Carta abierta al Secretario de Economía, a propósito del Hospital
Estimado Sr. Gil:
Hace 23 años que trabajo en este Hospital y la crisis por la cual estamos atravesando no recuerdo haberla sufrido anteriormente. Si bien no se captan “todos” los pacientes con obras sociales, debemos asumir que tenemos una falla importante que comienza por mesa de entradas, donde se debería entregar el número de atención al paciente haciendo un exhaustivo control para otorgárselo. Como en todo Hospital, inclusive el Garraham, y ni hablar de lo privado, se toman todos los recaudos para que esto no suceda. Es la puerta de ingreso el filtro de todos los que entran. Si partimos de la base de que tenemos un sistema obsoleto y no se corrige hace más de 23 años, donde cada paciente tiene un carnet (si lo tiene, lo lleva o es duplicado o triplicado) con un número de historia clínica, que aunque no pueda creerse se repite y una misma persona tiene más de una, desorden que eleva el costo cuando los estudios se archivan.
Si prosigue al Archivo de historias clínicas, fácilmente puede corroborar lo anteriormente expuesto. Creo que hasta no realizar un relevamiento como corresponde, identificando a todo paciente por el número de DNI, esto continuará indefinidamente de la misma manera. Cargando datos actualizados en el sistema de computación para poder hacer más ágil el ingreso y detectar más rápidamente las obras sociales. Esto siempre y cuando funcione Internet y los sistemas no caigan.
Si bien objeta Ud. que el Servicio de Pediatría atiende un gran porcentaje de pacientes con obra social, porque la mesa de entrada no funciona las 24 horas, como se hace en cualquier lugar del mundo, sin tener conocidos, parientes, amigos etc. Recordar además que las obras sociales privadas no son registradas por nuestros sistemas, lo que complica más aún la situación en los pacientes ambulatorios, ya que los internados mayormente se los detecta.
Con respecto al último tema que trató, el personal, deberían estudiar servicio por servicio para corroborar el personal que realmente se necesita y el que por cuestiones políticas adquiere un puesto, con el agravante del que toma “licencia” en forma indiscriminada y no hay un médico auditor que supervise el ausentismo, ni un comité de Higiene y Seguridad que verifique de la manera peligrosa a la que nos exponemos día a día, incluyendo la falta de mantenimiento y los reducidos espacios para algunos servicios relegados.
Como Ud. puede darse cuenta, hay mucha tela para cortar. Al decir que el municipio no lo puede bancar sin realizar todos los estudios que este tema merece, la Salud Pública de San Pedro seguirá cayendo estrepitosamente.
Esto es una cuestión que compete a la sociedad sampedrina, que no tiene conciencia de un sistema de salud por no estar educada e informada como corresponde.
Manos a la obra para crear un Programa de Salud que abarque desde los centros de salud, que deberían funcionar cada vez mejor en vez de ser cerrados o carecer de medicación que el hospital debe hacerse cargo, porque es un ciudadano más que recurre para ser atendido.
Somos muchas las personas que queremos a nuestro hospital y es nuestro mayor anhelo que la salud pública funcione.
Marcela Torrondell – 12.381.744

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