Como cada enero, los “problemas” con las escuelas de verano perjudican a los chicos
El hecho de que 60 alumnos de Gobernador Castro hayan tenido que permanecer durante más de una hora sentados en la puerta de Mansa Lyfe, por falta de guardavidas, encendió la alarma nuevamente sobre la “organización” de las Escuelas de Verano que cada vez son menos y con modalidades reducidas a la comida.
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El mismo día que la Ministra de Educación de la Provincia de Buenos Aires Nora De Lucía utilizó la red social Twitter para celebrar la “organización” de las Escuelas de Verano en Pinamar, un grupo de 60 alumnos de Gobernador Castro se sintieron “desilusionados” por no poder, ni siquiera, mojar los pies en el piletón de Mansa LyFE.
Cada enero sucede lo mismo; algo o alguien se empecina en arruinar la posibilidad de que los alumnos puedan acceder a actividades recreativas que se enmarcan en los programas que lleva adelante la provincia que gestiona Daniel Scioli. La respuesta es siempre la misma: ”Falta organización” y a juzgar por la información brindada por el coordinador José Prado, es cierto.
> Escuelas de verano pensadas en 10 días
La primera reunión de la Unidad Educativa de Gestión Estatal –integrada por el Consejo Escolar, Sindicatos, Jefatura Distrital, Secretaría de Asuntos Docentes y el Municipio- fue el 16 de diciembre. En ese encuentro se designó al nuevo coordinador, se dieron a conocer cuáles eran las 13 escuelas que iban a estar incluidas, cuáles las modalidades y cuáles los espejos de agua que se iban a utilizar.
En un primer momento todo se armó para una matrícula de más de 850 alumnos y el pedido de 19 guardavidas, para cumplir con la demanda de la circular técnica Nº11 que indica que cada 60 chicos un bañero debe supervisar las actividades en el agua.
“Nunca tuvimos esa cantidad de chicos”, dijo a La Opinión José Prado y reconoció que en menos de 10 días es “imposible” poder armar un programa como corresponde. Además dio a conocer que del 3 al 9 de enero sólo 33 chicos del Cec 801 y de la Escuela Primaria Nº 47 participaron de las actividades recreativas por lo que debieron reorganizarlas y el 14 del corriente mes establecieron que al espejo de agua de Mansa LyFE acudirían los alumnos del Cec 801, 803, 804 y las Escuelas Nº 44 y 45. Un total de 127 alumnos que podían ser supervisados por 2 bañeros. Al Balneario concurren 60 chicos de la 47, 3 y 11; y a Pesca y Casting 50 pertenecientes al Centro Educativo de Depietri.
Por estos días la intención del coordinador es poder sumar 3 guardavidas más para que los alumnos de Santa Lucía puedan llegar hasta San Pedro y sumarse a las actividades recreativas ya que hasta el momento solo usaron el comedor.
> “Dos horas esperando para entrar al río”
El caso de los 60 chicos de Gobernador Castro, que llegaron hasta las puertas de Mansa LyFE provocó la renuncia de dos guardavidas que se negaron a supervisarlos ya que consideraban que “eran muchos”. “Los dos podrían y tenían que estar a cargo de 120 chicos, con la llegada de estos 60 no superaban ese número”, dijo José Prado quien debió hablar con ellos y plantearles que no era por cantidad de Escuelas sino por personas. Dos días después los niños pudieron regresar al río y disfrutar de una jornada al aire libre como habían pensado.
La propuesta
del coordinador
La Opinión recibió a José Prado quien manifestó cómo deberían funcionar las Escuelas de Verano. “No hay estadísticas”, se quejó y agregó: “Cuando un coordinador termina con las actividades debería hacer un balance de cuántos chicos asistieron, la cantidad de profesores y cuánto podría llegar a crecer la matrícula para el próximo período”, haciendo referencia a lo que esperaba para comenzar este 2014.
Este año se destinaron más de 200.000 pesos al transporte -dos años atrás este semanario debió hacer una colecta entre los Concejales para permitir que los alumnos puedan llegar hasta el río- suma que para Prado resulta excesiva y por ello expresó que sería importante poder destinar ese dinero a la construcción de dos piletas “una para Castro y otra para Tala”.
