Con una extensa carta, Roberto Borgo se despidió de los trabajadores
El actual Secretario de Economía y Hacienda que supo ser Administrador del Hospital durante la gestión de Pablo Guacone aprovechó el último día de su gestión para despedirse de los trabajadores municipales. Con cariño destacó la labor de quienes trabajan en el nosocomio: “Cuando la comunidad de San Pedro los necesite, siempre van a demostrar que, aunque puedan estar descascaradas las paredes, en el grupo humano está la respuesta”.
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Este miércoles 9 de diciembre por la noche asume el Intendente electo Cecilio Salazar y con él los funcionarios que designó para cada una de las áreas por lo que los actuales secretarios y directores del ejecutivo comenzaron a despedirse de los trabajadores de los diferentes servicios.
Quien lo hizo público fue el de Economía y Hacienda Roberto Borgo que supo ser Administrador del Hospital. “Culminar una etapa siempre implica un balance. En política, la crítica les corresponde a los adversarios y siempre es subjetiva porque las ideologías son, precisamente, pensar y hacer las cosas de diferente manera para llegar al mismo objetivo: lograr el bienestar común de los ciudadanos”, comenzó escribiendo Borgo y completó: “Luego de cinco años y medios recorridos en la función pública, el mayor agradecimiento es hacia los compañeros municipales”.
“En el área de salud encontré a todo un grupo de personas que, a pesar de tener que luchar con las carencias en todos los ámbitos, también lucha con el inexorable paso de la vida; esa que produce alegría con la sonrisa de una madre abrazada a un bebé por ese largo pasillo, pero que también provoca tristeza con el dolor de un hijo o padre ante el final de la vida misma. O en la que nos toca ser testigos forzosos del deterioro con que la enfermedad nos lastima o, peor aún, del abandono de los seres queridos”, expresó el funcionario.
“A pocos meses de comenzar a trabajar, en una recorrida, comenté que dolía a la vista algún sector. Recibí entonces como respuesta: ‘En un par de meses de acostumbras’”, dijo para luego continuar destacando la labor de los empleados del nosocomio y la vocación de servicio con la que cuentan: “vocación que permita quedarse dos horas más a ayudar a un paciente o tomar un mate con un compañero con problemas; esa que permite bolsear a un paciente una hora y media, mientras se tiene escombros de cinco kilos y una guardia destruida por disturbios, cuando sólo queda un médico y una enfermera que se pasan la posta, salvando una vida”.
“Haber estado al frente de ustedes es seguramente la mayor satisfacción personal, por lo que me enseñaron y por los valores que guardaré como propios”, les dijo despidiéndose.
Tras su paso por el nosocomio le tocó pasar al municipio para ser “capitán de vientos y tormentas”, como el mismo se describió. “Cambiaron los subordinados, per volví a encontrar nuevamente compañeros municipales con años de experiencia, con fuertes convicciones, que sabían el camino, pero que durante años no habían sido escuchados”, remarcó.
Borgo recuerda como su peor responsabilidad el hecho de tener que haber salido a las puertas del municipio para notificar a los empleados que no iba a poder cumplir con el pago de los salarios: “En su angustia y mi dolor sabía que estaban sus familias. Sé que me disculparon porque estaba solo y porque daba la cara”.
Por último, habló de la crisis municipal: “Para los que nos sumamos a la política sin tan trayectoria resulta falaz decir que la crisis de nuestro municipio nació, se desarrolló y erupcionó en un par de años. El mea culpa es el mayor déficit que dejamos los que asumimos funciones públicas. Los que nos vamos y los que siguen. No debemos postergarlo y será preciso que cada cual acepte lo que le corresponde”.
“En esta nueva etapa, otros asumen la responsabilidad de conducirlos. Estoy seguro, por conocerlos, que son capaces del mayor esfuerzo para salir de esta situación. Todos Anhelamos un San Pedro Mejor”, finalizó.
