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viernes, marzo 5, 2021

Bedetti cayó preso y miró el River – Boca tras las rejas

La policía lo buscaba desde fines de 2015 por el asesinato de Cristian Alé y fue detenido cuando se aprestaba a mirar la final de la Supercopa Argentina. Estaba en la casa de una prima, en el barrio La Tosquera, donde había regresado semanas atrás para golpear y amenazar de muerte a su expareja. Permanece alojado en la Comisaría y se espera su traslado.

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Como muchos aficionados, Rosendo Bedetti, de 36 años, aguardaba el comienzo de la gran final de la Supercopa Argentina entre River y Boca, con gran expectativa. Nunca pensó que, justo en ese instante, recibiría la “inoportuna” visita de la policía.

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Sentado en la mesa del living de la casa de su prima, frente al televisor y con la camiseta del “millonario”, Bedetti fue sorprendido por una comisión de la DDI que arribó a la casa del barrio La Tosquera, ubicada en una zona un tanto alejada del movimiento diario.

Superclásico tras las rejas

Una hora y media antes de que comenzara el superclásico del fútbol argentino, el acusado del asesinato de Cristian Alé, prófugo desde 2015, cayó preso y tuvo que ir a ver el partido tras las rejas.

Bedetti fue trasladado de inmediato a la Comisaria. Mientras lo llevaban, aseguró que era hincha de Boca y que se puso la camiseta de River porque fue lo primero que encontró cuando la policía lo sorprendió.

El patrullero que lo trasladaba arribó a la dependencia policial alrededor de las 21.00. Con la cabeza cubierta por la camiseta y con una apariencia que recordaba al “fantasma de la B” con el que los hinchas de Boca cargan a los de River, el detenido ingresó por la puerta de calle Mitre al grito de “saquen fotos, putos”, para ser alojado de inmediato en uno de los calabozos.

Ya en su celda, a la hora del clásico en el que River venció a su eterno rival, se tuvo que conformar con las imágenes que mostraban las tribunas del estadio, ya que, como en muchos hogares argentinos, en la Comisaría tampoco están abonados a la televisación privada.

Bedetti permanecía prófugo desde noviembre de 2013 cuando en el mismo barrio asesinó de dos tiros a Cristian Alé.

Por estas horas, aún permanece alojado en una celda de la Comisaría local y aguarda ser trasladado a una Unidad Penal, donde seguirá detenido hasta que se le fije la fecha del juicio en la que, todo así lo indica, será nuevamente condenado.

Más días adentro que afuera

El prontuario de Rosendo Bedetti es muy amplio y se le atribuyen todo tipo de delitos como robos, asaltos, abuso de armas, amenazas y asesinatos.

Desde que era menor, su nombre ya aparecía en las fichas policiales y su accionar delictivo no se detuvo, a pesar de la cantidad de veces que estuvo detenido, que incluyen una condena consumada y otra por cumplir. 

Cuando apenas había llegado a los 19 años, protagonizó un hecho tan sangriento como violento en el lugar donde se crió y al que retornó todas las veces que pudo, el barrio Los Cazadores, más conocido como La Tosquera.

Desde ese momento, pasó más días tras las rejas que en libertad.

En la madrugada del 15 de julio de 2001 asesinó a Juan Alberto Cáceres, a quien ultimó de un balazo por la espalda. El hecho se desencadenó en un bar del barrio mientras se llevaba a cabo una fiesta de cumpleaños.

Cáceres había tenido un incidente con una persona minutos antes del desenlace fatal. Luego de ese altercado, apareció en escena Rosendo Bedetti, quien mientras Cáceres se encontraba apoyado en el mostrador del bar de espaldas de los que participaban de la fiesta, le apoyó el arma calibre 32 y le disparó.

La bala ingresó por la zona del hemitórax, a la altura del sexto intercostal, produciéndole un paro cardiorrespiratorio.

Bedetti escapó y permaneció prófugo algunos días, hasta que fue detenido por la policía cuando pretendía huir hacia la zona de islas. Por ese hecho, después de dos años y medio de permanecer detenido con prisión preventiva, fue condenado a 12 años de cárcel. En esa condena, también se tuvo en cuenta un robo calificado cometido un año y medio antes de que asesinara a Cáceres.

A veces la Justicia toma decisiones poco comprensibles: antes de que el presidiario cumpliera la mitad de la pena, lo benefició con arresto domiciliario. Lejos de componerse, Bedetti siguió haciendo de las suyas. No solo burló a la Justicia, sino que tuvo a mal traer a todo el barrio, sin cumplir la medida que le habían asignado.

En ese marco, fue denunciado por un vecino de 43 años a quien había amenazado de muerte en reiteradas oportunidades. Con pedido de captura, fue apresado días después en una casa de la calle San Martín, en Río Tala, escondido bajo una cama.

Rosendo Bedetti cumplió la condena y recuperó la libertad. Dos años después, en otro violento incidente, asesinó a Cristian Alé (22 años), también en el barrio La Tosquera, cuando el domingo 22 de noviembre de 2015,
alrededor de las 17.00, caminaba por la calle principal del lugar junto a un tío de 32 años y recibió dos disparos de arma de fuego que le provocaron la muerte antes de llegar al Hospital.

La víctima recibió un tiro en la nuca y otro en el muslo derecho. Su tío también fue herido en el brazo derecho y la pierna izquierda.

Una semana antes de que, el día del superclásico, la policía lo apresara, Bedetti había regresado al barrio. Se presentó en la casa de su expareja, a quien golpeó y amenazó de muerte.

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