre que circulaba en un Fiat Palio, quien lo intimidó con un arma de fuego y lo obligó a abordar el camión y emprender la marcha.
En el primer puente camino hacia Baradero lo hizo descender de su vehículo para subirlo al auto, donde había otro hombre, también armado. Allí, aquel que lo había llevado desde la estación de servicio se fue con su camión, cuyo semirremolque apareció abandonado en un camino vecinal de San Antonio de Areco.
Al otro día, la policía de Santa Fe interceptó al Scania robado a Figueredo en la intersección de las rutas 90 y 18. Tras un tiroteo, detuvieron al chofer: Aníbal Alejandro Oto, con un revólver calibre 32 largo, marca Custer.
Figueredo había quedado con el conductor del Palio, quien lo liberó en inmediaciones de la terminal de ómnibus de Luján.
El otro hecho
Unos meses antes, el 06 de agosto, la policía de Pergamino persiguió a un camión Scania T113 que había eludido un control policial sobre la Ruta Nacional N° 8. Su conductor era el mismo Aníbal Alejandro Oto, a quien detuvieron 1500 metros después de su huida.
El camión llevaba siete pallets de bolsas blancas con 47 unidades de un material granulado blanco cada una, que luego se determinó eran piedras de cuarzo en polvo. Había sido robado ese mismo día antes de las 08.00 de la mañana en la intersección de la colectora de Avenida Gaona y Ratti, en la localidad de Villa Ariza, Ituzaingó.
Roberto Domingo Castro, titular de la empresa de transporte El Bayo, de Córdoba, reconoció el camión en Pergamino, así como las pertenencias de su chofer Juan Carlos Chamas. En el interior del vehículo había además documentación del detenido: una licencia nacional a nombre de Aníbal Alejandro Oto, otorgada por la CNRT.
En su declaración, Chamas relató que esa mañana, mientras estaba estacionado sobre la colectora de Avenida Gaona, aparecieron dos hombres en una camioneta Ford, quienes lo subieron a ese vehículo y lo mantuvieron privado de su libertad durante unas dos horas, para luego dejarlo en el puente de Panamericana y Ruta 202, acceso a Don Torcuato, partido de Tigre, llevándose el camión con la carga y toda la documentación.

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