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Después de una semana de manifestaciones en las puertas de las distribuidoras Greco y Echeverría, el conflicto entre el Sindicato de Camioneros y el de Comercio llegó a su punto final cuando el jueves pasado se reunieron en la Delegación que el Ministerio de Trabajo tiene en San Pedro los representantes de las distribuidoras, referente de camioneros y el Director de Relaciones Laborales de la Provincia, Daniel Montes de Oca.
Hasta unos minutos antes de la reunión se decía que tanto Greco como Echeverría perderían la concesión de la distribución ya que ambas empresas, Patty y La Paulina, habrían decidido traspasar a todos los empleados a una distribuidora de San Nicolás. Todo ello, dichos que sostenía Julio Cabaleiro como forma de ejercer presión, se fue esfumando con el paso de la jornada.
La reunión comenzó pasadas las 15.00 en el primer piso de la Delegación y al poco tiempo se escuchaban los gritos desde la planta baja del lugar. Pocos minutos después llegaron familiares y amigos de los empresarios, con carteles que decían “queremos trabajar”. Este grupo se mantuvo durante toda la tarde en el lugar apoyando y esperando una pronta definición.
En determinado momento, Esteban Greco se asomó a la puerta, levantó el pulgar hacia donde estaban ubicados sus familiares y dijo: “Estamos negociando los dos -haciendo referencia a Echeverría – pero con la mía prácticamente hemos llegado a un acuerdo”, y volvió rápidamente a la reunión.
Que Echeverría no contaba con la misma suerte se notaba en la cara de los tres hermanos responsables de la distribuidora que se turnaban para ingresar al recinto y que sólo repetían: “Seguimos negociando, falta mucho todavía”.
Cuando ya se había hecho de noche, entre los presentes una señora comenzó a gritarle a los camineros que se habían ubicado en la puerta de la delegación: “Trabajo de sol a sol en mi negocio, hace dos semanas que no tengo mercadería, tengo que pagar el alquiler. Que Moyano vaya a buscar a los grandes empresarios”. Esta señora anónima fue la más aplaudida de la noche.
Mientras tanto, Esteban Greco hijo salió de la Delegación con una buena noticia para quienes los esperaban afuera y dijo: “Por suerte pudimos terminar en buenos términos y logramos que no todos los empleados pasen a camioneros, sólo pasamos tres chóferes y un acompañante”, para luego ser abrazado y felicitado por quienes les habían estado haciendo “el aguante” en la calle.
El arreglo con los hermanos Echeverría tuvo otros tiempos, fue manejado diferente y también fue otra la resolución. En este caso, los empleados que pasaron al Sindicato de los Camioneros fueron más, resultado que dejó satisfecho a Julio Caballeiro, quien antes de retirarse comentó: “Estoy contento con este resultado, ahora los compañeros van a pasar a un gremio que los va a representar siempre”.
Mientras Caballeiro hacia estas declaraciones en la distribuidora Greco ya había vuelto al trabajo, había mucho por hacer y muchos pedidos por preparar, según había señalado el menor de los Greco que fue el primero en retirarse dispuesto a retomar la rutina.
La situación mantuvo en vilo a toda la ciudad, con diversas posiciones ante el reclamo. Institucionalmente hubo enérgicos rechazos por parte del Centro de Comercio y del Concejal Pando, que propuso declarar personas no gratas a Facundo Moyano y Julio Cavaleiro
