Amparo judicial y firma del contrato de repavimentación para 1001
Tras tres días ininterrumpidos de corte los vecinos de Río Tala levantaron la medida cuando el Gobierno llevó el contrato firmado para la obra que desarrollará la empresa Farallón. El compromiso dice que para fines de la semana próxima empezarán a trabajar. Mientras tanto, hubo presentación de un recurso de amparo para obligar a la Provincia a advertir los riesgos que implica circular por los dos caminos provinciales de acceso a San Pedro.
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Un poco escépticos y otro tanto resignados, los vecinos de Río Tala que el jueves pasado por la mañana firmaron un escrito judicial para presentar un recurso de amparo contra la Provincia por el mal estado de la Ruta 1001, por la siesta levantaron el corte dispuesto en ese camino a la altura de la localidad luego de que el Gobierno firmara el contrato con la empresa Farallón S. A. para la repavimentación total de la autovía y se les explicará en detalle en el mismo lugar donde todavía en ese momento ardían gomas del piquete.
No fue una negociación sencilla. El Municipio tuvo como única presencia al Delegado de Río Tala Gustavo Oskoma, quien antes de ocupar el cargo había puesto el cuerpo en reclamos similares y no podía ahora hacer lo contrario. Sus superiores, con el intendente Giovanettoni a la cabeza, prefirieron no acercarse a la zona de conflicto.
Hasta que el Secretario Martín Barybar fue a la localidad a explicarles los alcances del contrato, firmado ese mismo día, la decisión política del Gobierno fue no presentarse ni establecer comunicación oficial alguna. De hecho, tanto el anuncio de la firma como lo que ello implicaba fue explicado por el intendente a través de los medios, con un mensaje que interpelaba a los vecinos de Río Tala a la distancia y les pedía que “reflexionen”. Aun así, ya lo habían hecho explícito: “Hasta que no venga una autoridad municipal, no nos movemos”. Así fue.
Ahora, el tramo San Pedro – Río Tala muestra uno de tantos bacheos de emergencia que durarán hasta la próxima lluvia y que ya no evitan que el tránsito por esa ruta sea una odisea.
Mientras tanto, los vecinos aguardan dos cosas: por un lado, que la promesa de instalación del obrador y consecuente comienzo de la obra se cumpla; por el otro, que la Justicia determine si hace lugar al recurso de amparo presentado el viernes con el patrocinio del abogado Daniel Juan Spirópulos.
La obra es de repavimentación
Cuando se levantó el corte, el exintendente Guacone debe haber dicho en voz alta que, una vez más, no se acordaron de él, que fue quien gestionó las obras de repavimentación para la ruta 1001 desde Río Tala hacia San Pedro y desde San Pedro hacia Vuelta de Obligado, y de la ruta 191 hasta el puente de la nacional N° 9.
El plazo máximo de obra es de dos años. La primera etapa será, de acuerdo al compromiso de la empresa en el marco del conflicto, en el tramo que va desde el ACA hacia la ciudad, ya que es el que mayor deterioro presenta. El presupuesto asciende a 96.804.799 pesos, fondos que dispone el Gobierno nacional aunque las rutas son provinciales, y Farallón debe presentar un certificado mensual de obra para cobrar. En plena campaña electoral es probable que el mismo gobernador que no ejecutó obra alguna, deba disponer de dinero ya como presidente de los argentinos para cumplir, salvo que pierda las elecciones y sea alguien de la oposición quien deba cargar con la inversión.
Deben colocar dos carteles indicativos de las tareas a realizar, lo que implica una señalización que se sumará a los derruidos que ya existen y que solicitan “circular a 30 km por hora” producto del mal estado de la ruta, que el propio Jefe Comunal calificó de “intransitable”.
El ingeniero Eduardo Ramón Gutiérrez, presidente del Grupo Farallón Desarrollos Inmobiliarios S. A., dijo estar en conocimiento de las dificultades que presenta el camino y anticipó que la primera tarea será hacer un recapado de 4 centímetros para proceder a lo que será una “repavimentación total” de la traza.
En Río Tala esperan que cuando se instale el obrador y comience la obra, las máquinas para su desarrollo den cuenta de la importancia de esta tarea. Es que la semana pasada se vieron burlados por la presencia de una verdadera pieza de colección que fue a bachear, aunque estaba más en condiciones de formar parte del museo de Vialidad que de hacer trabajo alguno sobre el camino.
Las quejas llegaron a la Justicia
Firmado por vecinos de Río Tala y por referentes como el presidente de la Sociedad Rural Raúl Victores, la Justicia recibió un recurso de amparo interpuesto bajo el patrocinio del abogado Daniel Spirópulos en relación al ostensible deterioro de las rutas 1001 y 191.
En el escrito se habla de una omisión arbitraria por parte del Gobierno provincial y su Dirección de Vialidad, por lo que piden una medida cautelar urgente que obligue a ese organismo a señalizar pozos, ahuellamientos y banquinas en ambos caminos, lo que, consideraron, resulta “imperioso” para evitar “nuevos accidentes fatales”.
Además, solicitan que la Justicia convoque a una audiencia conciliatoria, que produzca pruebas y recoja testimonios. En ese marco, la indicación de la demanda es que se designe a un perito ingeniero que pueda realizar un informe técnico y legal del estado y las condiciones de ambas rutas para que dictamine si resultan adecuadas para el tránsito en condiciones normales y seguras.
De la misma manera, exige que haya constatación in situ para que el Juzgado corrobore lo que la documentación presentada expone al respecto, y que solicite el Gobierno de Daniel Scioli información sobre las obras realizadas y programadas a futuro para los tramos sampedrinos.
Si la Justicia hace lugar a la medida cautelar, Vialidad Provincial deberá disponer señalamiento diurno y nocturno en ambas rutas, lo que implica que habrá una gran cantidad de carteles y de iluminación en ambas trazas, ya que el deterioro las atraviesa de punta a punta.
