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El gran depósito de restos fósiles de la megafauna que habitó la región durante el último millón de años parece no agotarse en la zona donde se emplaza San Pedro. Días atrás un grupo de trabajadores de la Estancia “San Eusebio”, ubicada en las afueras de Gobernador Castro, de Alejandro Ayerza, cavaban un pozo de agua en el casco del establecimiento cuando las palas dieron con huesos fosilizados de un animal prehistórico. Luis Salas, uno de los descubridores, acercó las piezas al Museo Paleontológico y tras identificarlos, un grupo se trasladó hasta el lugar para observar el lugar del hallazgo. Descendiendo al profundo pozo se pudo comprobar que los huesos habían sido retirados de un nivel de suelo a unos seis metros bajo la superficie, depósitos correspondientes a finales de la Edad Ensenadense, es decir, de unos 600.000 a 500.000 años atrás aproximadamente.
Las partes encontradas por los trabajadores corresponden a un género de la familia de los grandes perezosos del Cuaternario llamado Scelidotherium, que llegaban a medir dos metros y medio de longitud y un metro y medio de altura, se alimentaban de hierbas y algunas raíces que arrancaban con sus afiladas y poderosas garras. Entre los elementos recuperados se encuentran algunas costillas, fragmentos de extremidades y una rama mandibular derecha con su dentadura intacta, detalle que permitió la rápida identificación del animal, que sería un ejemplar de corta edad.
