Con mala suerte: robaron una moto y se accidentaron
El sábado al atardecer, dos jóvenes que circulaban en un ciclomotor Zanella cayeron en la intersección de La Laguna y Gral. Pueyrredón. Cuando la policía llegó, constató que el ciclomotor había sido robado minutos antes, de un domicilio en Bottaro 790. Los ladrones promedian los 20 años pero uno sólo fue detenido y asistido en el Hospital, por una fractura en la pierna. El otro, al constatar que un vecino había llamado a la ambulancia se dio a la fuga llevándose la motocicleta que abandonó a dos cuadras.
Un accidente de tránsito que tuvo lugar el sábado alrededor de las 7 de la tarde, terminó con un intenso operativo policial, porque los protagonistas eran dos jóvenes que habían robado el ciclomotor en el que viajaban.
El suceso comenzó en una casa ubicada en Bottaro 790, donde los ladrones robaron un ciclomotor Zanella modelo Sol. Con él huyeron a toda carrera, pero con poca suerte porque en la intersección de La Laguna y Gral. Pueyrredón, sufrieron una caída con graves consecuencias.
Un joven que vive a media cuadra de esa esquina, salía en ese momento hacia la casa de un amigo, cuando sintió el ruido del accidente. Al ver a los jóvenes accidentados, se acercó rápidamente. “No sé por qué calle venían, pero se pegaron un porrazo muy grande. Cuando yo fui a ver qué pasaba, uno tenía un charco de sangre atrás de su cabeza porque había golpeado contra el asfalto. El otro parecía tener la rodilla destrozada”, dijo un testigo.
La persona que primero se acercó a ayudarlos, constató que el motor del rodado seguía andando a pesar de las roturas. Por eso decidió tirar el cable de la bujía y desconectarlo. Así pudo retirar la motocicleta que estaba sobre las víctimas, pero les pidió que permanezcan quietas mientras llamaba a la policía. Cuando regresó de realizar el llamado telefónico al servicio de emergencias del Hospital, el joven que había sufrido el golpe en la cabeza estaba de pie, aunque parecía algo mareado. “No, locoo, la policía nooo”, repetía al enterarse que los vecinos habían solicitado una ambulancia. A pesar de que el grupo de personas que se había acercado a la esquina le pedía que permaneciera quieto porque presentaba una herida sangrante en el cráneo, el joven tomó la motocicleta y empezó a patear el arranque intentando encender el motor. Algo imposible teniendo en cuenta que la bujía había sido desconectada. “Estoy bien, estoy bien y me quiero ir”, decía y al final se fue llevando la moto de tiro”, comentó otro testigo. “Agarró por calle Balcarce en contramano. Justo había llegado un móvil policial y salió a seguirlo, pero parece que solamente encontraron la moto tirada a dos cuadras porque el pibe la dejó tirada y se fue”. El herido que quedó en el lugar, y que sería quien conducía la motocicleta al ocurrir el accidente, fue trasladado al Hospital aunque la policía inició igualmente una causa por hurto. Según comentaron vecinos de la zona donde ocurrieron los hechos, el ladrón que permanece prófugo fue visto al día siguiente llevando otra motocicleta de tiro y acompañado por otra persona. “Son chicos jóvenes, de no más de 22 años, y con varios tatuajes en los brazos”, dicen.
Robo y pelea entre vecinos
Durante el fin de semana, ocurrió otro robo de motocicleta con llamativas consecuencias. En este caso el hecho tuvo lugar en Ruffa al 1700, en el barrio San Miguel. En una casa donde se estaba desarrollando una fiesta de cumpleaños, se produjo la sustracción de una moto. Pero las personas que participaban de la celebración descubrieron a los ladrones y por eso se enfrentaron a ellos. El suceso terminó con una pelea generalizada entre vecinos en la que también tuvo que intervenir la policía. Pero la presencia de los agentes hizo que se desbandaran los protagonistas y los agresores se dieran a la fuga sin que ninguno de ellos quede detenido.

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