Cientos de kilos de cocaína, dudas y conexiones locales
Teniendo en cuenta lo que viene sucediendo desde hace cuatro años a la fecha, no sería nada raro suponer que la cocaína secuestrada al sampedrino Galesky tiene vinculación con alguna red mayor. La Justicia investiga el caso, las conexiones y los antecedentes. Buscan establecer si la droga que transportaba venía a San Pedro
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Mientras se aguardan novedades sobre la situación procesal de Juan José Galesky, el vecino sampedrino de 31 años detenido en la localidad de Ceres, provincia de Santa Fe, cuando transportaba en su camioneta 160 kg. de cocaína, la causa sigue su rumbo y a medida que avanzan los días se van estableciendo distintos aspectos de un caso que recorrió el país.
La situación de Galesky no es sencilla ya que pesa sobre sus espaldas el caso Trama: el empresario de Lomas de Zamora asesinado por sicarios en mayo del año pasado, cuyo cuerpo apareció calcinado luego de que recibiera un certero hachazo en la cabeza.
El crimen sucedió en una propiedad que Galesky arrendaba junto al fallecido y al parecer, en su interior, contaba con caminos clandestinos por donde los narcotraficantes pasaban la droga. El sampedrino fue el último en mantener contacto con Trama y llegó a estar involucrado a la causa, que por sus características va directo a prescribir.
Esta cuestión fue la que llevó a la Justicia a determinar que tras ser atrapado con el cargamento, Galesky sea alojado en una Unidad Penal de Máxima Seguridad de la ciudad de Resistencia, en la provincia del Chaco, para evitar represalias de parte de los narcos, ya que en estos casos siempre se teme que el detenido hable de más.
Ahora, según el Juez Federal Mario Alurralde, a cargo de la causa, la situación legal del imputado es complicada ya que fue caratulada como “Transporte de Estupefacientes” y fue enmarcada en la Ley 23.737.
La pena que podría recaer sobre el sampedrino va desde los cinco a los quince años, pero la premisa del Dr. Hugo Lima (h), defensor de Galesky, es la de convencer al Juez acerca de que el detenido padece diabetes y necesita una atención constante. Así buscará liberarlo.
Si bien haciendo uso de sus derechos se negó a declarar, está comprobado que mintió a la hora de ser indagado por el personal de Gendarmería que lo interceptó en proximidades del peaje de Ceres. Allí aseguró que llevaba combustible.
Además, hay algo que al Juez le llamó la atención y es que la carga viajaba muy bien preparada como para que Galesky desconociera lo que llevaba. “La carga estaba embalada y eso es lo que me llama la atención. Está claro que hubo un trabajo previo de acondicionamiento del tanque, se lo vació, se le colocó la droga, se selló la tapa y se le volvió a colocar el combustible”, dijo Alurralde.
¿A donde iba la carga?
En la madrugada del jueves pasado, Galesky viajaba en su camioneta Toyota Hilux por la Ruta 34 hasta que fue detenido por personal de Gendarmería Nacional al advertir que transitaba a alta velocidad mientras pasaba a un camión que viajaba en el mismo sentido. Grande fue la sorpresa cuando al revisar el barril de 200 litros que llevaba en la parte trasera, éste tenía un doble fondo.
Para los investigadores es importante determinar el tránsito, mientras que aún no hay certezas sobre la verdadera función de Galesky en la trama del narcotráfico en la que se encuentra involucrado.
Hay quienes dicen que sabía perfectamente lo que llevaba y que a cambio de una importante cifra de dinero decidió trasladarla a destino. Otros aseguran que fue solo una cortina de humo para que vaya cubriendo el paso de otras cargas mucho más importantes. Vaya coincidencia, ayer atraparon en la zona de Lima, partido de Zárate, a un camión proveniente del Norte con 1.000 kilos de la misma sustancia que se aprestaba a ingresar a Capital Federal en un operativo al que el Ministro Casal denominó “Navidad Blanca”.
Los códigos narcos son sumamente estrictos y cualquier variación en el comportamiento del negocio puede terminar de la peor manera. No se descarta que el sampedrino haya traicionado algún negocio en el que sus “socios” se quisieron cobrar como sea.
Mientras tanto, Galesky aseguró a los Gendarmes que su destino era San Pedro, pero su abogado declaró que en realidad la familia le comunicó que su destino era Capital Federal.
Fuentes sumamente confiables aseguraron que aún hoy se preguntan que es lo que quiso hacer. Que después del asesinato de su socio Julio César Trama, sufrió una seria crisis económica de la que estaba saliendo recién ahora. Había comprado una camioneta algo más vieja y así pudo adquirir algo de ganado para engordar y tratar de venderlo.
Tres días antes de ser detenido, Galesky había estado en San Pedro junto a su familia, con la cual vive en la zona rural. Además tiene una pequeña hija y su señora se encuentra embarazada, pronto dará a luz.
Con respecto al destino final de la carga habrá que aguardar el resultado de las pericias técnicas que se le efectuarán al celular secuestrado en poder del detenido.
El Juez que investiga aseguró a La Opinión que de las escuchas o mensajes se podrán sacar datos que podrán ser determinantes para saber de dónde salió y hacia dónde iba la cocaína. Se sospecha que podría haber sido cargada en una pista clandestina de la localidad de Colonia Dora, Santiago del Estero, y trasladada por Galesky hasta Capital.
Siempre fueron noticia
Muchas veces las comparaciones son odiosas pero a este tipo de casos enseguida se los relaciona con otros que se emparentan en el rubro y que tienen un solo punto en común: las conexiones en la ciudad.
En los últimos tiempos, San Pedro apareció como base de operaciones de distintos personajes vinculados a las causas más notables relacionadas con el narcotráfico. De todo ello surgen muchas preguntas.
Evidentemente, el problema está en el tráfico y no en el consumo. Nadie puede asegurar que haya aumentado el consumo de estupefacientes en la ciudad por la presencia de estos grupos pero está claro que hay o había facilidades para operar.
Ya no sorprenden, pero en su momento se produjeron algunas cuestiones que aún hoy se recuerdan y que reflejan lo que viene sucediendo. Las dudas y cuestionamientos persisten.
Hace cuatro años, sobre el kilómetro 127 de la Ruta 9 volcó un auto. Para sorpresa de los socorristas al momento de auxiliar a los ocupantes se hallaron 500 kilos de marihuana que era transportada en el vehículo. Días después se supo que la sustancia iba a ser depositada en una dependencia judicial de La Plata, aunque la duda siempre quedó flotando respecto de la relación existente con la ciudad.
En 2008 la policía interceptó un remisse que ingresaba a la ciudad. Detuvieron a los cuatro ocupantes y en el interior del vehículo hallaron cocaína y marihuana que iba a ser distribuida en nuestra ciudad.
En 2009, la Justicia Federal que investigaba la famosa causa Rejas Blancas, allanó y detuvo a un sampedrino a quien relacionó con la venta de cocaína. Para el Juez Federal Carlos Villafuerte Ruzo aquí se inició la investigación que terminó con la detención de un jefe narco de origen colombiano y el desbaratamiento de una cocina en General Rodríguez.
Meses atrás, con orden del Juez Federal de San Martín Juan Manuel Yalj, se allanó un campo ubicado en el kilómetro 156 de la Ruta 9 en el que fueron secuestrados 55 kilos de cocaína de máxima pureza y detuvieron a un hombre mayor de edad de origen boliviano.
El lugar sería utilizado como base de distribución y según estableció la investigación, desde allí habrían partido cargamentos a Europa y Uruguay. Este caso estuvo directamente relacionado con la captura de Miguel “Mameluco” Villalba, un reconocido capo narco que tenía aspiraciones de ser intendente del distrito de San Martín, donde regenteaba lavaderos de autos como pantalla del negocio ilegal.
Por esos días también se estableció que en San Pedro habían habitado varios integrantes de una banda narco de origen colombiano. Adquirieron propiedades y contaban con testaferros. De un día para el otro se desligaron de todo y desaparecieron de los lugares por donde se movían. A las pocas semanas parte de esa banda fue detenida por estar vinculada a las operaciones narcos con lazos internacionales.
Otro caso que siempre generará dudas y comentarios es la permanencia en las costas de nuestra localidad de un yate que luego fue secuestrado en San Isidro con una gran carga de cocaína que provenía del Uruguay. Aseguraron que estuvo amarrado en el Club Náutico. Días después se informó que había una equivocación y que en realidad nunca había pasado por San Pedro, aunque las sospechas siempre perduraron.
