Alumnos armados
San Pedro no es la excepción. La violencia escolar cuenta con una historia de larga data. Una mamá denuncia agresiones y amenazas contra sus hijos.
La ola de violencia escolar instalada en todo el país, durante las últimas semanas, también involucra e incluye a nuestra ciudad. No es nuevo, desde hace años diferentes establecimientos son víctimas de hechos vandálicos y situaciones violentas, donde los alumnos son los principales protagonistas.
En su mayoría no han trascendido, pero basta con hablar con un docente, perteneciente a cualquier establecimiento educativo de la ciudad para comprobar que sucede a diario.
Uno de los tantos casos fue denunciado por una mamá, Paola Ferreira, quien dejó de enviar sus hijos a la Escuela Nº 7, por los constantes hechos de agresiones y amenazas de las que eran víctimas. Ante la quietud de los responsables del establecimiento decidió salir en busca de otra alternativa, aunque hasta el momento los niños de 9 y 11 años continúan sin concurrir normalmente a clases.
“Se trata de un nene del mismo grado que mi nena, que tiene 9 años. Él es un año más grande porque es repitente”, comenzó relatando la mamá de los dos alumnos.
“No sabemos por qué, pero con un cuter, la amenazó diciéndole que la iba a cortar. Al parecer es un chico muy bravo. Mi hijo más grande, que tiene 11 años y concurre al mismo lugar, salió en defensa de su hermana pero fue peor. A partir de ahí se la agarraron con él. Porque no es este solo el que anda armado, son varios que lo acompañan. Le pegan a los chicos adentro y afuera de la escuela”, aseguró.
“A mí, de la escuela nadie me hizo saber nada. Entonces, al día siguiente, los acompañé yo, cuando llegamos a la puerta fui a dejar la moto en la estación de servicios que está enfrente porque no tenía candado, mientras tanto le dije a los chicos que entraran. Cuando vuelvo, veo que hay un grupito de chicos en la puerta y uno de los más grandes, le hace señas con la cabeza a otro, marcándole a mi hijo. Allí, este mismo, se paró y le pegó una piña a mi hijo, entonces se paró y le hizo frente pero se le fueron todos encima. Ahí me acerqué e intercedí, pero me rodearon y me dijeron que no me metiera, me insultaron de arriba a bajo, no puedo contar las cosas que me dijeron”, dijo preocupada la mujer.
“Ahí mismo entré a la escuela y hablé con la maestra. Esta me mandó a hablar con la directora quien me contestó que estaban al tanto y que habían suspendido al alumno agresor un solo día, y que le habían avisado a una tía del chico”.
“Yo le informé que me llevaba a los chicos de la escuela, que los cambiaba, con todo lo que había pasado no puedo permitir que sigan pasando cosas”, contó Paola Ferreira luego de decidir que sus hijos dejaran de concurrir al establecimiento.
“Pero lo más curioso fue que me dijo que llevara a los chicos después de las 8 y los vaya a buscar antes de las 12 Hs., así no se cruzaban con los otros. Esa fue la única solución que me dieron… y yo les digo… ¿y adentro qué? Los chicos andan con navajas o usan los cuter para amenazar en cualquier lugar de la escuela”.
“Es muy grave lo que pasa y este grupo se mueve como una patota. Además han causado muchos problemas en la vereda”. “A mi hijo le dijeron que por defender a la hermana lo iban a agarrar, y a los pocos días afuera también le pegaron, lo siguieron un día que lo habían sacado las maestras por la puerta del costado y lo agarraron a la vuelta. Ese día, mi marido los había ido a buscar pero como no salía, se preocupó, resulta que a la vuelta lo estaban atacando con golpes de puños y patadas”, relató la señora con respecto a esta temible situación por la que puede atravesar cualquier familia.
“A partir de ese día anduve por todas las escuelas, y hasta he ido al Consejo Escolar pero nunca me atendieron como corresponde, no me dieron una solución y actualmente mis hijos no están yendo a la escuela”.
“La verdad que con mi marido tenemos mucho miedo. ¿Qué podemos esperar? Si los chicos andan armados en toda la escuela”.
Hasta el momento la situación no ha tenido una solución, pero marca con claridad, la problemática vigente de ésta y otras escuelas, que por temor o para evitar males mayores no le dan trascendencia a casos similares que se producen a diario.
Escuela en alerta
Una difícil situación les tocó atravesar a un grupo de alumnas de la Escuela Nº 10. Fue en la tarde del lunes cuando las nenas de 4to. y 5to. grado se encontraban jugando en uno de los patios del establecimiento.
En un determinado momento, una persona mayor que se encontraba sobre la vereda, detrás de una reja que da a la calle, comenzó a insultar y emitir palabras obscenas a las alumnas. De repente se bajó los pantalones y comenzó a mostrar sus genitales, situación que atemorizó a las pequeñas, quienes se alejaron del lugar y avisaron a los directivos del establecimiento. Para esto, el hombre había huido del lugar. Se dio inmediato aviso a la Policía, quien intervino y salió en busca del depravado sujeto, aunque la misma resultó en vano ya que el mismo no fue hallado. Los responsables del establecimiento pusieron en conocimiento a las autoridades del Consejo Escolar, quienes a su vez exigieron la permanencia de un móvil policial en la zona, principalmente durante el ingreso y egreso de los alumnos del establecimiento.

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