Columna de Opinión: San Pedro necesita a todo su arco político trabajando
El concejal Martín Rivas remitió a La Opinión el texto de su autoría que plantea la necesidad de fortalecer el diálogo y el trabajo conjunto entre oficialismo y oposición para abordar los principales problemas de San Pedro. Se reproduce textualmente.
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Por Martín Rivas, concejal
Hace años que venimos diciendo que San Pedro necesita diálogo. Pero para dialogar hacen falta, por lo menos, dos partes.
Hoy ya no lo planteamos como una expresión de deseo ni como una consigna políticamente correcta. Lo planteamos como una necesidad estratégica. Y dialogar no es simplemente sentarse a charlar. Dialogar políticamente es estar dispuesto a TRABAJAR aportando a las búsquedas de soluciones. Es estudiar un problema, buscar información, escuchar a quienes saben, discutir un expediente, constituir una comisión, convocar una mesa de trabajo cuando sea necesario, modificar una propuesta propia si el otro aporta una idea mejor y dedicarle el tiempo que haga falta hasta encontrar una solución posible.
Los problemas complejos rara vez tienen soluciones simples.
Lo que San Pedro no puede permitirse es reemplazar ese trabajo por discusiones estériles, enfrentamientos personales o una lógica en la que resulta más sencillo bloquear la propuesta del otro que sentarse a mejorarla.
Mientras discutimos quién gana una votación, quién obtiene un título o quién consigue imponer su posición, los problemas de San Pedro siguen ahí.
La gobernabilidad no es propiedad del intendente de turno. Es un patrimonio de toda la comunidad.
Nuestra ciudad tiene una historia reciente de la que deberíamos aprender. San Pedro ya atravesó momentos de enorme conflictividad política, económica e institucional. También hubo circunstancias en las que oficialismo, oposición y distintos sectores fueron capaces de volver a sentarse alrededor de una misma mesa cuando la situación de la ciudad lo exigía.
Cuidar la gobernabilidad no significa callarse. Significa asumir responsabilidades.
Nosotros somos oposición. Tenemos diferencias importantes con el gobierno municipal y vamos a seguir teniéndolas.
Dialogar con el intendente no nos transforma en oficialistas. Acompañar una medida que consideramos beneficiosa para San Pedro no significa entregar nuestra independencia. Y votar en contra, controlar o señalar aquello que creemos que está mal tampoco debería convertirnos en enemigos.
La política democrática debería poder hacer ambas cosas: discutir fuerte cuando sea necesario y trabajar juntos cuando sea posible. Eso es lo que intentamos llevar al Concejo Deliberante.
Cuando planteamos el problema de los residuos no nos limitamos a señalar lo que está mal. Mediante el expediente 5734/2026 propusimos una Mesa de Diálogo y Planificación para la Gestión Integral de Residuos, convocando al Ejecutivo, al Concejo, trabajadores, gremios, empresa prestadora, especialistas e instituciones.
Una mesa que solamente se reúne y no produce nada no sirve. Una comisión que acumula expedientes y nunca los estudia tampoco. Pero la respuesta frente a eso no puede ser dejar de trabajar: tiene que ser hacer que las mesas funcionen, que las comisiones trabajen y que los expedientes encuentren respuestas.
Cuando hablamos del estado de nuestras calles tampoco nos limitamos a señalar los pozos. Mediante los expedientes 5575 y 5576 propusimos un Fondo Especial para Bacheo. La iniciativa fue discutida incluso con funcionarios municipales y la mirada de Servicios Públicos fue incorporada al dictamen final. Después de más de un año esperando tratamiento, la propuesta terminó siendo rechazada.
Ese es precisamente el diálogo que proponemos: estudiar, discutir una propuesta concreta, escuchar al otro y mejorarla. Podemos equivocarnos. Otro bloque puede tener una alternativa mejor. Pero entonces presentémosla. Discutamos expedientes contra expedientes. Ideas contra ideas. Propuestas contra propuestas. Mejoremos lo que haya que mejorar.
También impulsamos iniciativas vinculadas con la salud mental, la prevención de la ludopatía juvenil, los estudiantes de nuestras localidades y los caminos rurales. Y venimos planteando una discusión todavía más profunda: qué Municipio queremos, qué servicios esperamos y cómo vamos a financiarlos.
Cuando acompañamos el último Presupuesto y la Ordenanza Fiscal e Impositiva entendimos que había un punto en el que la discusión política debía encontrarse con la responsabilidad institucional: el Municipio necesitaba herramientas para funcionar.
Pero no alcanza con discutir cuánto paga el vecino. También tenemos que discutir qué recibe a cambio. Tenemos problemas con el asfalto y el mantenimiento de las calles. Tenemos dificultades con la recolección y un problema estructural con los residuos y el basural. Por eso la discusión tributaria no puede reducirse simplemente a subir o bajar tasas.
Tenemos que discutir cuánto recauda San Pedro, cómo recauda, cuánto cuestan realmente los servicios y qué calidad de prestación estamos en condiciones de exigir. Y también mejorar la cobrabilidad sin cargar siempre sobre quienes ya cumplen: ensanchar la base, facilitar el cumplimiento y hacer crecer la actividad económica. Fortalecer las finanzas municipales no significa necesariamente cobrar más. También puede significar hacer crecer San Pedro.
El caso de los caminos rurales muestra claramente esa discusión. Propusimos un Consejo Rural Municipal como espacio de encuentro entre productores y Municipio para transparentar necesidades, establecer prioridades y construir una política de mantenimiento sostenible.
¿Requiere reuniones? Sí. ¿Requiere estudiar números? Sí. ¿Requiere escuchar a quienes producen y transitan nuestros caminos todos los días? También. Porque gobernar y legislar no consiste solamente en identificar un problema. Consiste en trabajar hasta encontrar una solución posible.
Las mesas tienen sentido si tienen objetivos, información, responsables, plazos y resultados. No queremos reunirnos para repetir problemas. Queremos reunirnos para resolverlos.
Por eso una sesión del Concejo debería ser, muchas veces, el final de un proceso de trabajo y no su comienzo. El recinto debería ser el lugar donde cristaliza una discusión que previamente tuvo expedientes, reuniones, información, consultas, modificaciones y búsqueda de consensos; no un escenario al que llegamos sin haber trabajado juntos para descubrir allí quién pronuncia el discurso más duro contra el otro. Y esa responsabilidad no alcanza solamente a quienes ocupamos cargos públicos. Una comunidad necesita también un debate público exigente, con una prensa crítica e incómoda cuando corresponda, pero dispuesta a discutir sobre hechos, propuestas y resultados. La crítica es necesaria; mucho más cuando obliga a la política a explicar, corregir y rendir cuentas. Pero una cosa es cuestionar con dureza y otra reemplazar el análisis por etiquetas, caricaturas o descalificaciones que terminan empobreciendo la discusión. Si reclamamos una política mejor, también necesitamos un debate público a la altura de ese desafío.
Por eso mantenemos diálogo con el Intendente y con aquellos funcionarios dispuestos a discutir seriamente los problemas. No porque hayamos dejado de ser oposición, sino porque entendemos que controlar y dialogar no son conceptos incompatibles. Y queremos tener exactamente ese mismo diálogo con todos los bloques del Concejo Deliberante. Incluso —y especialmente— con quienes pensamos distinto.
Pero volvemos al comienzo: para dialogar hacen falta, por lo menos, dos partes. Nosotros estamos dispuestos a sentarnos. A escuchar. A estudiar. A discutir. A modificar propuestas. A reconocer una buena idea, aunque venga de otro bloque. Y también a sostener nuestras diferencias cuando creemos que tenemos razones para hacerlo. No pedimos que piensen como nosotros. Pedimos algo mucho más elemental: que trabajemos.
Los residuos no preguntan a quién votamos. Los pozos tampoco. La salud mental de nuestros jóvenes no distingue oficialistas de opositores. Los productores, comerciantes, trabajadores municipales, estudiantes y vecinos que esperan servicios necesitan respuestas. Por eso queremos recuperar dos palabras que parecen haberse vuelto incómodas: diálogo y acuerdo.
Dialogar no es charlar. Acordar no es entregar convicciones. Dialogar es trabajar con el otro. Y acordar es reconocer que nadie tiene todas las respuestas.
Vamos a seguir siendo oposición. Vamos a seguir controlando. Vamos a seguir señalando aquello que creemos que está mal. Y vamos a seguir presentando propuestas, aun sabiendo que muchas pueden ser rechazadas.
Pero ningún intendente puede hacerlo solo. Ningún bloque puede hacerlo solo. Ningún partido puede hacerlo solo. Ningún dirigente puede hacerlo solo.
San Pedro necesita menos discusiones personales y más estudio. Más trabajo. Más propuestas. Más responsabilidad. Más acuerdos. San Pedro necesita diálogo y trabajo de quienes decidimos participar en política.
Y nosotros estamos dispuestos a hacerlo. Nuestro archivo nos avala.
Algunas breves referencias documentales:
• Semáforo Fiscal: análisis “El Semáforo Fiscal: cuando los datos matan al relato”, Martín Rivas, 15 de agosto de 2026. Indicador citado para San Pedro: 0,52%. Análisis del Semáforo Fiscal de Diego Valenzuela, publicado por Infobae 14 de Agosto de 2026.
• HCD San Pedro, Expte. 5157/2024. Transformado en Ordenanza 6659 Establece la semana del 21 de Septiembre como " SEMANA DE LA LUCHA CONTRA LA LUDOPATÍA JUVENIL"
• HCD San Pedro, Expte. 5351/2024 aportes provenientes de dietas y remuneraciones políticas para recuperar nuestro histórico Salón Dorado.
• HCD San Pedro, Expte. 5502/2025: solicitud de cronograma de mantenimiento de caminos rurales.
• HCD San Pedro, Expte. 5503/2025: creación del Consejo Rural Municipal. El registro público del HCD lo mantiene entre los expedientes en tratamiento de comisión.
• HCD San Pedro, Expte. 5701/2026 Créase en el ámbito del Municipio de San Pedro la Red Local Interdisciplinaria de Salud Mental.
• HCD San Pedro, Expte. 5734/2026: Mesa de Diálogo y Planificación para la Gestión Integral de Residuos.
• HCD San Pedro, Expte. 5735/2026: Punto de Encuentro y Estudio para estudiantes de las localidades sampedrinas.
• HCD San Pedro, Exptes. 5575/2025 y 5576/2025: iniciativas vinculadas al Fondo Especial para Bacheo.

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