Cabeza Dura
A pesar de las severas advertencias que lanzó el Inspector General Domingo Bronce, y del riesgo para la vida que implica, todavía es muchísima la gente que continúa circulando sin casco.
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“Te juro que me acaban de prestar esta moto para hacer un mandado, por eso no llevo casco”. Inútil, la excusa es repetida varias veces por día cada vez que una cuadrilla de Inspección General realiza operativos sorpresa dentro del casco céntrico de nuestra ciudad. Según algunos de los inspectores, “un 40% de los motociclistas aún no se ha adecuado al cumplimiento de la norma”. Apostados junto al operativo, y sin haber realizado un análisis cuantitativo, los números que la “percepción” de los inspectores indica, parecieran bastante razonables.
De todas formas al alejarnos del radio en el que se realiza el control, el número de motociclistas que transita sin casco, o con estos en sus manos, pareciera aumentar sensiblemente, y ni que hablar cuando relevamos el mismo dato bien adentrados en los barrios, en donde habitualmente no se realizan los operativos.
Costumbres argentinas
Lejos de los chalecos naranja de los inspectores, “La Opinión” consultó a algunos motociclistas por la ausencia del implemento de seguridad. “Todavía no me lo pude comprar, tengo que conseguir uno antes de que me agarren”, dicen algunos más preocupados por las posibles multas que por la seguridad. “Yo lo usaría, pero no veo bien de costado y voy a chocar por culpa del casco” dicen otros omitiendo que la visión periférica que otorga un casco de buena calidad, es el 96% de la que se tiene sin él.
Un “motoquero filósofo” nos dijo que; “Si me mato es asunto mío, me perjudico yo nada más”, olvidando que además del perjuicio que le ocasiona a su familia, cada accidentado le cuesta al Estado miles de pesos.
Por eso, el desafío de Domingo Bronce y la Dirección de Tránsito, pareciera tener que ver mucho más con torcer una cultura del desprecio por las normas y la seguridad, que con el sólo hecho de “repartir” multas a diestra y siniestra. Por eso, el plan se viene implementando por etapas, teniendo las primeras semanas una mayor consideración por aquellas personas a las que se las detecta sin el casco.
Que dice la Municipalidad
Para el encargado del operativo, Mario Kasta, la nueva exigencia de cumplir una normativa que no es nueva, ha sido hasta aquí satisfactoria, “…Se está cumpliendo más de lo que pensábamos y al cabo de siete meses el tránsito va a estar regularizado”.
En un informe remitido a esta redacción, la dirección de tránsito de San Pedro comentó que se han efectuado más de 500 multas hasta el día de la fecha, pero que la gente responde favorablemente en un 50 por ciento, presentándose con el casco, y su factura de compra. Aunque la mayoría de las incautaciones responden a la falta de documentación, especialmente el seguro. “…Hay gente que aún desconoce que debe hacer el seguro para las motos”, “…Otro de los inconvenientes son las motos nuevas que las sacan a la calle y no están ni siquiera inscriptas”.
Mientras tanto, a pesar de que el personal de inspección se está viendo recurrentemente afectado a tareas de prevención de accidentes por la niebla y el humo, se continúa con los operativos para controlar el uso del casco en ciclomotores y motocicletas, tanto en conductores como en acompañantes.
Los operativos se realizan en horarios de mañana y tarde y abarca más de 15 lugares estratégicos de San Pedro.
Asimismo, se estará pidiendo la documentación correspondiente para transitar.
Para ello se pide: Tarjeta verde, licencia de conducir y seguro del rodado.
De todas formas desde el Municipio se comentó que todavía se encuentran en la fase “educativa” del plan, por lo que todavía, no se han dedicado a aplicar una verdadera “mano dura”.
