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martes, abril 13, 2021

Buscan alternativas para el acceso a la casa propia

En año de elecciones, se reactivan las propuestas para que las familias de inquilinos tengan posibilidad de acceder a la vivienda propia. El 31 de marzo vence la inscripción a las nuevas líneas de Procrear, los bancos reciben decenas de consultas, proyectos cooperativos están cerca de concretarse y el Gobierno local analiza alternativas para que, al menos, regrese el entusiasmo en la comunidad.

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Una máxima política dice que “todo intendente quiere entregar viviendas”. El sueño de la casa propia, uno de los anhelos que aparece entre las prioridades de las familias argentinas, se reaviva ante cada año de elecciones. Después de todo, de encender la llama del entusiasmo viven los políticos en campaña y de cumplir con las expectativas los que triunfan y quieren revalidar.

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El Gobierno nacional extendió hasta el 31 de marzo la posibilidad de inscripción en lo que el presidente Mauricio Macri calificó como “una revolución para el crédito hipotecario”: el relanzamiento con la modificación de algunos aspectos del programa de crédito argentino (ProCreAr) que lanzó Cristina Fernández de Kirchner, que sólo en San Pedro desembolsó más de 60 millones de pesos para la construcción de más de 400 viviendas, según datos de Anses del año 2015.

En las últimas semanas crecieron las consultas en los bancos, sobre todo en el Nación. No sólo por ProCreAr sino también por las líneas que las propias entidades bancarias lanzaron y que tuvieron buena recepción, al punto de que se habla de un “boom”, al menos de consultas.

Además, el Instituto para la Vivienda reactivó los programas de construcción en terrenos municipales y de cooperativas, lo que abre nuevas expectativas. En San Pedro no se construyen viviendas del Estado desde la era Barbieri, luego de la toma masiva de las 309 casas del barrio San Francisco, en 2007.
“Nunca pude cortar la cinta de una vivienda”, se quejó alguna vez Guacone adelante del propio Julio De Vido, que no dudó en recordar lo que pasó en aquel momento.

Certezas y posibilidades
San Pedro tiene algunos caminos allanados para que los proyectos de construcción de viviendas sociales empiecen a cobrar forma, incluso con la lógica de que no se trate sólo de la posibilidad de acceso a la unidad habitacional por parte de los más necesitados sino que contemple a los inquilinos, que representa una cantidad muy importante de familias locales.
“Fuimos con Cecilio y Ramón (ambos Salazar) al Instituto para la Vivienda. Están queriendo hacer lo que más o menos hicieron siempre, cuando estaba el Plan Federal: que un privado ceda el terreno al Instituto, como fue el caso de (las cooperativas) La Providencia o Nuestro Sueño ahora, o bien lo haga el Municipio con tierras propias”, explicó en diálogo con La Opinión el Secretario de Gobierno Silvio Corti.

La Providencia es un barrio ubicado en la zona de la escuela 10 que se construyó con esa modalidad, aunque hubo algunos desajustes propios porque se trataba de una cooperativa con un personaje que oficiaba de presidente que supo hacer negocios varios en ese sentido.

El caso Nuestro Sueño es el de una cooperativa conformada por auxiliares de la educación, docentes y otras familias de trabajadores en relación de dependencia que compraron terrenos en conjunto. Vienen desde hace años peleando por la posibilidad de construir y ahora tienen una nueva propuesta.

Ya tuvieron una mala experiencia con el Instituto para la Vivienda durante la gestión Scioli, cuando cedieron el terreno pero no hubo empresa que quisiera hacer la obra por el monto que ofrecía el organismo.

Ahora reactivaron la idea y están entusiasmados. El mecanismo siempre es el mismo: ceden la tierra al Instituto, que financia la construcción y luego adjudica a los miembros de la cooperativa. La construcción sería bajo la modalidad “steel framing” o “en seco”, que abarata costos de mano de obra –aunque los materiales son más caros– y los plazos son más cortos que en la tradicional.

“Con cinco meses por delante para las elecciones primarias, todos los frentes deben quedar cubiertos a la hora de planificar”, dijo con un guiño de ojos un hombre que está cerca de la articulación entre la cooperativa y el gobierno provincial.

Hay que comprar terrenos
Si el Estado tuviese terrenos podría hacer lo mismo, sólo que para adjudicarlos deberían utilizar los mecanismos vigentes en ordenanzas que duermen en algún cajón, a la espera de que alguien se acuerde de ellas.

En Río Tala y Santa Lucía, por ejemplo, hay terrenos en los que el Municipio podría impulsar la construcción o, como intentó hacer el exconcejal Adrián Macenet, que vecinos compren esos lotes para hacer su propia planificación, con ProCreAr u otro crédito hipotecario como horizonte.
Por lo pronto, el tema despierta interés en el Ejecutivo, que ya envió al Concejo Deliberante la propuesta para la conformación de la Comisión Especial del Banco de Tierras, que trabajará sobre los fondos afectados para la adquisición de terrenos con el fin de planificar programas de acceso al techo propio.

El problema, claro, es que no hay terrenos disponibles. Los públicos que hay, están tomados. “Queremos hacer viviendas, pero no tenemos dónde”, se escucha en las reuniones.

El Ministerio del Interior y Obras Públicas que conduce Rogelio Frigerio es otra puerta para golpear. Allí fue donde se reactivó el proyecto de las 88 viviendas que el gobierno anterior le había quedado “debiendo” a Barbieri del denominado barrio Arcor.

La Secretaría de Vivienda y Hábitat de ese ministerio está a cargo de Domingo Amaya, exintendente de San Miguel de Tucumán y un histórico del peronismo de esa provincia, de buena relación con Gerónimo “Momo” Venegas.

“Nos piden que presentemos proyectos, pero la limitante es la tierra, no tenemos dónde, ni tenemos mucha posibilidad ni de comprar”, reconoció un funcionario del Gobierno de Salazar.

La ley de acceso justo al hábitat que rige en la provincia permite el desarrollo de políticas de regularización dominial, generación de suelo urbano, urbanización de asentamientos, apertura de calles, servicio de gas, agua, cloacas e iluminación, creación de espacios verdes y playones deportivos, a través de la asistencia financiera a municipios y a ONG para llevar adelante el mejoramiento habitacional en su conjunto.

Pero además establece que los emprendimientos inmobiliarios cerrados o con fines comerciales que superen los 5 mil metros cuadrados deben ceder un 10 por ciento del terreno o su equivalente en efectivo para la construcción de planes de vivienda sociales.

 

UN TERRENO EN LA TOSQUERA

El Ejecutivo pidió autorización para comprar un predio de seis hectáreas en ese barrio, por más de 1.700.000 pesos. El plan es trasladar la escuela, el destacamento policial y acondicionar el Centro de Salud, construido en ese terreno.

El Concejo Deliberante tiene en tratamiento la autorización al Ejecutivo de la compra de un terreno de seis hectáreas ubicado en el barrio La Tosquera, que un particular ofreció en 2015 y que en ese momento fue desestimado por falta de fondos.

Se trata de un predio que una familia oriunda de Buenos Aires compró con el plan de desarrollar un emprendimiento turístico, aunque luego concluyeron que la zona no era apta para tal fin.

Se trata de seis hectáreas con una casa de importantes dimensiones, pileta y hasta una cancha de paddle. Dentro del predio, nadie sabe bien por qué, está construido el Centro de Salud del barrio, por lo que hay allí un motivo importante para pensar en la adquisición.

El otro problema es la escuela, que está declarada en riesgo edilicio. El secretario de Gobierno Silvio Corti informó que Provincia ya tiene aprobado el presupuesto para el traslado, pero que falta el terreno.

El plan es trasladar también a ese predio el Destacamento policial, que está ubicado lejos del barrio. Corti confirmó que el Ministerio de Seguridad ya tiene aprobada esa propuesta.

El monto de la operación es de 1.794.000 pesos, luego de varias negociaciones con  Federico Firpo, titular de la propiedad. Los fondos podrían provenir de la cuenta de gastos corrientes, del Fondo Educativo o bien del Fondo de Viviendas.

En el plan de urbanización de La Tosquera, no descartan que allí puedan construirse unidades habitacionales.

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