Bordoy con un pie afuera y los bloques pensando un destino kirchnerista
La renuncia del Presidente de Acción por San Pedro Juan Almada sumó problemas a la política de Guacone, con una coalición de gobierno desmembrada, un partido conductor dividido, el bloque oficialista al borde de la ruptura y las relaciones en su punto máximo de tensión. En ese marco, el Concejo Deliberante es un cúmulo de enfrentamientos que tiene a la Presidenta interina del cuerpo en el ojo de la tormenta. La mayoría obtenida en 2009 ahora es una quimera que sólo el justicialismo podrá solucionar si quiere sostener las decisiones de un intendente recostado en el kirchnerismo.
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La vida institucional y política en San Pedro atraviesa una crisis que envuelve a todos los actores políticos de la ciudad, a pesar de que tiene epicentro en el Acuerdo Cívico y Social, partido de gobierno en el que está incluido Acción por San Pedro, el sello por el que Guacone integró la lista de Concejales que lo depositó en la intendencia luego de que Barbieri asumiera en el Congreso de la Nación.
Los desplazamientos de funcionarios y de empleados ligados al ex Intendente dan cuenta de cuál es el rumbo que Guacone quiere imprimirle a su gestión, que empieza a perfilarse como una alternativa para las elecciones de 2011, algo que si bien nadie confirma explícitamente todos sostienen en off.
Ya lo había dicho un encumbrado dirigente gremial que representa a los municipales, a poco de los comicios del 28 de junio: “Si a Pablito le va bien en estos dos años, va a ser candidato a intendente y lo vamos a apoyar”.
Los reacomodamientos políticos en ese sentido apuntan a que Guacone busca fortalecer su figura y contar para ello con una herramienta partidaria es fundamental. De ello hablan las decisiones tomadas al interior de Acción por San Pedro, con un comunicado de respaldo, la tumultuosa salida de Alejandro Donatti y el retroceso del sector barbierista dentro de esa fuerza, que tuvo el lunes su máxima expresión con la renuncia de Juan Almada.
El kirchnerismo explícito en dinero y obras habla a las claras de una mutación importante y ello también moviliza el escenario de quienes históricamente se mueven en el ámbito del Partido Justicialista.
Bordoy en la cuerda floja
Todo ello con un Concejo Deliberante atravesado por la crisis, con disputas intestinas en el bloque oficialista que camina a la división y las presiones ejercidas sobre Noemí Bordoy por parte de Margarita Frisch, Sandra Mari y Daniel Monfasani para que renuncie a su cargo como Vicepresidenta del cuerpo que, ante la licencia por problemas familiares de Sergio Rosa, la dejan al frente del deliberativo local.
La tensión está instalada y la sesión especial para intentar la remoción de Bordoy está próxima. La decisión por parte de dos bloques peronistas completos –Peronismo Independiente y Partido Justicialista– más la Presidenta del bloque oficialista, aunque apoyada sólo por dos de los seis concejales restantes, dan cuenta de ello.
Distinta es la posición de Unión Peronista, integrado por Carlos Casini, Damián Mosquera y Marta Curima. A pesar de que los otros bloques sostienen que fue el propio Casini el que propuso la necesidad de no dejar pasar las irregularidades cometidas por Bordoy en la última sesión, cuya conducción se le escapó de las manos, con situaciones de violencia verbal que podrían haber terminado en ataques físicos, más votaciones mal hechas, ese bloque no está dispuesto a acompañar el pedido de renuncia del resto.
Al respecto, el Concejal Mosquera señaló: “Tenemos una postura de estar al margen de esta situación porque tampoco consideramos que haya sido tan grave lo que ocurrió en la sesión”.
El resto de los bloques está dispuesto a avanzar contra Bordoy. Confirmaron lo que publicó en exclusiva La Opinión la semana pasada, aunque sostuvieron que no hubo “amenazas” sino apenas la “advertencia” de lo que iba a pasar.
La intención de convocar a una sesión especial para tratar la revocatoria del cargo de Vicepresidenta primera del cuerpo está firme, aunque el recuento de porotos pone en duda que pueda avanzar, teniendo en cuenta que contarían con cuatro votos justicialistas –aunque el de Artenzio está en duda–, dos del Peronismo Independiente, más el de Frisch, que podría asegurarse el apoyo de Macenet y Mitelsky; no así los otros cinco concejales del Acuerdo Cívico, Matías Velo y los tres de Unión Peronista, lo que implica que la iniciativa no prosperaría en el recinto.
Acuerdo y desacuerdos
El Acuerdo Cívico y Social atraviesa una crisis en su interior que repercute directamente sobre las estrategias políticas planteadas desde su conformación el año pasado para las elecciones legislativas y con 2011 como horizonte.
La posición de Mario Barbieri al respecto es fundamental, aunque su historia política demuestra que su costumbre siempre es dejar hacer/dejar pasar y oficiar como aquél que puede aglutinar las diferencias del resto.
Por ello no resultan raras las interpretaciones que hacen algunos, que sostienen que no sería nada extraño que Barbieri tuviera relaciones con ambas partes en disputa, los dejaría continuar el enfrentamiento, pero mantendría su conducción con ambos frentes de la pelea. Que no haya pronunciado palabra a favor de quienes lo acompañaron es más que una señal.
Eso es terreno de especulaciones que sólo el tiempo dirá cuánto de verosimilitud tienen. Lo cierto es que el hombre más votado de la historia de San Pedro está al tanto de todo lo que sucede. Así lo aseguró Juan Almada respecto de su renuncia: “Yo le comuniqué cuál era la decisión que iba a tomar. Simplemente lo que dijo es que iba a respetar la decisión que yo tomara”.
En ese río revuelto se mueve el Acuerdo Cívico Social en San Pedro. Con Almada sosteniendo que su creación no fue “un hecho circunstancial simplemente para una elección” sino “un hecho fundacional para sostener el gobierno en 2011”, cosa que hoy ya no parece tal. “Muchas cosas se distorsionaron”, dijo Almada y sentenció: “Yo tengo una distancia insalvable con Pablo Guacone. Quienes promocionaron el apoyo a su gestión de ninguna manera salieron a respaldarme como presidente del partido cuando quedé afuera del gobierno” y agregó: “Tienen métodos repudiables. Es muy evidente que (Guacone) trabaja para su candidatura, eso está muy claro”.
En ese marco, el bloque del Acuerdo Cívico y Social es digno de las páginas de “elige tu propia aventura”, aquel libro de cuentos infantiles en los que el lector tenía un menú de salidas posibles para avanzar en el relato al que asistía.
Margarita Frisch es la Presidenta de un bloque donde los concejales no le responden y en privado aluden a ella como “la Presidenta que no representa a nadie”. Ese lugar de liderazgo fue puesto en duda al otro día de la expulsión de la cúpula del gobierno en junio, cuando el encendido bloque bramaba por su renuncia a la presidencia, cosa que luego no pidieron formalmente.
La elección de nuevas autoridades parece ser el camino que elegirán los integrantes de esta alianza que tiene en su interior a la Coalición Cívica, la UCR y el Gen, aunque todos llegaron al Concejo con la lista de Acción por San Pedro, tal como figura en las boletas de 2007 y 2009.
La renuncia de Almada, aunque parezca que sólo afecta al partido vecinalista, “el cementerio de las ideas”, como le llama un Concejal que prefiere las estructuras partidarias tradicionales, ejerce su presión en el ACyS, en la medida en que el ex Secretario de Gobierno era el interlocutor válido para un intento de recomposición de las relaciones, si ello acaso era posible.
La estrategia en el Acuerdo Cívico es dejar sola a Frisch, que sea ella la que se separe y se lleve Acción por San Pedro a un bloque aparte.
“Animo destituyente”
La situación de Noemí Bordoy fue denunciada por varios sectores como producto de un “ataque a las instituciones”. Almada dijo que hay “ánimo destituyente” y los concejales de Unión Peronista hablaron de “defender las instituciones”.
Es el discurso de la propia Bordoy, que tras dos entrevistas en La Radio no quedó bien parada y sólo prefiere contestar: “No voy a hacer declaraciones”. Su laconismo resulta extraño, puesto que se trata nada menos de quien tiene a su cargo la Presidencia del Concejo Deliberante, la conducción del cuerpo deliberativo local, el espacio por excelencia de eso que llaman la condición humana en su máximo esplendor: la acción y el discurso.
La aventura está en marcha, el Concejo está en la mira y la interna política camino a 2011 es un hecho. Guacone se muestra con funcionarios del oficialismo provincial y nacional, buscando también su “propia aventura”. En el camino le quedan como adversarios aquellos que manejaron los hilos de siete elecciones ganadas desde 1997. Los aliados son temerosos y en sus espaldas cargan con el dedo acusador que llama “traición” a lo que están viviendo.
Vos sí, vos no
El viernes pasado estuvo en la ciudad el Ministro de Producción del Gobierno de la provincia, en una nueva visita oficial que recibe Guacone, señal de sus buenas relaciones con los gobiernos nacional y provincial.
El funcionario vino acompañado por Luis Abot, Subsecretario de Asuntos Portuarios, para visitar las obras de acceso al puerto y firmar un convenio para el dragado del próximo año (ver noticias breves).
La Presidenta interina del Concejo Deliberante Noemí Bordoy había sido invitada, al igual que el resto de los bloques. Trascendió que al llegar al lugar le dijeron que la reunión “no era para ella” sino para “gente del palo”.
“El municipio es Departamento Ejecutivo y Deliberativo”, dijo Almada y agregó: “Hubo un Secretario que correctamente extendió la invitación, si el Ministro venía a un encuentro partidario sí, pero vino en una visita institucional”.
Casini consideró que todo fue producto de “desorganización” y Bordoy, consultada al respecto, dijo que no iba a hacer declaraciones pero sí confirmó a La Opinión: “Lo que ha trascendido es cierto”.
Buenas migas
El viernes, antes de la llegada del Ministro de Producción, pudo verse a la Presidenta del bloque oficialista Margarita Frisch y al Presidente del justicialismo Daniel Monfasani en el mismo bar de Balcarce y Belgrano donde Juan Almada comunicó su renuncia a Acción por San Pedro.
Conversaban animadamente, café para ella, mate cosido para él, con el Clarín sobre la mesa y el sol sobre los rostros.
Monfasani mantiene por estos días reuniones con funcionarios nacionales y provinciales. El jueves a la noche estuvo con Scioli y sus ministros, en un encuentro al que convocaron a los “sin tierra”, como llaman en el Gobierno a los justicialistas que no son gobierno en su distrito. Allí, el sampedrino criticó al Ministro Oscar Cuartango porque vino a la ciudad y no convocó al PJ y señaló: “Tal vez la elección la venga a llevar adelante él también”.
Ayer mantuvo una reunión en el Ministerio de Economía de la Nación, para ajustar detalles de la visita a San Pedro del Ministro Amadou Boudou, quien podría llegar a la ciudad en septiembre u octubre, misma fecha en la que estará en Junín, como parte del desembarco ordenado por Kirchner para seducir a las clases medias del territorio bonaerense.
