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Gracias al impulso de la nueva Comisión de Fomento del Barrio Villa Igoillo, el pasado sábado la comunidad se congregó en el terreno que la sede posee en Bonorino 380 para participar de una renovada versión de la kermés, una propuesta original que implementaron entre los años 60’ y 70’ un grupo de vecinos que integraron la primera Comisión, ante la necesidad de llevar servicios y obras a ese sector de la ciudad, por entonces semi despoblado.
Rememorando las noches veraniegas de aquella época, los históricos y los actuales organizaron la primera kermés de una serie que promete perfeccionar el estilo para asemejarse a las de entonces.
La idea surgió de los hijos de familias tradicionales del barrio para sumar eventos que puedan dejar réditos suficientes para encarar obras y mantener el barrio con las necesidades suficientes de habitabilidad.
La kermés congregó a grandes y chicos en una noche de sana diversión con juegos que fueron los elegidos por todos y la novedad absoluta para los más jóvenes. Todos se llevaron su premio al voltear los tarros, embocar en la gran boca de un gordito señor de madera o acertar con la ruleta de la fortuna.
La actuación de Joselito Fermani con su show unipersonal “Joselitango” fue un capítulo aparte porque actuó como maestro de ceremonias y armó un repertorio de canciones acorde a la situación e hizo bailar a todos. La pista se colmó de bailarines incentivados por la pareja de Nelly y Cachi Tangari, que no tuvieron reparo en el arranque bailando un tango, después llegaron las cumbias y el chamamé con sapukay incluido. La cantina ofreció los clásicos choripanes y bebidas. Una brillante idea para revalorizar tiempos pasados y vivir nuevamente la diversión en familia.
