Cómo viajar en remisse y qué reclamar
A pesar de que existe una exhaustiva ordenanza sobre cómo debe ser el funcionamiento de los remisses en la ciudad, la mayoría de los puntos que señala esa normativa no sólo no se cumplen sino que además es desconocida por los usuarios. Con Oficina del Consumidor en marcha, aquí un repaso sobre lo que debe saber para viajar como corresponde.
Ahora que San Pedro tendrá Oficina de Defensa del Consumidor la ciudadanía tendrá la posibilidad de reclamar frente a incumplimientos en servicios y productos que brindan las empresas.
Desde que en septiembre de 2008 fue aprobada la ordenanza que regula la actividad de remisses, los controles se han tornado cada vez más flexibles, al punto de que en la actualidad la situación es caótica, ya que a diario pueden verse múltiples violaciones a esa norma sin que parezca que importe demasiado.
Por parte de los usuarios puede ser que el desconocimiento de la legislación imposibilite el reclamo, aunque en muchos casos se trata de cosas básicas como que puertas y ventanillas funcionen o que el vehículo esté limpio y en buen estado.
Del lado de los choferes la cuestión cambia, porque en la ordenanza 5757 dice claramente que “deben conocer” esa y cualquier otra norma existente sobre el tema.
Sepa en qué viaja
No es novedad ver en la calle que los vehículos no están en buen estado. Parabrisas rotos, puertas que no abren, conductores que fuman, “dame un minuto que tengo que cargar combustible”, mallas y ojotas en verano, pasajeros que cargan el equipaje por sí mismos, tarifas que varían según la cara del cliente, música a alto volumen… todo regulado y prohibido por la ordenanza vigente.
Quien preste el servicio debe estar autorizado por la Municipalidad, que extiende una constancia que debe ser exhibida todo el tiempo, su antigüedad no debe superar los 12 años para ingresos nuevos y 14 para aquellos ya inscriptos que deseen renovar.
Los coches deben “estar en perfecto estado el interior y la pintura exterior”, cosa que no siempre sucede. Es habitual encontrarse con tapizados destruidos, por ejemplo.
Tanto en el parabrisas como en la luneta, deben exponer una oblea con referencia a la habilitación, teléfono de la agencia a la que pertenece e identificación, de fácil lectura para el usuario, incluso a distancia. La licencia debe ser renovada año a año y además cuatro veces por ciclo calendario habrá revisiones técnicas a cargo de la municipalidad. A su vez, dentro de los primeros diez días de cada mes deben desinfectar el vehículo bajo supervisión municipal.
Uno, dos,
muchos autos
Las agencias de remisses habilitadas deben contar como mínimo con ocho automóviles para prestar el servicio, un local u oficina de administración debidamente habilitada, con baño y sala de espera, playa de estacionamiento contigua y “contarán en la calzada frente al local con un estacionamiento demarcado con las medidas del largo de un vehículo”, lo que la mayoría de las agencias no cumplen, en la medida en que suelen tener varios autos estacionados en frente.
Cada auto debe exhibir en la parte posterior del asiento delantero y a la vista del pasajero una ficha identificatoria del conductor con fotografía, nombre, apellido, dni, razón social, domicilio y teléfono de la agencia.
Conduciendo
a Miss Daisy
Los requisitos para los choferes son muchos y todos apuntan a velar por el usuario y sus derechos, a los fines de que el servicio sea prestado como corresponde y de acuerdo a lo que norma la ordenanza.
Una de las mayores quejas de los vecinos que a diario utilizan remisses es que hay muchos choferes que no conocen la ciudad, las calles, las alturas. Muchas personas de afuera, especialmente del conurbano bonaerense, encuentran en las agencias de remisses una fuente laboral que les permite rápidamente incorporarse al mercado de trabajo local.
Sin embargo, los problemas son constantes, ya que en una ciudad turística donde la afluencia de visitantes es constante, el hecho de que los choferes no conozcan las calles o los edificios clásicos que sirven de mojón orientador genera problemas.
Aunque todo eso está debidamente regulado por esa ordenanza de 2008, que dice claramente que cada conductor debe “acreditar anualmente mediante certificado expedido por la autoridad Policial de la Provincia de Buenos Aires buena conducta y domicilio en el Partido de San Pedro”.
“Conocer la ciudad, las localidades rurales, parajes, barrios, calles (denominación y altura), edificios públicos, bancos, hospitales, establecimientos escolares, clínicas y centros de salud, hoteles y hospedajes, campings y balnearios, seccionales de policía y todo otro punto de interés de servicio público o privado, turístico, histórico, educativo, productivo o cultural” es la exigencia de la normativa.

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