Comenzaron los pagos de la asignación
Una multitud se agolpó en los bancos y la sede de Anses en la primera jornada de entrega de tarjetas para cobrar la asignación por hijo para protección social. La delegación local de Seguridad Social continúa recibiendo inscripciones. La mayoría de los que se acercó a las entidades no cobró.
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A las ocho de la mañana, ya había filas en los bancos donde se entregarían las tarjetas para que los beneficiarios puedan cobrar el primer pago de la asignación universal para protección social decretada por el Gobierno Nacional y que beneficia a los hijos de desocupados, trabajadores en negro, empleadas domésticas y monotributistas sociales.
En el primer día de pago, recibirían sus tarjetas o cobrarían por ventanilla aquellos cuyo número de documento termine en cero. En cada boca de pago o entrega de la tarjeta había no más de treinta beneficiarios para ser atendidos. Sin embargo, cierta confusión generalizada que se produjo en la implementación acelerada de la medida hizo que cientos de sampedrinos hicieran cola en los bancos Francés, Nación, Provincia e Industrial, en el Correo Argentino y la sede de ANSES.
En el banco Nación entregaron sólo dos tarjetas. La mayoría de los que se presentaron en esa entidad bancaria no estaban informados sobre dónde debían cobrar y pasaron a preguntar. Por supuesto, su tarjeta no estaba en ese lugar y debieron retirarse sin el pago. Este banco había dispuesto un horario especial para la entrega de las tarjetas, de 8.00 a 10.00, pero la mayoría de los que fueron hasta la sede de Yrigoyen y Pellegrini lo hicieron después de esa hora; se los atendió igual, pero sus nombres no estaban entre los beneficiarios que debían recibir su pago allí.
En el banco Provincia, los que se acercaron no pudieron acceder al beneficio, porque el Correo Argentino no remitió las tarjetas que correspondía entregar en esa entidad. Las autoridades del banco habían dispuesto un operativo especial para facilitar la tarea, pero hasta que no lleguen las tarjetas no podrán dar comienzo.
En la oficina local del Correo Argentino pagaron por ventanilla. El Gobierno no llegó a imprimir todas las tarjetas que correspondían, por lo tanto muchas personas beneficiarias recibían como respuesta que les tocaba cobrar en efectivo en el Correo o en el Banco Francés. Lo mismo pasó en Río Tala y Gobernador Castro. En el Correo local tienen asignados unos 250 beneficiarios en total. De los veinticinco que debían pasar en el primer día, apenas el cuarenta por ciento se acercó a cobrar.
En el banco Industrial entregaron dieciséis de las veinticuatro tarjetas que tenían para este primer día de pagos. Sin embargo, pasó mucha gente a preguntar, por las dudas. Allí los empleados les ofrecieron instrucciones para que puedan consultar por las vías correspondientes que dispuso Anses para saber cuándo y dónde puede cobrar o recibir la tarjeta.
Anses, las oficinas rebasaron de gente. Desde muy temprano aparecieron aquellos que fueron a consultar a los bancos y cuyas tarjetas no estaban. Muchos no sabían que ayer cobraban los documentos terminados en cero e iban por las dudas a las entidades bancarias. Informados allí, pasaban a Anses para enterarse cuándo les toca cobrar. Se calcula que más de quinientas personas pasaron por las oficinas de 25 de Mayo y Peatonal del Centenario para consultar. Muchos se acercaron a llevar documentación, porque a pesar de haber comenzado los pagos pueden inscribirse en cualquier momento para empezar a cobrar la asignación.
Muchas personas pasaron por las dudas, para preguntar. Las vías de comunicación preparadas no dieron todo el resultado esperado y el primer día de pagos fue un caos de personas a los que todavía les quedan dudas sobre si le corresponde y cuáles son los requisitos. De la misma manera, hubo muchas consultas de aquellos a los que no les correspondía el día de cobro.
Esta primera jornada dio cuentas de que si no se aceitan los mecanismos de comunicación, aquellos que más necesitan acceder a este beneficio pueden llegar tarde o darse por vencidos frente a una experiencia nueva de gestión ante organismos del estado. No todas las personas tienen el ímpetu de acercarse a hacer trámites, muchas veces por vergüenza, timidez o temor. Así, la asignación universal por hijo para protección social, que aparece como una reparación histórica corre el peligro de no llegar a quienes más expuestos están, como ha pasado con muchos otros planes sociales implementados desde hace décadas.
