Cocaína: Procesaron a “Mameluco” y analizan liberar al cuidador del campo de “Gloria”
El Juez Federal Juan Manuel Yalj ordenó procesar a Miguel Angel Villalba y a “Gloria”, que resultó ser su novia. Mientras tanto, el viernes debe decidir si libera al ciudadano boliviano que cuidaba el campo de Río Tala donde hallaron 55 kilos de cocaína de máxima pureza, al que realizan pericias psicológicas.
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La causa sobre el tráfico de cocaína al exterior que involucró a una propiedad de la zona sigue dando que hablar. La investigación trazada por el Juez Federal Juan Manuel Yalj dejó al descubierto una organización que operaba desde nuestra propia ciudad, utilizando como primer eslabón el cordón imaginario que dibuja la Ruta Nacional Nº 9.
“Gloria”, la mujer boliviana que supo vivir en un campo de Río Tala donde en un operativo secuestraron 55 kilos de cocaína y por el que fue detenida en Liniers, está acusada de liderar una organización criminal dedicada a la venta de drogas junto a Miguel Angel “Mameluco” Villalba, conocido por confesar su actuación delictiva y trabajar con el objetivo de ser candidato a intendente del partido de General San Martín, al norte del conurbano bonaerense. Ambos fueron procesados con prisión preventiva.
A los 33 kilos de marihuana y ocho tizas de cocaína hallados en las propiedades de Villalba, hay que sumarles los 55 kilos de cocaína secuestrada en el campo del kilómetro 156 de la Ruta 9, que estaban escondidos en bobinas de cable tipo coaxil.
Hace dos semanas atrás, la Policía Federal terminó en un campo de Río Tala el operativo que dos días antes había iniciado en el barrio de Liniers, donde habían detenido a la mujer llamada “Gloria”, quien era una de las cabecillas de la banda y que mantenía trato directo con empresarios y productores de nuestra ciudad.
Esto era así al punto de que ante cualquier operación comercial que deseara hacerse en relación a ella había que contactarse con un conocido operador inmobiliario –que no es un martillero público registrado, como se dijo en un principio–, quien aparece como el contacto más directo: se trata del hombre apellido que comienza con una letra que ya no existe en el abecedario.
Ese mismo agente inmobiliario aparece en los últimos años como el mismo que intervino en las operaciones del grupo de narcos mexicanos detenidos en el operativo “rejas blancas” hace tres meses atrás y que tenían conexiones en nuestra ciudad.
Además fue quien le alquiló una casa en la zona del Nuevo Boulevard a uno de los integrantes de la banda liderada por Elvio Fernández, más conocido en el ambiente policial como el “Rey del Corte”.
Estos datos quizás sirvan apenas para el anecdotario, porque si bien el Juez Yalj aseguró que investigará si las operaciones comerciales se hicieron con dinero del narcotráfico, también relató que por lo pronto no investiga conexiones delictivas con nuestra ciudad.
Por su parte, el propio Juez confirmó los procesamientos de los involucrados y que analiza la liberación de algunas de las personas aprehendidas en un primer momento, entre ellos el cuidador boliviano que fue sorprendido en el campo de Río Tala en el momento en que se allanó el lugar.
La excarcelación y/o falta de mérito de este hombre será decidida antes del viernes, fecha límite para el Juez, quien ordenó pericias psicológicas para determinar si está en sus cabales y si entendía la situación por la que estaba atravesando.
De San Pedro
al mundo
Por supuesto que las versiones callejeras en una ciudad como la nuestra se generan y agigantan minuto a minuto y, evidentemente, en San Pedro hay personas que se manejan con mucha impunidad y cuya relación con “distintos ámbitos” queda a la intemperie.
Todo salio a la luz hace dos miércoles atrás, cuando personal de la división Drogas de la Policía Federal, allanó un campo ubicado en el kilómetro 156 de la Ruta 9 en el que fueron secuestrados 55 kilos de cocaína de máxima pureza y detuvieron a un hombre mayor de edad de origen boliviano.
Un galpón era utilizado para almacenar la droga, que estaba camuflada en cables de unos cinco centímetros de diámetro, y a su vez cargados en tres vehículos que se encontraban estacionados en el mismo lugar.
El Juez Yalj logró confimar que la compra del campo fue totalmente lícita y por un valor de 160.000 dólares, y aseguró que desde el campo de Río Tala había salido un viaje de cocaína, al menos, hacia el Uruguay, aunque aún no pudo determinarse a través de que vía, fluvial o terrestre.
