Un matrimonio y otras personas que se encontraban disfrutando del atardecer de la ciudad en una mesa del bar Butti fueron brutalmente agredidos por un grupo de jóvenes que participaban de una caravana correspondiente al aniversario de la disco Quillash.
Un nutrido grupo de jóvenes de distintas edades se movilizaban a bordo de diversos vehículos, cantando y arrojaban papeles y espuma. Caminando por la peatonal, comenzaron a saltar sobre la propia calle obstruyendo el tránsito de vehículos.
Allí, varias personas les advirtieron a los jóvenes que en el lugar había muchos vehículos estacionados y hasta un bebé que dormía en un auto. Nadie respetó el pedido y en medio de la confusión una persona que se encontraba sentada en el tradicional bar comenzó a ser brutalmente golpeada por varios de los jóvenes que participaban de la celebración.
El hombre recibió todo tipo de golpes sufriendo diversos traumatismos por los exaltados chicos. Si bien la familia desistió de iniciar alguna acción penal contra la disco, otras personas que observaron indignados lo que estaba sucediendo aseguraron que entre los agresores se encontraban jóvenes con antecedentes en este tipo de incidentes.
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