“Con 500 socios más aliviamos la situación”
La Biblioteca Popular Rafael Obligado inició una campaña para obtener una cantidad de nuevos asociados que permita solventar los gastos fijos. La semana pasada vendieron libros repetidos con gran repercusión. Los subsidios no alcanzan, cuando llegan. La Provincia debe tres meses y el Municipio más de un año.
:format(webp):quality(75)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/536816_512545588822230_1066994761_n_copiar.jpg)
Si son tiempos difíciles para los libros, cómo no lo serían para la institución madre en nuestra ciudad: la Biblioteca Popular Rafael Obligado, la misma que cumplió 141 años al servicio de la cultura y la educación, la que es orgullosa primera en fundarse a través de la Ley Sarmiento, la que mantiene tal cual los muebles que los pioneros Aulí y Bozzano recibieron en aquella primera Comisión Directiva.
La Biblioteca necesita fondos para mantener el servicio que brinda, sostener en pie el edificio histórico que es patrimonio cultural de todos los sampedrinos y el capital simbólico que encierran los 45 mil volúmenes que están a disposición de la comunidad. Sería también importante que cuente con algunos padrinos privados para que garanticen aquello en lo que el Estado siempre se demora.
Una campaña por $ 5 mil
Por ello lanzaron la campaña de asociación con el fin de lograr unos 500 socios nuevos que permitan, con la mínima cuota mensual de 15 pesos, sumar a las debilitadas arcas y cumplir con las obligaciones, como no cumplen por ejemplo los Gobiernos provincial –que debe tres cuotas de algo más de 3 mil pesos del subsidio mensual que otorga– y municipal –que desde abril del año pasado no aporta los 700 pesos que tenía destinados para esta señera institución-, por lo que todo es cuesta arriba en materia presupuestaria.
El fin de semana pasado, hubo una gran “barata de libros”. El salón de lectura fue espacio de exposición de ejemplares que, repetidos en la colección, estaban a la venta a precios mínimos. Se podía encontrar títulos como el Fausto de Goethe; Los Heraldos Negros de César Vallejo; antologías de poesía francesa del Siglo XIX con lo mejor de Baudelaire, Mallarmé y Rimbaud; hasta el Informe Mosconi, elaborado durante el proceso de reestatización de YPF. “Fue hermoso, porque las expectativas se cumplieron el 100 por cien, con gran respuesta por parte de los vecinos”, contó a La Opinión, Olga Rasio, una de las entusiastas que siguen allí, firmes en defensa de la Biblioteca.
Recaudaron unos 5.200 que permite respirar, pagar algunas deudas y mirar hacia adelante, ya pensando en cómo obtener esa suma para el mes siguiente, cuando el déficit cercano a ese monto se presente una vez más.
“Estamos necesitando unos 5 mil pesos extra para cubrir los gastos fijos. Mes a mes se genera esta situación. Hay aportes, sueldos, mantenimiento, toda una serie de gastos fijos, que son 12 mil pesos por mes aproximadamente, y no llegamos, recaudamos cerca de 7 a 8 mil pesos”, explicó Rasio.
La Biblioteca cuenta con más de 900 socios. La mayoría está al día e incluso hay quienes pagaron todo el año por adelantado. Sin embargo, no es suficiente, en una ciudad con 60 mil habitantes.
Ayudas que no alcanzan
Todo suma, es cierto. Pero también es cierto que los subsidios y donaciones son aleatorios. Por ello la necesidad de conseguir socios, lo que implica obtener un ingreso fijo que permita no sólo cumplir con los compromisos sino además proyectar a futuro.
En la actualidad, la Biblioteca Popular recibe dinero de Conabip, que este año fue del orden de los 5.500 pesos para comprar volúmenes en la Feria del Libro, y otros 5 mil para gastos generales. Claro está que con ese dinero no se puede pagar sueldos o aportes a los empleados. Como se dijo, la Provincia entrega alrededor de 3 mil pesos por mes, aunque hace tres meses que no llega; y el Municipio aportaba 700 mensuales, y ya debe más de un año.
Cuando la Biblioteca abrió sus puertas, San Pedro contaba con tres legisladores provinciales que donaron sus dietas para la construcción: Bozzano, Muro y Arroqui, tres ejemplos a seguir en la actualidad.
Es cierto que este año consiguieron un subsidio por parte de la Diputada Provincial Patricia Rocca. Del Diputado Nacional Mario Barbieri, nada. De los concejales, poco. De empresas, sí: Papel Prensa otorga una colaboración mensual que paga religiosamente.
El fin de semana, además, tocó el San Peter Jazz Trío de Roberto Márquez, Alejandro Grimoldi y Oscar Luna, una excelente propuesta musical que llevaron tres de los mejores músicos de la ciudad para colaborar con la institución, que continuará con los ciclos de música y actividades culturales que permitan sumar peso por peso.
Eso sí, lo que necesitan es otra cosa: “Con 500 socios más aliviamos la situación”, repiten a coro las chicas, las jóvenes que se sumaron y las históricas, que a pesar de la edad mantienen el espíritu que siempre las ligó a la cultura local. Basta nombrarla a Susana Oroz, que preside la institución, para dar cuenta de qué se habla.
