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jueves, febrero 25, 2021

Aumentos de tarifas y retracción del consumo provocan cierre de comercios

En los últimos meses, decenas de negocios cerraron sus puertas. Desde supermercados a almacenes de barrio, pasando por kioscos, tiendas y librerías. Opositores pidieron declarar emergencia tarifaria y que se suspenda el cobro de tasas. Centros de comercio de la región se reunieron con un funcionario del Ministerio de Hacienda. Para Camilletti, “la realidad empieza a mejorar”.

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El cierre de comercios es una realidad en San Pedro. Supermercados, mercaditos de barrio, almacenes, tiendas de indumentaria femenina, masculina y para niños, kioscos, librerías, restaurantes y casa de comida… No hay rubro en el que la situación económica no haya golpeado de lleno y haya puesto a sus propietarios en la encrucijada: endeudarse a más no poder o cerrar.

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Con los aumentos de tarifas de los servicios públicos y el combustible a la cabeza, la retracción del consumo es una realidad que ningún analista serio se animaría a contradecir.

Las cámaras empresariales, desde la Unión Industrial Argentina (UIA) –a quienes desde el gobierno nacional llamaron “llorones”– y la Confederación de la Mediana Empresa (Came) a Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires y el Centro de Comercio local, coinciden: subieron los costos, bajó el consumo y hay dudas sobre el futuro.

Según un relevamiento que hizo el Centro de Comercio, Industria y Turismo de San Pedo (CCIyT), sólo en el cuadrante comprendido por las calles Lucio Mansilla, el Boulevard, Belgrano y Salta cerraron alrededor de 30 negocios.

“Nosotros tenemos expectativas de que la realidad empieza a mejorar para muchos, para bien”. Alfredo Camilletti, subsecretario de Desarrollo Económico.

La triste decisión de bajar la persiana

El caso más resonante de los últimos días fue el del supermercado Don Antonio o “Pueyrredón Ahorro”, franquicia de la cadena Día % que la semana pasada, junto a una factura de luz con aviso de corte por casi 40 mil pesos, anunció en Facebook la decisión de cerrar.

Habían abierto hacía dos años. Se trataba de un emprendimiento familiar que había apostado todo y que generaba puestos de empleo.

“Debido a los aumentos de luz, impuestos y cargas sociales en lo que respecta a un comercio, en el día de hoy tomamos de decisión de cerrar nuestras puertas. Pero nos vamos con el cariño de toda la gente linda, clientes y amigos que han estado apoyándonos durante dos años. Les decimos muchas gracias y se abrirán nuevas ventanas y proyectos a futuro”, fue el mensaje de despedida que recibió decenas de comentarios.

Consultada por La Opinión, la titular del comercio, Milena Corbelli, prefirió no hacer declaraciones. “Estamos pasando un momento de tristeza”, dijo.

En marzo, un caso similar había ganado los comentarios en la calle. Tras 15 años, la pareja de Adrián y Nancy Sánchez decidían cerrar el minimercado La Posta, en ruta 191 y Estrada. Al igual que el supermercado Don
Antonio, las últimas facturas de la luz precipitaron la decisión.

Quien recorra las calles del centro podrá observar que son muchos los locales que tienen cartel de alquiler, de liquidación “al costo, por cierre”. Algunos tienen nuevos emprendedores que apuestan. Muchos todavía son señal de que algo no va bien.

En los barrios sucede lo mismo. Los costos son otros, pero las preocupaciones las mismas. Aunque muchos son atendidos por sus dueños y la estructura de gastos es distinta, los incrementos de tarifas y la reducción del consumo entre los que menos tienen los afecta directamente.

Esta semana, al menos tres referentes de distribuidores de mercadería que suelen levantar o llevar pedidos a almacenes de barrio coincidieron en su apreciación ante la consulta de este medio: “Está todo muy flojo”.

Endeudarse o cerrar, otra vez, son las opciones. Si hubo comerciantes que pidieron la posibilidad de pagar en cuotas en Coopser, también hubo quien pidió un crédito para pagar la factura y apostar a que en el mediano plazo
la situación mejore.

Otro caso testigo es de un conocido restaurante de una localidad que recibió una factura de 22.000 pesos de luz y analiza cerrar: “Fui a la Municipalidad y tengo en mi mano el formulario de baja de comercio”, dijo su titular, que esperaba que la obra de gas pasara por su negocio, pero ni eso.

La semana pasada hubo en San Pedro una reunión de la Fenorba y el presidente del Centro de Comercio local elevó una nota a los concejales para pedirles una reunión por el tema.

Retracción del consumo

El aumento de tarifas no condice con la recomposición de salarios, incide en los precios finales y pone al consumo masivo, el de mayor peso relativo entre los sectores de menos ingresos, con una proyección a la baja para 2018, como se registró en 2017.

Para la mirada global, debe decirse que el consumo de bienes importados y dolarizados prevé incrementos, como el año pasado, lo que equilibra los índices. El aumento del dólar, que se traslada a los precios de  manera inmediata, es un factor decisivo en este caso y puede fortalecer la tendencia al consumo “low cost” de los sectores medio y medio alto.

La semana pasada estuvo en San Pedro el subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda de La Nación, Luciano Cohan, quien se reunió con el subsecretario de Desarrollo Económico de la Municipalidad, Alfredo Camilletti, y representantes de la Mesa Multisectorial.

Cohan vino “a escuchar” sobre la realidad local y a “a contar cómo es el proyecto que estamos viendo y pensando para los próximos años”. Su mensaje fue optimista y contagió, al menos, al funcionariado local.
Consultado para esta página Camilletti consideró que “hay distintas realidades, de acuerdo a la actividad de cada uno” y señaló: “Lo que mostró Cohan es una perspectiva de crecimiento y uno lo ve, desde hoy en adelante”.

Reconoció que hay “una situación de que se están acomodando las distintas tarifas y hay sectores más afectados que otros”, aunque minimizó la influencia que la energía tiene en la estructura de costos de muchas actividades.

Para Camilletti, no hay retracción en el consumo. “No tenemos forma de medirlo, la verdad no lo sé, es una opinión subjetiva de cada uno, también podemos decir que se está vendiendo más, por ejemplo en el turismo”, sostuvo.

“No vemos una etapa de recesión, sí de reacomodamiento de tarifas porque se estaban pagando precios muy por debajo del costo”, consideró.

Consultado sobre los negocios que cerraron, dijo: “Hay varios comercios que se han trasladado, hay locales de toda índole, algunos se han agrandado, se han ido de mitad de cuadra a la esquina, hay que analizar cada caso,
entendemos la preocupación del Centro de Comercio, pero enero, febrero y marzo por las clases y otras razones es siempre de cuidarse en los gastos”.

“Nosotros tenemos expectativas de que la realidad empieza a mejorar para muchos, para bien”, finalizó Camilletti.

Emergencia tarifaria y suspensión de cobro de tasas

Dos proyectos fueron presentados esta semana en relación al tema del cierre de comercios y la influencia que tienen los servicios en la estructura de costos.

Por un lado, a más de un mes de la marcha del grupo San Pedro Reclama, los concejales opositores del Frente para la Victoria-Unión Ciudadana se hicieron eco de la propuesta de los vecinos y presentaron el proyecto de ordenanza para declarar a San Pedro en “emergencia tarifaria” respecto de los servicios públicos de “luz, gas y agua”.

Advirtieron que además de los usuarios residenciales hay un amplio “abanico de sectores” afectados, entre los que señalan “clubes de barrio, centros culturales, teatros, comedores y merenderos, sindicatos y sus centrales, empresas recuperadas, cooperativas y pymes, entre otros”.

Por su parte, el Partido Justicialista que preside Mauricio Preiti elevó una nota con un proyecto de resolución en el que piden que el gobierno suspenda el cobro de la tasa de Seguridad e Higiene a “las actividades comerciales, de servicios y para las actividades industriales y/o manufactureras”, “con excepción de las de intermediación financiera” hasta fin de año.

“Constantes y desmedidos aumentos de tarifas en luz, gas, alquiler, combustible y tasas municipales”, motivaron el pedido.

El intendente tiene, según la ordenanza impositiva vigente, la potestad de eximir de tasas a cualquier contribuyente. En la nota elevada por el PJ –firmada por Preiti y por el secretario general del partido, Juan Kasta: un
exconcejal y unexfuncionario– nada hay respecto de lo que significaría ese impacto para la economía municipal.
 

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